Bienvenido, te encuentras en Inicio arrow Reportajes y Entrevistasarrow Energía Nuclear. Cuenta regresiva

Herramientas

Imprimir este artículo

Comentar esta nota

Enviar a un amigo

Suscribir Sección vía RSS

Compartir Link Facebook Link Twitter

Califica este artículo


6 Votaciones

Otros artículos de la sección:

Reportajes y Entrevistas
Energía Nuclear. Cuenta regresiva

Artículo correspondiente al número 232 (11 al 24 de julio de 2008)


Hasta sus detractores coinciden en que la idea de incorporar la alternativa nuclear a nuestra matriz energética ha ganado adeptos, apoyo político y avances en los estudios. Falta el "voto" del pueblo, asi como la desición definitiva de la autoridad, pero hay "rostros" que la avalan y empresas que la auspician. Por Lorena Rubio.



“La Comisión Nacional de Energía (CNE), en apoyo a la ejecución de sus funciones propias (...) viene en llamar a licitación pública a proponentes personas naturaleso jurídicas, chilenas o extranjeras, con el objeto de contratar servicios profesionales para la elaboración del estudio Marco regulador nuclear: Experiencia internacional aplicable a Chile”.

Así comienzan las bases de licitación, publicadas el pasado 2 de junio, para la elaboración de los estudios que constituirán la base del marco jurídico que debería regular el uso de la nucleoelectricidad en el país. La convocatoria fue acogida por embajadas, consultoras y expertos del rubro energético, chilenos y extranjeros, que quieren participar en el negocio, los mismos que ya entregaron sus propuestas el 30 de junio y cuya adjudicación no debiera pasar de agosto. La idea del llamado es hacer análisis comparativos de las distintas normativas que existen en los países que ya generan electricidad con plantas nucleares y qué tipo de institucionalidad se requiere en uno que la adoptaría por primera vez, como Chile.

No es todo. Por estos días, comenzó también a correr el plazo para recibir las propuestas técnicas –el plato fuerte, según todos los interesados– para un proyecto de generación nuclear. Es ahí donde se comenzarán a perfilar los distintos tipos de tecnología y operación que impulsan variadas firmas que quieren colocar su experiencia e insumos en un mercado que, aunque pequeño, sirve de vitrina para otros países. Se espera que el proceso total de evaluación, que consiste en tres etapas y que está a cargo de la comisión presidencial que funciona desde principios de este año, finalice al término del gobierno de Michelle Bachelet (ver entrevista al ministro Tokman).

Es más, expertos como el físico del CECS, Jorge Zanelli –ex presidente de la primera comisión sobre nucleoelectricidad y asesor de la actual–, señalan que “al final de este gobierno va a haber tanta información, que será difícil no tomar una decisión en el próximo”.

En carrera están operadores y gobiernos de Corea, Estados Unidos, Francia, Japón y Rusia, aunque se comenta que de los cuatro últimos saldrá el ganador, por su experiencia en el área (Rusia y Francia), afinidad económica (Estados Unidos) y similitud geográfica (Japón). Dicen que la presión más fuerte la estaría ejerciendo Francia, cuya empresa Areva podría comprar partes a Estados Unidos, reduciendo las presiones y tensiones.

El asunto no sólo se decide en el piso 7 de Teatinos 120, donde funciona la CNE. El Senado se apresta a discutir un proyecto de ley impulsado por el UDI Jaime Orpis, que debería abrir el debate político. Según el parlamentario, “llegó la hora de instalar la discusión y que el Senado vote si está a favor o no de la nucleoelectricidad”. Y aunque sabe que la decisión de aprobar el uso de esta energía es exclusiva del Ejecutivo, Orpis –que ya ha visitado plantas en Rusia– sabe que una aprobación abrumadora sería una señal potente e imposible de obviar. “Soy partidario de aprobar primero el uso de la energía nuclear y después hacer los estudios”, sostiene sin titubear.

El proyecto del senador gremialista plantea, entre otras cosas, “regular la posesión, uso y producción de energía nuclear y de materiales nucleares con propósitos pacíficos” y la creación de una Comisión Nacional de Energía Nuclear, que otorgará los permisos y supervisará la operación de las plantas.

