|
|
Bienvenido, te encuentras en Inicio Reportajes y Entrevistas El extraño mundo de la "Tía Rica". Pongale empeño |
Califica este artículo
Otros artículos de la sección:
Artículo correspondiente al número 225 (4 al 17 de abr 2008)
Otra clienta –una de las pocas que dice acudir por primera vez–, cuenta que viene con “varias cositas de oro”, porque necesita pagar una deuda y que el dato se lo dio alguien de su familia. Esta joven madre luce perdida entre tantas personas que se mueven como peces en el agua en la caja de crédito. Asegura que lo hará “sólo por esta vez” y que le da confianza el hecho que va a poder recuperar sus “cositas”.
Así funciona la popular Tía Rica. ¿Por qué el nombre? El presidente de una de las dos asociaciones de funcionarios de la caja, Leonardo Verdugo, quien lleva 28 años en la institución, explica que cuando nació la Dicrep, en 1920, quienes empeñaban sus cosas de valor no querían que sus amistades lo supieran. De allí surgió el dicho “voy donde una tía rica que me va a prestar dinero”, o “este dinero lo conseguí donde una tía rica que tengo”.
Aunque hace un par de años tenía 28 sucursales y 1.400 funcionarios, hoy sólo hay 18 ofi cinas y trabajan en ellas 330 personas. Y es que si bien las colocaciones (préstamos) muestran desde 2004 un incremento de entre 5% y 7%, se trata de cifras muy lejanas respecto del crecimiento mostrado en el mismo período por la banca formal. ¿Cuánto hay de responsabilidad del propio Estado y cuánto de abandono de una mentalidad de otra época? El director nacional de la caja de crédito prendario tiene su propia explicación y está decidido a dar vuelta las cosas.
Lo que está claro es que a primera vista parece una institución en vías de extinción que, además, no está exenta de los escándalos que sacuden a diversas reparticiones del Estado. En la unidad de Antofagasta, por ejemplo, hay nueve funcionarios suspendidos por “infringir normas de control interno” causando una pérdida contable de al menos 30 millones de pesos. Los empleados siguen recibiendo sueldo, pero la actual dirección nacional pidió la intervención de Contraloría para agilizar el caso. En fin...
| La tía al pabellón |
Los tiempos no son fáciles para la caja de empeño estatal fundada en 1920. En la vorágine y masificación del sistema financiero, la “Tía Rica” sabe que se está quedando atrás.
El problema es que no puede derechamente competir, porque su misión es otorgar créditos con “fines sociales” y no sería bien visto que, por ejemplo, hiciera publicidad sobre las bondades de sus bajos intereses. Por eso, su existencia sigue transmitiéndose en forma oral y de generación en generación, sin mucho espacio para la captación de nuevos “clientes”.
|