Reportajes y Entrevistas El nuevo plan de vuelo de Eduardo Elberg
Artículo correspondiente al número 223 (7 al 20 de mar 2008)
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Otra iniciativa en ese país es el Marriott de Cusco, cuya apertura está prevista para el primer semestre de 2009. La idea es que este hotel sea realmente una obra de arquitectura, ya que se está levantando en lo que fue el Monasterio de San Agustín, lo cual les obliga a mantener las bases de la antiquísima construcción. “Cusco está calificado dentro del turismo internacional como uno de los imperdibles, tiene poca capacidad hotelera y hay claras sinergias con el hotel de Lima, porque haces el paquete turístico completo. En general, Perú está funcionando bien en todo, lo que da oportunidad para desarrollar muchos negocios. El gobierno de Alan García ha dado muestras de una buena administración y estabilidad política”, dice Solari.
Igual, el holding Algeciras optó por focalizar sus operaciones, concentrando sus negocios peruanos en los rubros de construcción e inmobiliario, lo cual les llevó a fines del año pasado a poner fin a la actividad textil que mantenían.
“Teníamos un negocio textil, que producía poleras y se las exportábamos a Abercrombie, Armani, DKNY, entre otros. Perú tiene una industria textil profunda que exporta 1.400 millones de dólares al año y que se ha fortalecido con los tratados de comercio con Estados Unidos. Pero nos dimos cuenta que el negocio textil estaba absolutamente fuera de nuestro core business, por lo que tomamos la decisión estratégica de vender”, explica Elberg.
La apuesta inmobiliaria y hotelera
La vocación inmobiliaria de Eduardo Elberg en Chile siempre ha estado de la mano de socios, construyendo casas, edificios y oficinas para renta. Además, su posición como accionista de Aconcagua los dejó participando indirectamente en la fusión con SalfaCorp.
“Nuestra visión del negocio no es montar una inmobiliaria o una constructora, que es algo que pudimos haber hecho pero que está descartado de plano”, asevera Solari, aunque a renglón seguido agrega que están construyendo por su cuenta un strip center en la Ciudad Empresarial de Huechuraba.
Toda la actividad inmobiliaria se dirige desde Santiago, a través de la empresa Renta, administrada por Alfonso Peró, el socio gerente y amigo por años de Eduardo Elberg.
Los planes en Chile también consideran tomar posiciones en el rubro hotelero. De hecho, hace un mes dieron un paso importante con la adquisición del 50% del Hotel Atton, a través del fondo de inversión inmobiliario Capital Advisor, en el que participa Elberg junto a los grupos Angelini y Said.
Pero también están buscando otras locaciones. A fines del año pasado, Eduardo Elberg y Alfonso Peró viajaron a Puerto Natales, con la intención de visitar unos terrenos y analizar la posibilidad de instalar un hotel con una marina. “En un viaje que hicimos con anterioridad por el tema de los salmones, nos dimos cuenta que hay muchos yates que están llegando a la zona; por lo tanto creemos que puede haber una buena oportunidad de hacer negocios”, explica Elberg.
El gran salto al negocio salmonero
Hace unos años Eduardo Elberg quedó cautivado con la idea de ingresar al negocio salmonero. Por cerca de dos años estuvo estudiando en forma personal el rubro y fue en 2007 cuando tomó la decisión de dar el salto, de tomar posiciones, adquirir concesiones y elaborar el plan de negocios, partiendo de cero y en una zona prácticamente inexplorada: la Región de Magallanes.
“En un comienzo, al entrevistarnos con gente del sector, nos decían que estábamos locos. Sin embargo, los mismos que nos comentaban eso hoy nos tildan de visionarios. Todo esto, dados los últimos acontecimientos de la industria, donde las enfermedades en la X y XI regiones han afectado las productividades del sector en forma significativa”, manifiesta el empresario.
Explica que la decisión no fue al azar. En su proceso de aprendizaje se dio cuenta de que la industria había cometido errores que hoy le están pasando la cuenta. Es por eso que se interesó en buscar una zona nueva, libre de cualquier enfermedad, donde existiera una verdadera barrera sanitaria.
Y lo hizo. Hoy River Fish (nombre de su salmonera) ya lanzó al mar sus primeros alevines y espera inaugurar cosecha en 2009. “El proyecto lo hemos ido cambiando un poco. Al año 2011deberíamos estar produciendo 18 mil toneladas brutas en tres centros de engorda: dos en la zona de Puerto Natales y otro en la zona de Skyring (entre Natales y Punta Arenas)”, explica Andrés Solari.
