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El upgrade de Banmerchant

Artículo correspondiente al número 257 (24 de julio al 6 de agosto de 2009)


Hace unas semanas dieron que hablar con su último negocio: la compra de los ex terrenos de El Mercurio en Morandé con Compañía, donde se levantará el proyecto inmobiliario y comercial Espacio M. Pero esas no son sus únicas novedades. A doce años de su creación, Banmerchant prepara una fuerte reestructuración de sus operaciones y negocios, la que debutará en diciembre. Por Sandra Burgos.


Cuando Banmerchant nació en 1997, en la cabeza de sus socios fundadores no había un proyecto cien por ciento definido. Más bien existían las ganas de independizarse, de crear algo propio y de seguir trabajando en un negocio que conocían al revés y al derecho.

Su reconocida experiencia en el mundo de las finanzas los avalaba. Julio Jaraquemada, Agustín Larraín, Enrique Huidobro y Marcelo Silva venían de ocupar diversos cargos ejecutivos en el Banco de A. Edwards, donde se hicieron conocidos por su agresivo y –hasta ese momento– arriesgado estilo para “cazar” deals.

 

 


Luis Eduardo Capra, Enrique Huidobro, Rafael Wilhelm,Marcelo Silva, Agustín Larraín, Germán Ilabaca,Francisco Walker, Ernesto Hevia y Jaime Barriga.



Estos mismos atributos son los que los tienen hoy en el centro de atención; en particular, luego de la última movida de fichas que hicieron en el rubro inmobiliario. Hace unos días cerraron un negocio que está llamado a convertirse en un hito en materia de emprendimiento urbano. Se trata de Espacio M, un desarrollo que realizarán en los ex terrenos de El Mercurio, ubicados en Morandé con Compañía y que por años han sido un verdadero punto negro en el centro de Santiago. Ahora, con esta idea, el predio cambiarán en 180 grados para albergar un edificio de oficinas, un centro comercial, una zona gastronómica y estacionamientos subterráneos.

Este nuevo proyecto es sólo un ejemplo de los movimientos de fichas que está haciendo este banco de inversiones boutique. Tras doce años de existencia, en el último año han estado abocados a mirar el negocio y a transformarlo, con una nueva estructura que responda a los crecimientos y los nuevos tiempos.

“Hoy tenemos cerca de 50 personas en Banmerchant. Hay un grupo de profesionales muy interesante, con distintas formaciones y muy consolidado, de modo que creemos que estamos llamados a mirar nuestro negocio en forma completamente distinta a lo que hicimos inicialmente”, explica uno de los socios fundadores, Enrique Huidobro.

En los hechos, lo que están haciendo es replantearse como una organización corporativa, con una definición de sus sistemas de administración y con una readecuación del modo de mirar los negocios. Pero eso no es todo: además, están pensando cambiar la estructura de propiedad, haciéndola extensiva a sus ejecutivos.

La idea es proyectar la compañía en una perspectiva que trascienda a los socios fundadores, de modo que sea una empresa que perdure en el tiempo, más allá de las voluntades y visiones individuales.

Agustín Larraín, otro de los emblemáticos del grupo, explica que este cambio significa también entregar un tratamiento distinto a los clientes. “Antes teníamos casos en los cuales trabajábamos a full y, cuando cerrábamos las operaciones, ahí quedaba nuestra participación. Ahora tenemos una base de clientes a los que entregamos servicios de nuestras cuatro filiales constantemente: finanzas corporativas, servicios financieros, private banking y desarrollo y gestión de proyectos inmobiliarios”.

¿Qué quiere ser Banmerchant? Una organización bien corporativa, estructurada, con bastante ambición en las áreas de negocio, que ha ido desarrollando. “Estamos en proceso de poner en marcha esta nueva estructura. Varios bancos de inversión ya han hecho este camino. Nosotros hemos tardado un poco más, pero ya lo tenemos estructurado, y ya están identificados dentro de la organización aquellos ejecutivos que son clave. Tenemos un proceso para que quien entra a Banmerchant sepa cuál es su futuro, a qué puede aspirar. Otro tema relevante es que estamos convencidos de que nuestros pasos nos van a llevar a que realmente seamos una organización aspiracional, para que aquellos alumnos que salgan de la universidad y quieran tener un desarrollo en banca de inversiones, aquí encuentren una opción válida”, recalca Huidobro.

El proceso de introspección en que han estado en el último año los tiene reclutando talentos. “Estamos organizados en cuatro filiales, para las cuales hemos traído gente que ha tenido una carrera muy exitosa en el sistema financiero. Están Jaime Barriga, que era gerente general de Banchile Asesoría Financiera SA, la Banca de Inversión del Banco de Chile, 2001–2008; Germán Ilabaca, que era gerente comercial de Banedwads Leasing y gerente general de Banchile Leasing hasta el año 2008; Carlos Taborga, que ha trabajado bastante fuera de Chile con un MBA en Babson... Es gente de primer nivel que hemos ido incorporando a la organización, siempre con la idea de tenerlos como socios el día de mañana”, anticipa Agustín Larraín.

A juicio de los ejecutivos, gran parte del problema que tenía la estrategia de desarrollo de Banmerchant era cómo agregar talento y know how de un modo viable y que además permitiera que la gente mirara el proyecto con una perspectiva de largo plazo. “Por eso llegamos al convencimiento de que lo que teníamos que hacer era mirarnos internamente desde el punto de vista del negocio que estamos desarrollando, la estrategia que asociada y lograr que la organización se adaptara a ella”, explica Huidobro.

Este proceso de reestructuración en marcha concluirá el 31 de diciembre próximo y pasará por integrar a la propiedad a personas que son clave en la organización, para lo cual están desarrollando todos sus planes de negocio, en cada una de las áreas, justamente pensando en esa perspectiva.

Esta reestructuración cambiará la organización, ya que significará tener un gobierno corporativo particular para cada uno de los negocios por área. Para ello, contrataron la asesoría externa de Gustavo Rodríguez, un consultor que se ha especializado en empresas de tamaño mediano y que ha asesorado a firmas como Philippi, Irarrázaval, Pulido y Brünner; Inmobiliaria Simonetti y CasaPiedra, entre otros.

Comentan que en el proceso de análisis lograron consensuar una forma de manejar el negocio de largo plazo. La asesoría les ayudó a aclarar si querían tener socios, seguir creciendo, consolidar determinados negocios; y si para eso estaban o no dispuestos a poner por delante el interés colectivo frente al interés individual y, por tanto, a subordinarse a una cierta estructura.

“Hasta ahora, como socios fundacionales, teníamos bastante libertad en hacer otras cosas. Ahora bien, el día que te comprometes con la gente, cuando dices que esta es una empresa que da perspectivas de largo plazo, ya no puedes seguir manejándola como una compañía tuya, tienes que subordinarte a toda una política de manejo de personal, definir cómo se hace la carrera societaria, el perfil que debe tener la gente que ingresa, ver los sistemas de calificación de méritos. Todo eso, que parece pretencioso para una empresa de 50 personas, no lo sería si fuéramos 150”, manifiesta Huidobro.

 



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Comentarios

2 Comentarios

sebastian sanchez :

URL www.pass.cl Publicado Sabado 25 de Julio, 2009 - 01:51 hrs

Centrarse en la caja y no perder de vista el modelo de negocio es lo principal.

gerardo :

URL www,.advanced.cl Publicado Viernes 24 de Julio, 2009 - 12:48 hrs

muy buen artículo

 
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