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Artículo correspondiente al número 274 (23 de abril a 7 de mayo de 2010)
El director general de Santander Global Banking & Markets, Joaquin Quirante, es un convencido de que las economías chilena y mundial tenderán a acrecentarse hacia fines de año y de frentón, en 2011. Y si de optimismo se trata, no se queda corto: asegura que el terremoto brindó la oportunidad de reconstruir en mejores condiciones y de un salto económico. Por Cristián Rivas Neira; foto, Verónica Ortiz.
El director general de Santander Global Banking & Markets, Joaquín Quirante, es un convencido de que el crecimiento de la economía chilena este año podría dar sorpresas. En línea con las proyecciones de varios otros organismos, la entidad estimaba a comienzos de año un alza de 5% en el PIB, que comenzó a revisar de inmediato tras el terremoto del 27 de febrero pasado.
Aunque plantea que el evento podría impactar en al menos un punto porcentual la expectativa inicial, hay razones para pensar que, si viene un trabajo fuerte de recuperación a partir del segundo semestre, la merma en el crecimiento podría casi ni notarse.
Quirante, que lleva poco más de dos años viviendo en Chile, dice que la economía mundial está mostrando una recuperación, sobre todo entre los emergentes de Asia; que los commodities ya han elevado considerablemente sus precios y que Chile tiene muchas oportunidades para apuntalar su crecimiento.
-En definitiva, Chile comenzará a mostrar mejores cifras a partir del segundo semestre...
-Así es. Los efectos negativos del terremoto se hicieron notar en marzo y continuarán en abril y mayo. Este trimestre va a ser complicado desde el punto de vista del crecimiento, como es lógico con un evento tan importante y perturbador como fue un terremoto de la magnitud del que tuvimos.
-¿Qué pasará con el resto de las variables económicas?
-Nuestro escenario base antes del terremoto era una inflación moderadamente al alza, sobre todo a partir del segundo semestre de este año, porque en el mundo y en Chile, en particular, había brechas de capacidad. Y cuando esto ocurre se puede tener crecimiento sin inflación. Seguimos viendo la inflación en un entorno en que afuera también hay commodities han empujado hacia arriba los índices. El petróleo se cotiza en más de 80 dólares, desde los 50 en que estaba el año pasado, y varios otros commodities han subido sus precios en 60% o 70% en el último año. Todo eso tiene un impacto en la inflación, aunque seguirá siendo moderada. Eso sí, hacia el tercer o cuarto trimestres, va a subir y a partir de ahí también vemos la subida de tasas.
-¿En qué se tiene que poner ojo para traducir en un mayor crecimiento la reconstrucción del país tras el terremoto?
-No me fijaría tanto en la recuperación a corto plazo, porque es una utilización de recursos motivada por la necesidad. Si tenía una planta productiva que se ha caído, tengo que reponerla. A lo que me refiero es a utilizar la recuperación para poner las bases en un crecimiento mucho mejor, no solamente mayor sino que mejor a medio plazo. Por ejemplo, reinstalando en mejor forma algunas unidades productivas, que quizás estaban muy bien, pero que ahora es un bueno replantearlas estratégicamente, tanto en el sector privado como en el público.
Dónde poner los ojos
-En razón del escenario económico que describe, ¿dónde están hoy las principales oportunidades de inversión en Chile?
-Dejando de lado el terremoto, los sectores de inversión que más atractivo tienen en Chile siguen siendo aquellos donde hay experiencia y know how por encima de la región y de varios lugares del mundo. Estos sectores son el retail, la minería y la energía. Por ejemplo, el país tiene la vivencia de ser energéticamente complicado desde el punto de vista logístico. Eso hace que tenga más experiencia en resolver el problema que otros.
-Todos los que menciona son sectores tradicionales. ¿Hay otros que estén teniendo atractivo?
-No veo ventajas competitivas relevantes en otros sectores distintos en Chile. Tal vez habría que empezar a trabajar en cosas que no se hacen. Ahí es donde hay desafíos. La estrategia que hay que seguir es fortalecer aquello en lo que soy bueno y, adicionalmente, empezar a explorar nuevos sectores de una manera embrionaria...
-¿Hacia dónde hay que mirar?
