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Reportajes y Entrevistas
El nuevo plan de vuelo de Eduardo Elberg

Artículo correspondiente al número 223 (7 al 20 de mar 2008)

 

Estuvimos meses tras su huella. Queríamos conocer qué había sido de su vida después de vender Santa Isabel. Cuando ya perdíamos la esperanza, nos llamó Andrés Solari, el gerente general de Algeciras –el holding que agrupa sus inversiones–, para darnos una noticia insólita: Elberg hablaría con Capital… Y no sólo eso, se ofrecía a llevarnos piloteando su avión al corazón de Panguipulli, para recorrer juntos sus tierras en el sur. Por Sandra Burgos; fotos, Enrique Stindt.


Aeródromo de Tobalaba. 8:45 horas. A las 9:00 esperamos el aterrizaje del avión procedente de Viña del Mar que nos llevará a Villarrica, y de ahí iremos por tierra a Lican Ray y Panguipulli, los centros de operaciones de Eduardo Elberg en el sur.

A la hora programada escuchamos los motores del avión Socata. El viento que levanta apenas nos deja identificar a Andrés Solari, el gerente general de Algeciras, con quien nos habíamos reunido días antes en Viña del Mar para hablar de los negocios del holding. De pronto, aparece la figura del mítico Eduardo Elberg, quien se acerca y nos saluda con una calidez que sorprende.

Raudo, se dirige a la caseta de informaciones para entregar el plan de vuelo que nos llevaría originalmente a Villarrica, pero que –por las condiciones del tiempo– nos dejará ahora en Temuco. Nos embarcamos y comenzamos nuestra aventura. El capitán Eduardo Elberg enciende motores y se eleva raudo por los cielos de Santiago.


Diez años de anonimato

Hace exactamente diez años, Eduardo Elberg salió de escena. Luego de haber levantado un imperio con Supermercados Santa Isabel, decidió cumplir la promesa que se había hecho a los 40 años: no seguir haciendo lo mismo a los 50.

Y la promesa la cumplió cuando el grupo Velox tocó a su puerta y le hizo la tentadora oferta de compra del paquete accionario que el empresario mantenía en Santa Isabel, por la nada despreciable suma de 229,7 millones de dólares.

La tentación y las ganas de tener mayor libertad para manejar su vida lo hicieron firmar en junio de 1997 la venta del control de la empresa que había creado en 1975 y que a punta de esfuerzo, de trasnoche y de pasión, había convertido en la segunda cadena de supermercados de Chile. Atrás quedaban los años de sacrificio, de acostarse a las 2 de la mañana, de levantarse a las 6 y de trabajar sábados y domingos.

Elberg los recuerda como años de siembra y de cosechas exitosas. Fue el primer supermercado en colocar ADR, también la primera empresa de retail en abrirse a la bolsa, en darle más pelo a un negocio que a principios de los 90 recién comenzaba a ser mirado con mejores ojos por el mundo financiero y en salir de las fronteras conquistando mercados como Perú, que recién en los últimos cuatro años ha comenzado a ser atractivo para otros chilenos.

Pero también fueron años de sacrificio extremo, de prácticamente no ver crecer a sus tres hijos mayores (tiene 4), porque construir lo que él hizo en 20 años no es fácil, sobre todo si se trata de un hijo de vecino… y de provincia.

Quizás por eso, el día en que Velox lo contactó, Elberg sintió que era el momento de dar un paso al costado, porque además de cumplir su sueño de poder dedicarse a otra cosa, podría recuperar parte del tiempo perdido y dedicárselo a su familia. “Era una cuenta que tenía pendiente, porque el negocio demandaba tanta atención que me perdí gran parte del crecimiento de mis hijos mayores. A veces me recrimino por ello, pero tuve la suerte de retirarme a tiempo y tener una nueva vida”, nos comenta con una franqueza y humildad que fulmina de un paraguazo el estereotipo que teníamos hasta ese momento del hombre exitoso, que había logrado construir un imperio, que había cosechado triunfos en Chile y el extranjero y que se había ganado el título del rey del retail en los 90.



“¿Le costó mucho vender Santa Isabel?”
, le preguntamos mientras iniciamos el recorrido en la 4x4 que él mismo conduce, desde Pucón a Lican Ray, después de una breve detención en una cafetería donde compartimos un generoso trozo de kuchen:

-La verdad es que ya estaba bastante cansado. Los últimos años en Santa Isabel habían sido muy agotadores. Junto al crecimiento en Chile, Perú, Ecuador y Paraguay, nos habíamos enfrentado al proceso de colocación de ADR, por el que tuvimos que viajar mucho, hacer informes, hablar con inversionistas. Muchas cosas que me dejaron física y mentalmente agotado. Por eso, cuando salió la oportunidad de vender Santa Isabel no lo pensé mucho. Además, quería cambiar de rubro. Cuando cumplí 40 años me hice la promesa de que no seguiría haciendo lo mismo a los 50, porque había sacrificado muchas cosas.


-¿Y qué hizo cuando vendió Santa Isabel?