La zona a la que Orpis representa, la Región de Tarapacá, tiene mucho que ver con su postura: como alternativa para la ubicación de un complejo nuclear se ha mencionado el área que va desde la III Región al norte.



Comenta este artículo

Nombre
:
Email
:
URL
:
  (Opcional)
Código Verificación Capital.cl

Comentarios

2 Comentarios

jorge ibarra:

Publicado Miercoles 23 de Julio, 2008 - 15:12 hrs

Los 10 “NO” Para la Energía Eléctrica de Origen Nuclear en Chile 
Autor: Pedro Serrano Rodríguez 
Presidente Fundación Terram 
De vez en cuando en nuestro país surge el tema del uso de la energía nuclear 
para la producción eléctrica. El tema nuclear en estos casos se hace candente por que 
está justo entre los paradigmas del poder, del mercado y las sustentabilidad de 
nuestro futuro global. Obviamente una cosa así debe ser debatida con amplitud y 
argumentos con respaldo. La prensa nacional ha dado amplia cobertura a los grupos 
de poder que están en pro del asunto, se han dicho falacias como que la energía 
nuclear es limpia a partir de que igual que la eólica, la solar o la hidráulica no libera 
CO2, pero limpia, por favor. También se ha dicho en la prensa chilena que los residuos 
nucleares se tratan igual que la basura común, enterrándolos y algunas otras 
barbaridades bajo la mirada ambiental. 
De partida debemos reconocer que el trabajo científico, pacífico y de pequeña 
escala que se hace en Chile con la energía nuclear, es un trabajo magnífico, 
interesante y con grandes perspectivas en la medicina, el ambiente, la industria, la 
minería y muchas actividades de nuestro país. En eso la Comisión Chilena de Energía 
Nuclear hace un excelente trabajo. Sin embargo, aquí hablaremos de otra cosa, la 
producción de energía eléctrica, a partir del vapor producido con el calor en un reactor 
nuclear de gran escala, para lo cual la lista de reparos mundiales es notable y en Chile 
es aún mayor. 
Cada vez que en Chile hay alguna crisis en la producción eléctrica, surgen los 
grupos nucleares con sus propuestas de centrales atómicas para Chile, eso no es 
nuevo y se reconoce en esto la presión enorme de tener todo un edificio lleno de gente 
que en algún momento se especializó en energía nuclear y nunca ha podido realizar 
sus atómicos sueños de gran escala. Un tema además estratégico, que hace pensar o 
suponer que alguna vez se pensó militarmente en la atómica para Chile. 
Hay que reconocer que haber estudiado para bombero y jamás haber visto un 
incendio resulta altamente frustrante y se entiende que buscar el fuego se convierta en 
una obsesión, más aquí estamos hablando del desarrollo limpio de todo un país y hay 
que tener cuidado al argumentar. También hay que reconocer que la industria nuclear 
global está en un punto límite y critico con países que se están retirando y otros 
subdesarrollados que se quieren subir, siendo una industria de gran poder global es 
obvio darse cuenta que el peso de su lobby será enorme. Ya hay grupos de diputados 
chilenos bregando a favor a pesar de la ausencia de debate. ¿tan fuerte es el lobby?. 
Sin embargo, hoy estamos en el Chile democrático y a la luz de esa definición 
básica lo primero que se nota, y fuerte, es la absoluta carencia de un debate 
democrático, serio, profundo, ciudadanamente informado, acerca del futuro energético 
del país. Eso antes de que aparezcan grupos de poder en el parlamento 
representativo de la República vociferando por el “nuclear power”. 
Por si los lectores no recuerdan o no saben, después que Alemania unificada 
resultó altamente dañada en su territorio y la salud de su población a largo plazo por el 
desastre de Chernobil, entonces DEMOCRATICAMENTE el país decidió desmantelar 
TODAS sus centrales nucleares e instalar la mayor potencia mundial de generadores 
eólicos de la historia. Casi 3 veces más hoy en día que toda la potencia de generación 
eléctrica instalada en Chile. De paso Suiza y otros 6 países europeos se están 
retirando del club nuclear y plantean el difícil desmantelamiento de sus centrales. Que 
algunos países subdesarrollados estén en pleno exhibicionismo de sus pequeñas 
