Bienvenido, te encuentras en Inicio arrow Reportajes y Entrevistasarrow El repunte de la familia

Reportajes y Entrevistas
El repunte de la familia

Artículo correspondiente al número 234 (8 al 21 de agosto de 2008)


Las cifras del último censo fueron lapidarias. Menos matrimonios y menos hijos conforman una tendencia que atenta contra la institución que los chilenos ven como su mayor fuente de felicidad. Pero hay un dato alentador: en los últimos 3 años el descenso de enlaces legales y niños parece revertirse. Los expertos en mercados y marketing siguen de cerca estos movimientos, porque para ellos conocer a sus clientes es crítico. Por Elena Martínez C.



Descarga el audio aquí.



Fue una auténtica sorpresa constatar que ni siquiera los estudiosos que representan a los sectores más tradicionales hablan actualmente de “la” familia chilena, sino que de “las familias chilenas” o de “las formas de constituir familia en Chile”...Un verdadero balde de agua fría si está en la mente la imagen clásica del matrimonio constituido por un padre y una madre, que concretan su vínculo en varios hijos.

Es importante recalcar sí que, aunque ha perdido presencia, el hogar biparental con hijos sigue siendo mayoritario. Un 61% de los hogares está liderado por un padre y una madre. Este esquema sigue siendo fuerte en todos los segmentos socioeconómicos, con un alto reconocimiento social, y los chilenos lo califican como la mayor fuente de felicidad en sus vidas.

Esta convicción emerge en todos los análisis de tendencias. Un ejemplo es el estudio anual Visión Humana de Chilescopio, que ratifica la importancia del núcleo familiar para hombres y mujeres. Un 72% califica a la familia como “un valor extremadamente importante y esencial” en sus vidas, por sobre la salud y el amor. (Ver gráfico). También la destacan como un elemento de estabilidad personal. Los hijos aparecen como el grupo más importante y que lidera todas las motivaciones de logro.

Los estudios de mercado y sus resultados son coherentes incluso con enfoques más desarrollistas, que plantean a la familia como fundamental en la formación del capital humano y en los futuros logros económicos sociales de la persona. Una visión que, aunque escandalice a algunos sociólogos y filósofos, entiende al ser humano no sólo en términos de riqueza económica, sino de valores, explica Eugenio Cáceres, investigador del Instituto de Ciencias de la Familia de la Universidad de los Andes y profesor de la Universidad San Sebastián.

Más allá de debates clásicos como si la familia está o no en crisis, todos los datos disponibles –del Instituto Nacional de Estadísticas, del Registro Civil, de los censos, de centros especializados y hasta del sentido común– evidencian que la familia experimenta una profunda revolución, que pasa por una reestructuración de sus formas tradicionales.

Así, al matrimonio con hijos se suman los grupos familiares liderados por mujeres jefas de hogar con descendencia, o bien aquellos reconstituidos, en que padres separados se vuelven a casar incorporando a sus respectivos hijos, en que lo que expertos llaman la “familia patchwork”. Hay también los hogares con padres que no están casados y que tiene a Chile con el 62% de los niños nacidos fuera del matrimonio, cifra más alta que las de Suecia (56%), Estados Unidos (33%) y España (23%).

Una tendencia que ya asoma en estudios es la de padres solos –separados o solteros– que se hacen cargo de sus hijos. En términos estadísticos, aún es mínima. Es probable que este tipo de núcleo –ya detectado por Sernam– aparezca en el próximo censo 2012.

Otro ejemplo del impacto que ha sufrido en los últimos años el modelo de familia es la reducción del número de los hogares extensos biparentales, que se generaban cuando al núcleo tradicional se agregaba algún otro pariente, como los abuelos.

Esta evolución ha tenido impacto incluso en las estrategias de marketing, que se han hecho cargo de las tendencias de consumo de las nuevas modalidades de configurar familia. Si bien el modelo mayoritario es la familia biparental con hijos, las opciones no excluyen, en términos de oferta de productos y servicios, a otras formas de núcleos.

 

 

Cifras de una transición

 


Los investigadores coinciden.La antropóloga Isabel Espinosa, del Departamento de Demografía del INE, sostiene que “actualmente, la familia adquiere diversas formas, puesto que en ellas influye una multiplicidad de factores de tipo social, cultural, económico y valórico”. Y por este motivo, añade, “ya no es posible referirse a ‘la familia’ como a una estructura inmutable, sino a ‘las familias’ como conjunto de formas de estructurar la vida entre personas próximas”.

Esta conformación responde a un proceso de evolución, fenómeno dado en otros países, argumenta la investigadora Rosa Camhi, del Instituto Libertad y Desarrollo.

El actual panorama es lo que técnicamente se llama una transición demográfica.

La primera fue la evolución en el comportamiento poblacional causado por la combinación de las tasas de fecundidad y mortalidad. Así, en los últimos años Chile tiene cada vez menos niños y más adultos mayores (población de 60 años o más).

La tasa de fecundidad por mujer ha pasado de 6 niños en 1960 a 2,6 en 1992 y a 1,9 en 2003, cifra que está bajo el mínimo para reponer la población, que es de 2,1. Han incidido aquí la incorporación de la mujer al mundo laboral, su maternidad más tardía y la decisión de tener menos hijos, dado el esfuerzo para compatibilizar el cuidado del niño y las responsabilidades laborales. Serán cada vez más comunes los hijos únicos o los niños con un solo hermano.

En paralelo, la mejor calidad de vida tiene a los chilenos cada vez más longevos, siendo los ancianos más del 12% de la población. Al 2015 superarán el 15%.

El segundo factor demográfico relevante está en la modificación de los patrones de reproducción, nupcialidad, divorcio, vínculos de pareja y organización familiar.




Comenta este artículo

Nombre
:
Email
:
URL
:
  (Opcional)
Código Verificación Capital.cl

Comentarios

0 Comentarios

 
IAB ChileCertifica.com