-Descansar, lo necesitaba. Hice algunas inversiones inmobiliarias y me tomé las cosas con mucha calma.




Borrón y cuenta nueva


Tras la venta de Santa Isabel, Eduardo Elberg se sumergió en un nuevo mundo, el de su familia, el deporte y sus campos en el sur, en la zona de Lican Ray. Por años nunca más se supo de él. En algunas ocasiones, aparecieron noticias de sus aventuras inmobiliarias en Chile y Perú, pero de él jamás se escribió una letra. Fue como si se lo tragara la tierra.



-¿En qué estuvo todos estos años?

-¡Uff! Hice muchas cosas, pero sobre todo me dediqué a hacer lo que quería. Después de vender los supermercados me dediqué a un montón de cosas que antes no pude. Me levanto y salgo a correr todas mañanas, troto de Viña a Reñaca. Antes hacía 18 kilómetros todos los días, me iba corriendo de la casa a la oficina que tenía en Valparaíso. Voy todos los días a dejar a mi hija al colegio (tiene 15 años) y luego me tomo un cafecito con mi mujer. De ahí hago ejercicios, juego tenis y después de almuerzo voy a la oficina.

Adicto al deporte, confidencia que también se dedicó a andar en bicicleta (“recorro hasta 50 kilómetros”) y a bucear. Y como si fuera poco ha corrido la maratón de Nueva York dos veces y ha subido el Kilimanjaro, el Aconcagua y casi veinte veces el volcán Villarrica.

Los veranos se va con su familia a Lican Ray por dos meses, y aprovecha de recorrer los campos y ver las plantaciones de arándanos, avellanos y ahora, también, de cerezos.

Pero sin duda una de las pasiones que practica con más gusto es volar sus dos aviones: el Socata que nos llevó al sur y su jet Citation CJ3 –que le permite hacer largos recorridos–, el cual compró en Francia y piloteó él mismo hasta Chile, pasando por Reino Unido, Estados Unidos y Centroamérica. A volar aprendió hace exactamente 10 años. Hoy ya suma tres mil horas de vuelo.

La afición se la contagió su hermano, quien piloteaba desde antes. El lo introdujo en el mundo de la aviación, pero también le enseñó una gran lección de vida: “mi hermano era un buen piloto, pero murió en un accidente aéreo hace 5 años. Ese golpe me enseñó a ser resresponsable en el tema de la aviación, a no salir y volar si las condiciones no están favorables, a no correr riesgos. Hoy, cada vez que salgo debo llamar a mi mujer cuando llego a destino. Eso no puedo dejar de hacerlo”.

Cuando habla de volar le brillan los ojos:“el primer vuelo solo es lo más encachado que hay, como a las 15 horas el instructor te dice ya... es momento de volar solo... Es de una adrenalina impresionante”.



El fortalecimiento de Algeciras


Después de vender Santa Isabel, Eduardo Elberg tomó posiciones en industrias menos visibles en Chile y Perú, a través de su holding Algeciras. Tras estos años de profundo anonimato y de iniciar emprendimientos en diversos rubros, el año pasado tomó una gran decisión: ordenar sus diversos negocios. Así surgió la idea de tener un gerente general, de establecer un directorio y definir una estrategia.

Con ese plan en mente, se puso en contacto con Andrés Solari, un ingeniero comercial de 34 años a quien conoció cuando era dueño de Santa Isabel. Solari se desempeñaba en el área comercial y tras la venta a Velox siguió en la cadena hasta que fue adquirida hace un par de años por Cencosud. Allí permaneció como gerente comercial hasta el año pasado, cuando decidió aceptar la invitación de Elberg para asumir la gerencia general de Algeciras.




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10 Comentarios

Schibilevsky Elberg :

Publicado Domingo 14 de Agosto, 2011 - 11:18 hrs

Mi abuelo materno (Isaya Elberg) vino de Rusia con dos hermanos mas que se quedaron en Chile,mientras el se quedo en Escriña,Entre Rios,Argentina trabajando el campo.Tuvo 11 hijos,yo soy uno de sus nietos,vivo en San Juan,Arg.soy médico .Todos los años veraneo en Chile.Tengo 63 años y como todos dicen que tengo la cara de los Elberg,me pregunto si Eduardo Elberg sera un descendiente de los hermanos de mi abuelo, ¿tendra cara de los Elberg? Me gustaria encontrarme alguna vez con el durante mis vacaciones en La Serena la segunda quincena de Enero. atte Aldo Schibilevsky Elberg.

Schibilevsky Elberg :

Publicado Domingo 14 de Agosto, 2011 - 11:18 hrs

Mi abuelo materno (Isaya Elberg) vino de Rusia con dos hermanos mas que se quedaron en Chile,mientras el se quedo en Escriña,Entre Rios,Argentina trabajando el campo.Tuvo 11 hijos,yo soy uno de sus nietos,vivo en San Juan,Arg.soy médico .Todos los años veraneo en Chile.Tengo 63 años y como todos dicen que tengo la cara de los Elberg,me pregunto si Eduardo Elberg sera un descendiente de los hermanos de mi abuelo, ¿tendra cara de los Elberg? Me gustaria encontrarme alguna vez con el durante mis vacaciones en La Serena la segunda quincena de Enero. atte Aldo Schibilevsky Elberg.