iniciativas nucleares eléctricas, con tendencias intrínsecas a la atómica, es sólo eso, 
subdesarrollo. 
Como presidente de la Fundación Terram, cuya finalidad es aportar con 
estudios y análisis profesionales a la sustentabilidad ambiental de nuestro país y como 
académico universitario en los mismos temas, obviamente me interesa aportar ideas al 
debate nacional. En este caso, habiendo tantas voces públicas y mediáticas clamando 
por la energía nuclear, me corresponde plantear algunos reparos a la misma: 
El reparo más concurrido es también uno de los más fuertes, Chile es un país 
sísmico, “tsunámico”, volcánico y de grandes aluviones. El deslizamiento de nuestra 
placa continental sobre la placa de nazca bajo el océano más grande del planeta es 
constante y será constante por muchos milenios más, con pequeños y grandes 
exabruptos, por lo cual la inestabilidad de territorio es la primera amenaza. Es cierto 
que sabemos construir asísmicamente, pero en este caso, una central núcleo eléctrica, 
la menor e insignificante de las grietas es fatal. La comparación con Japón en este 
sentido no viene al caso por que nuestros terremotos son bastante más intensos. 
Estaba leyendo que se propone Taltal como locación del proyecto, dado existiría agua 
para enfriamiento y está entre el SIG y el SIGN, sistemas interconectados eléctricos 
central y del norte. Pero nuestros proponentes se olvidan que en sólo los siglos 
pasados, Taltal anota dos tsunamis y desde que existen registros históricos, buenos 
terremotos. Dicho esto sólo por plantear la duda sobre si nuestra memoria histórica 
nos falla. 
El segundo reparo puede ser demoledor. Chile, nuestra Presidenta, la 
Concertación, han planteado la INDEPENDENCIA energética de Chile como objetivo 
prioritario en nuestro camino al desarrollo sustentable. Sin embargo, aquí la falla de 
memoria estatal: La tecnología no es nuestra, la tendríamos que importar, el 
combustible enriquecido tampoco, los sistemas tampoco los fabricamos nosotros. Por 
lo tanto, aparte de tener algún personal capacitado chileno, la dependencia sería total, 
sería más pesada que el mismismo petróleo, por lo tanto su implementación se ve 
como un profundo error estratégico a largo plazo ya que se pierde absolutamente la 
independencia. 
El tercer reparo radica en la naturaleza misma del “combustible” a usar. El 
recuerdo de Chernobil, los 10.000 muertos directos que ya van y los más de 100.000 
contaminados laterales y los millones de radiados en toda Europa, hacen de este 
reparo un punto que jamás debemos olvidar. 
Este punto se junta con el cuarto reparo. El manejar un material intocable, 
inexponible, el que con unos pocos gramos libres y dispersos haría intransitable una 
región completa, es un asunto de fina tecnología, pero más que nada de precisión y 
disciplina humana. Los últimos accidentes internacionales han sido netamente por falla 
humana: no respetar o equivocar procedimientos. 
El quinto reparo se suma al anterior: están los recientes trabajadores chilenos 
radiados en Celco, en un accidente de inverosímil irresponsabilidad, hay 130 industrias 
que usan material radioactivo para hacer radiografías a material metálico y han sido ya 
bastante las denuncias sobre desprotección y falta de rigor en los procedimientos. 
Alguien escribió por allí “Energía Nuclear en Chile, ¿Homero Simpson al mando?”, 
Duro comentario respecto de nuestras capacidades profesionales culturales, pero es 
un reparo interesante en el país en el que vulgarmente se habla del “suple” y el 
“condoro” como parte del ser nacional. 
Sexto reparo: El uranio 235, que supongo por ser el más disponible, es 
considerado en esta propuesta, en un material NO RENOVABLE, según la última 
edición del Libro Rojo de la Agencia de la Energía Nuclear de la OCDE las reservas 
alcanza sólo para unas décadas más, suponiendo un consumo como el actual. Igual 
es cierto que hay alternativas como todo el plutonio resultado del reciclaje y que fue 
fabricado para las bombas nucleares y hay U-238 que es bastante más abundante. 
Pero en el caso del plutonio se multiplica el reparo anterior. Por si acaso, hablando de 
