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Artículo correspondiente al número 229 (30 de mayo al 12 de junio de 2008)
El golpe de Ipal
Fue una de las ventas más llamativas del último tiempo. Sólo por la marca el grupo Luksic desembolsó 6,6 millones de dólares, monto que sirvió a la familia De Aretxabala para potenciar el negocio de alimentos y su puesta inmobiliaria y turística.
Tras una larga negociación entre Ipal y CCU para cerrar la venta de la línea de cereales Natura Calaf, recién a fines del año pasado la firma de confites se hizo de la marca de los De Aretxabala en un traspaso que significó un monto
aproximado de 6,6 millones de dólares.
Aunque esta línea de negocios aportaba a Ipal cerca de 3 mil millones de pesos anuales, siendo la tercera del rubro después de Nestlé (50%) y Kellogg’s (13%), los bajos márgenes que se daban en el canal supermercados precipitaron la decisión. “Nos dimos cuenta de que no teníamos el peso específico para continuar en el negocio de retail, el que se concentraba en manos de tres grandes cadenas de supermercados. Adicionalmente, la competencia también estaba concentrada en grandes proveedores como Nestlé y Kellogg’s, que tienen un poder de negociación mayor con las cadenas”, explica Rodolfo Schulze, gerente general de Ipal.
Si bien Natur era el corazón del negocio familiar, en la firma y la familia De Aretxabala existía el convencimiento de que la transacción convenía de todas maneras. Mientras CCU consolidaba su participación en el mercado de los confites, Ipal no sólo obtenía buenos dividendos con la venta de la marca, sino que también acordaba un contrato para la maquila de estos productos (cereales) a Calaf, por un período.
Sobre el destino de los flujos, Schulze agrega que parte importante del dinero se invirtió en equipamiento para la filial Hendaya S.A., la que desembolsó cerca de 10 millones de dólares en los últimos 18 meses para aumentar la capacidad de la planta y así satisfacer los compromisos y entrega de raciones del programa alimentario que desarrolla la Junaeb.
Paralelamente _agrega_ la familia De Aretxabala potenciará el desarrollo inmobiliario, a través de Biarritz S.A., que, en conjunto con otros socios, posee un paño de 550 hectáreas en la comuna de Pudahuel, para el despliegue de programas de vivienda en el corto plazo. “El proyecto se encuentra en un grado importante de avance y cuenta con los permisos de edificación para iniciar su desarrollo”, explica. Todo ello, sin descuidar las otras filiales, entre éstas, sus inversiones en el negocio turístico, donde poseen el 60% de Vértice, sociedad que tiene la concesión de un hostal en Torres del Paine, y agrícola Algorta, que cuenta con campos en la zona de Melipilla dedicados a la producción de paltas, limones y semillas.
A siete meses del traspaso de la marca Natur a Calaf, Schulze confiesa que el proceso no ha sido fácil y todavía no se “asume por completo la venta, debido a que los cereales se siguen produciendo”. Sin embargo, existe el convencimiento de que fue la
decisión correcta “y que la marca está en buenas manos”.
| La avanzada de los supermercados |
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En estos casos, las operaciones más emblemáticas fueron la venta, en 2004, de Supermercados Montecarlo, de propiedad de Valentín Cantergiani, a Cencosud en 78,5 millones de dólares, holding que dos años más tarde consolidaría sus operaciones tras la adquisición de Economax –vinculado a la familia En esos mismo años, Tottus se fusionó con Supermercados San Francisco y D&S apostó por la compra de locales en regiones. Pero sin lugar a dudas, el que hoy lleva la batuta en esto de las compras es Alvaro Saieh, que desde el año pasado a la fecha suma más de una decena de cadenas a lo largo de Chile. |