Cecilia :

Publicado Miercoles 25 de Mayo, 2011 - 16:21 hrs

http://www.youtube.com/watch? v=0LcbIrbZUPc&feature=youtu.be

franco :

Publicado Martes 8 de Marzo, 2011 - 13:51 hrs

hola kiero hacer un reclamo la empresa agricola las vertientes son unos chantas me dijeron que este lunes me pagaban mi sueldo y me dijeron que me lo habian entregado yo dije que no y me dijeron que para el martes me pagaban y ahora me dijeron mañana que verguenza de gente si no me pagan tendre que ir ala inspeccion del trabajo

Sandra melgarejo :

Publicado Domingo 13 de Febrero, 2011 - 21:23 hrs

porfavor soy un familiar de una trabajadora que les pide que porfavor tengan conciencia con sus trabajadores,son seres humanos y no maquinas,ponganle hielo al agua,para que no se les desidraten sus cosechadoras . de ante mano gracias

Juan Montecino :

Publicado Domingo 13 de Febrero, 2011 - 21:10 hrs

las vertientes productores de arandanos.que hay con las leyes de los trabajadores ,que cosechan los arandanos.esta headita,a menos de 75m.y cumplen con lo que dicen,o le exigen mas a sus cosechadores.cuidado que arandanos del sur ya lo serraron por no cumplir las leyes a sus cosechadores de arandanos.

FRANCISCO :

Publicado Domingo 5 de Septiembre, 2010 - 05:59 hrs

UNA DE LAS ENTREVISTAS MAS CHUPA PICO QUE HE LEIDO. POR QUE NO SE LE PREGUNTO NADA SOBRE LA VENTA DE SANTA ISABEL? FUE UN ESCANDOLO HABER VENDIDO ESA COMPANIA DANDO BALANCES FALSOS, GRACIAS A LA GESTION DE SU ACTUAL ASESOR TRIBUTARIO, QUIEN PARA ENTONCES TRABAJABA EN LA AUDITORA INTERNACIONAL QUE HIZO LOS FALSOS REPORTES. TODO ELLO PARA OBTENER UN MEJOR PRECIO ENGANANDO A SU COMPRADOR. UNA VERGUENZA

Carmen Valderrama :

Publicado Martes 25 de Mayo, 2010 - 17:07 hrs

Es bueno que en un pais como Chile haya gente de la categoría de don Eduardo, lo felicito y espero que pueda disfrutar de su familia y de su éxito como ser humano, se lo merece. 
Quisera pensar, sin sonar demasiado idealista, que hay mas personas como él, que piensan en sus empleados y los valoran como el capital humano que son y les den la confianza y tranquilidad que él les da a sus trabajadores, para que éstos los ayuden a seguir creciendo tanto en el plano empresarial como en lo humano. Personas como él hacen de Chile un país mas digno. 
Muchas gracias.. excelente articulo.

Alguien que le desea lo mejor :

Publicado Lunes 16 de Noviembre, 2009 - 16:07 hrs

Don Eduardo 
 
Usted no me conoce personalmente, pero yo si se mucho de su vida, ya que soy muy cercana a personas que trabajaron con usted cuando recién estaba formando su negocio. Aquellas personas que le dieron toda su lealtad, que se amanecian haciendo los nuevos locales, que trabajaban de lunes a Domingos, no importando el descanso, ni tampoco el no ver crecer a sus hijos, personas que siempre se sintieron orgullosos de pertenecer a su empresa y que participaron activamente en sus primeros negocios. 
Usted no puede imaginar la tristeza que en su momento causó en ellas, tristeza de haber entregado todo y ni siquiera recibir un adiós. 
Que lastima que a su partida no tuvo un reconocimiento para ellos, ni  
siquiera un saludo personal y unas gracias sinceras, ya que esto no habría dejado un sabor amargo para ellos. 
 
"Siento la necesidad de contribuir, de devolver la mano al país que me dio una gran oportunidad de levantar un negocio exitoso." 
 
Estas son sus palabras, la cuales me inspiraron a escribir este mensaje. 
Solo espero que los tenga presente y que interiormente reconozca la labor que ellos hicieron.

LUIS SESSAREGO :

Publicado Lunes 2 de Noviembre, 2009 - 21:20 hrs

Hola Eduardo, he leido con mucha alegria el exito matérual que has obtenido en la vida. Mis sinceras felicitaciones y que tengas muchas felicidades màs. 
Ademàs queria decirte que supe del trajico accidente que quito la vida a Alenjandro, quiero que sepas que pensé con mucha fuerza en el amigo generoso, sincero y cordial que siempre fue conmigo. El el dia del recuerdo deja una pequeña flor de mi parte. 
Saludos simples y cordiales.

 
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