dependencia económica el precio ha subido cinco veces más solo en 4 años. Esto 
seria peor que depender del petróleo. 
Séptimo reparo, también muy concurrido, está representado por los desechos 
nucleares, este es un tema controversial y no resuelto. Todavía el sistema es de alto 
riesgo y sucio, se puede reciclar en parte con un procedimiento que no dominamos 
acá, los monstruosos almacenamientos de basura nuclear en EE UU, Rusia y otros 
países, bajo montañas y gigantescos “bunkers”, con todo el miedo que eso significa y 
todos los transportes peligrosos que este almacenamiento necesita, son una clara 
alerta para Chile, país aun libre de semejantes amenazas. 
Octavo reparo: Gran parte de la basura nuclear no es combustible usado, si 
no que todas las partes y piezas por donde pasó la radioactividad, millones de 
toneladas de tuberías, hormigones, estructuras metálicas, líquidos, cables y válvulas. 
Las centrales nucleares tienen una vida útil señalada en la literatura como 60 años, a 
lo mejor podría ser cien, pero después de eso ¿Qué hacemos con todos esos 
escombros absolutamente innombrables?, ¿los tapamos con “tierrita” como hace mi 
gato en el jardín?. Esta claro que una central hidroeléctrica de represa nos dejará 
como recuerdo ruinas semejantes, pero ¿ruinas radioactivas para mis nietos?, 
¿estaremos entrando en una fase de especial locura? 
Noveno reparo: Esta es una verdadera reiteración de la noticia, California 
obtiene un 30% de su energía eléctrica por geotermia. Alemania tiene 13,8 Gwatts 
instalados de energía eólica, (Toda la potencia térmica e hidráulica instalada en Chile 
aun no alcanza a los 6,5 Gw y en Chile hay más viento que en Alemania), España 
aspira a alcanzar un 30% de su base energética con energías renovables limpias, La 
Estación Espacial Internacional funciona sólo con energía solar, Brasil está 
autoabastecido y sustentable en sustitutos del petróleo, en base a su enorme 
desarrollo en biocombustibles. Chile tiene ofertas energéticas internas: geotérmicas, 
solares, eólicas, de biomasa y oceánicas que superan probadamente, y con creces, 
todas las expectativas del país por muchos siglos. A esto sólo le falta decisión política 
país, y por supuesto un profundo cambio cultural, pero meternos en la insustentable, 
peligrosa, sucia, dependiente e insegura energía nuclear, sin haber decidido un plan 
sustentable de futuro, resulta una enorme paradoja. 
Como ejemplo adicional, el sector que consume más intensamente la energía en Chile 
es el minero industrial con un 30% del total nacional de lo cual el 25,7% es electricidad 
esto indica que con la sexta parte de todos los generadores eólicos que hoy tiene en 
funcionamiento Alemania se cubren sus demandas con exceso de energía, y nótese 
que en el desierto de Atacama hay más viento que en Alemania. 
Ahora me quedan varios reparos más, como el tamaño mínimo posible, 
1200mwatt con el peligro de un black out, la viabilidad de la inversión, nuestra 
neutralidad nuclear y las relaciones internacionales, por decir algunas, pero sin 
abundar más, aquí hay NO suficientes como para ponerlos en una balanza con los SI 
que se han planteado, establecer un debate democrático e informado y tomar una 
decisión país, pero por favor, nunca a la carrera ni bajo la presión de los oscuros 
lobbyes político empresariales y los ya manidos poderes fácticos. Estamos en una 
democracia que se comprometió con la participación ciudadana y además con la 
sustentabilidad.

carlos sanchez:

Publicado Viernes 18 de Julio, 2008 - 16:50 hrs

En nuestro país contamos con el Capital Intelectual suficiente para poner en marcha una alternativa energética, que desde cierto punto de vista es limpia, pero su producción es delicada no peligrosa, el peligro lo determina el factor humano, el verdadero riesgo es llenar nuestro pais de centrales nucleares, no tenemos ambiciones expàncionistas ni militares que es lo mas preocupante en la región, si consideramos el tipo de política que predomina en nustro vecindario, sin dejar de mencionar los desechos radiactivos. 
En conclusión se puede y se tiene que disminuir nuestra dependencia energética.

 
IAB ChileCertifica.com