-El manufacturero es un sector prácticamente inexplorado. Insisto en que hay que explorar qué se podría hacer, porque a lo mejor resulta que sigue siendo mucho más rentable importar. Hay otro sector que me parece interesante, que es el de servicios y, en particular, el de turismo, que tiene una desventaja objetiva: está lejos de las grandes masas de demanda; pero tiene un potencial y una capacidad de desarrollo enorme, por la belleza que está repartida en distintos sitios del país. Luego está el sector infraestructura, donde el país sigue teniendo necesidad de desarrollo; sobre todo ahora, por el terremoto. Es decir, tenemos un excelente aeropuerto, pero necesitamos otro por si pasa algo. Lo mismo, con las carreteras.
-En los sectores tradicionales que siguen siendo los más atractivos no hay mucho espacio para crecer, como en el retail. ¿Hay que seguir mirando hacia fuera?
-Para el retail en particular, las oportunidades que yo veo están todas afuera. Y eso pasa también en otros sectores. Las compañías chilenas tienen el know how, capacidad de acceder a financiamiento y todavía hay muchos activos en el exterior que son atractivos por su precio.
-¿Qué pasa con otros sectores que en algún momento eran estrellas, como los salmones?
-Chile tiene una ventaja competitiva en la producción de salmones y ha sufrido un problema concreto, pero ese sector a mediano plazo sigue siendo tremendamente atractivo. Hay que trabajar en varios aspectos, eso sí, no sólo en el virus ISA, sino también en asuntos medio ambientales, de concesiones, de control sanitario, y hay un tema de tamaño de escala de las compañías. Es un sector que, reestructurado con el tamaño adecuado, tiene un futuro positivo.
-¿Las empresas deberían tender a fusionarse?
-Probablemente debería haber un proceso de concentración. Empresas que sean más grandes y que puedan acometer un mayor grado de inversiones, que sean capaces de absorber los costos asociados a una política medioambiental más estricta y tener un control fitosanitario más severo. Pero están todas las bases para que ese sector sea muy rentable y atractivo.
| Más visibles para el mundo |
| -Ustedes, que manejan fondos de inversionistas de todo el mundo, ¿qué miran de Chile? -Chile vende un país con expertise y know how muy importantes, con una competitividad en determinados sectores. Un país tremendamente estable, donde el riesgo que estás asumiendo es bajo. El problema que eso genera a los inversionistas es el retorno, que es relativamente bajo, porque está en relación con el riesgo que se asume. Entonces, ahí lo que se tiene que mejorar es el nivel de productividad, para intentar elevar de esa forma la rentabilidad. -Mirado así, tener un bajo riesgo finalmente no es tan bueno... -Siempre es bueno tener un bajo riesgo, pero hay que mejorar también otros factores. Te pongo un ejemplo concreto: el Credit Default Swap (CDS), que es un producto donde tú compras o vendes protección contra un impago. en el caso de Chile está en 85 puntos base, mientras que el de España está en 130 puntos. La percepción de riesgo de España es superior, por lo tanto el retorno en España también es superior. Por eso, hay inversionistas que prefieren seguir invirtiendo en España, porque los 50 puntos base que tiene por debajo de Chile no me compensan el que este último país esté tan lejos. Eso es contra lo que hay que luchar. -La lejanía es siempre la piedra de tope... -Ahí es donde hay que ser innovadores, flexibles, para poner un poco de solución a eso. Una forma importante es por la vía de la información. Es importante que las empresas salgan al exterior, que hagan road show, que entreguen información por lo menos una vez al año, independientemente de que tengan o no una emisión concreta de bonos o una ampliación de capital. El realizar los non deal roadshow tiene una ventaja, y es que tu interlocutor sabe que no tienes que venderle nada con la inmediatez: por lo tanto, la conversación suele ser mucho más relajada. Desde Chile no se hace mucho y otros países están dedicando una infinidad de recursos a eso. Es claro que el costo de llevar a algunos ejecutivos a hacer una gira por las principales plazas financieras del mundo es carísimo, pero también es cierto que cuando se llega a concretar una operación real es mucho más fácil el proceso. -¿Cómo se podría avanzar en atraer más inversionistas extranjeros? ¿Hay otros mecanismos, aparte de esta mayor información? -El mercado de capitales chileno es eficiente, pero demasiado pequeño. Por lo tanto, cualquier medida que se pueda tomar tiene que ir en razón de hacerlo más amplio, para que haya más participantes. Creo que corresponde tanto al sector público como al privado. Al público en la regulación, y al sector privado, en utilizar la reformas que se pongan en marcha. -¿Faltan reformas? -No es que falten. Los mercados son seres vivos y van evolucionando y, por lo tanto, lo que tiene que hacer el sector público es siempre ir adaptándose. No es reformar porque sí. Siempre va a haber que reformar los mercados, porque habrá temas que irán cambiando. |