En este emprendimiento, que involucra una inversión cercana a los 50 millones de dólares en cuatro años, están asociados con la firma noruega Aquagen, en lo que respecta al tema de centros reproductores, para poder tener una genética cautiva. Además, implementarán una piscicultura de recirculación de última tecnología.
“La gran apuesta en esta región es poder contar con mejores tasas de conversión, producto de aguas más limpias, libres de enfermedades, que debieran compensarlos mayores costos, tanto de mano de obra como de servicios. Esa es la gran apuesta”, explica Solari.
Si bien Estados Unidos, Japón y Europa, son los mercados naturales para este producto, Solari señala que a América latina no hay que dejarla de lado. No es que vayan a tener un foco especial en la zona, pero ven que Brasil es una gran oportunidad para introducir sus productos y que hoy sólo recibe el 6% de las exportaciones de salmón de Chile.
El mismo tema del salmón abrió por casualidad otra puerta de inversión al holding Algeciras: la construcción de una planta de astaxantina natural en Iquique. La astaxantina es un producto que se introduce en el alimento de los salmones para obtener el característico color anaranjado en los peces. Hoy, alrededor del 75% de la astaxantina que predomina en el mercado chileno es sintética y deriva del petróleo.
¿Por qué vendió Santa Isabel? “Quería cambiar de rubro. Cuando cumplí 40 años me hice la promesa de que no seguiría haciendo lo mismo a los 50, porque había sacrificado muchas cosas"
Con un entusiasmo que contagia, Eduardo Elberg nos cuenta cómo partió este nuevo proyecto. “Nos llegó como una oportunidad de inversión, es como un capital ángel. Nos asociamos con los creadores de la idea y los dueños de la patente, que son unos científicos y un grupo de pequeños empresarios del norte, que habían financiado esta operación durante 11 años. Nos llegó ya con la patente en mano y el proceso más o menos armado y la verdad es que nos hizo sentido porque está dentro de lo que queremos hacer, que es un foco en la acuicultura”.
Solari agrega que es un proyecto innovador y “verde”, por lo cual tiene un potencial tremendo, ya que la tendencia mundial es ir hacia los productos cada vez más naturales. “Es un proyecto súper entretenido, porque es biotecnología para el cluster del salmón, además, está al interior de la I Región, fuera de toda la actividad normal, que allí es la minería. Entonces nos hizo sentido por todos lados ingresar a este proyecto. Partimos con la construcción de la planta en febrero y esperamos tener el producto ya en el mercado el último trimestre de este año”.
Elberg comenta que su apuesta por la acuicultura es más amplia que el salmón, por lo cual no descarta ingresar a otros cultivos, como la tilapia. “La acuicultura en el mundo es un tema que llegó para quedarse”, sentencia.
Un 2008 noticioso
Si 2007 fue un periodo de cambios y reestructuraciones, este año también promete movimientos en el Holding Algeciras. Andrés Solari explica que en febrero compraron a los japoneses de Sumitomo el 60% que éstos tenían en Auto Summit, con lo cual se quedaron con el 100% de la propiedad de la concesionaria oficial de Ford y Peugeot en Chile.
Hasta antes de tomar el control, Eduardo Elberg tenía la administración de la compañía, que posee 14 locales y una facturación cercana a los 100 millones de dólares; lo cual debería seguir creciendo, ya que en 2007 tomó la representación de Peugeot. “Abrimos nuestros primeros locales en julio y ese es un negocio que también funciona bien. Este año ha sido bueno para el sector automotor, con grandes crecimientos en la industria y buenas rentabilidades”, explica Solari.
Pero los proyectos no terminan ahí. Elberg y Algeciras tienen varias iniciativas que deberían ver la luz en los próximos meses, pero que –al menos en este viaje con Capital– prefirió mantener en reserva… Obviamente eso nos dejó intrigados, por lo que antes de subirnos al avión con escala en Santiago y destino final Viña del Mar, le preguntamos qué lo había motivado a mover las fichas en Algeciras y a crear nuevos negocios.
“Siento la necesidad de contribuir, de devolver la mano al país que me dio una gran oportunidad de levantar un negocio exitoso. Quiero reintegrarme al mundo empresarial en forma más activa, en las cosas que quiero y que me apasionan. Me gusta partir de cero, generar empleo, pagar más que los demás, que la gente sepa que tiene alguien en quien confiar. Eso es muy gratificante”, comenta.
La respuesta fue sorprendente y nuevamente cargada de esa sencillez que aún nos parece extraña en un hombre de negocios de su calibre, de aquellos que uno acostumbra a ver en las juntas de accionistas y en los encuentros empresariales. Sin duda, ese no es el mundo de Eduardo Elberg.