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Artículo correspondiente al número 296 (25 de marzo al 7 de abril de 2011)
Lo canta Juan Luis Guerra. Lo hablan en La Vega. Lo comentan en el paradero de la micro. “La vida está cada vez más cara”, se quejan todos. La presión inflacionaria no solo tiene a los simples mortales preocupados. Los expertos también lo están. La crisis en Medio Oriente y Libia, disparó el precio del petróleo -subió un 30% en tres semanas-. Una situación que no sucedía desde la guerra del Golfo, en 1990, y que agilizó la aprobación en el parlamento del famoso Sipco (sistema de protección de variación de los precios de los combustibles). Y pese a que la escalada del precio de los alimentos en América Latina ha disminuido en comparación al resto del mundo, todo indica que las alzas se mantendrán en el mediano plazo. En Capital salimos a la calle a buscar a los rostros de la inflación, ese fantasma que amenaza con estrujar aún más la billetera de los chilenos y que, según los expertos, va a ser uno de los desafíos económicos del año. Por Carla Sánchez; fotos, Verónica Ortiz.
Carlos Pilquinao, panadero
“Donde más se nota el alza es en el costo de la energía”
“Me preocupa harto el tema de la inflación. Las cosas suben de precio, pero el sueldo se mantiene igual. Yo antes, para llegar a la panadería, necesitaba 600 pesos. ¡Ahora me gasto el doble!
En esta panadería, el precio del pan no ha subido, pese a que los materiales están un poco más caros. La margarina, por ejemplo, ha subido como un 5%, pero la harina, hasta ahora, se ha mantenido.
En donde más se nota el alza es en el costo de la energía. Aquí prendemos los hornos a las 7 am y se cortan recién a las 8 pm. Al día se consumen dos balones de gas de 15 kilos.
La inflación es un fenómeno mundial. Son tantas las cosas que han pasado... Ahora mismo, el terremoto en Japón afecta a todos los países.
Ojalá que las cosas no sigan subiendo. Así como estamos, no vamos a llegar a ninguna parte. Nadie ha insinuado nada sobre subir los sueldos. Igual estoy tranquilo, porque al final igual tengo pega, pero uno siempre quiere estar mejor”.
