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Artículo correspondiente al número 224 (21 de mar al 6 de abr 2008)
Domingo Cruzat
Con rostro de empresario
No puede decir que está aburrido. Desde que decidió dar un giro y convertirse en empresario, Domingo Cruzat no ha parado. Con los recursos que recibió por la venta de CONADE, armó la sociedad de inversiones ADS, que él mismo administra y con la cual está ingresando a nuevos negocios junto a Luis Felipe Mujica. “Nos compramos una empresa de servicios eléctricos que se llama Teknica Chile y que se dedica a vender energía de calidad a las clínicas, a los data center; es decir, a todos aquellos que no pueden permitirse problemas de energía ante un racionamiento. Lo otro que hacemos es respaldo de energía, cosa que puede estar muy de moda este año. Es una empresa mediana, a la que le va muy bien”, explica.
Hoy también participa en el proceso de due diligence para la compra de una empresa de alimentos preparados, que abastece a supermercados, hoteles, casinos y restaurantes, y cuya compra piensan cerrar en las próximas semanas. También evalúa ingresar al negocio de las energías renovables. “Estamos estudiando un proyecto, específicamente en la distribución de pellets de madera para combustible de calderas y estufas”.
Adicionalmente, Cruzat participa en dos directorios: uno, de una fábrica de pinturas industriales que se llama Creíste, y otro, de una compañía llamada Alto, que se dedica al tema de seguridad en cadenas de retail. “Eso me quita la mitad del tiempo. La otra mitad la dedico a armar una consultora –llamada Insight– en lo que más me apasiona, que es ayudar a empresas en el ámbito de servicio al cliente, marketing y políticas comerciales, que creo es lo que más aprendí en Bellsouth”. Si bien en esto de las asesorías partió recién, ya tiene como clientes a una constructora y a un empresario en la compra de una automotora.
Su incursión en el mundo de los negocios también incluye al sector inmobiliario. Cuenta que se juntó con un grupo de amigos e hicieron un aporte financiero para construir un edificio habitacional de 25 pisos en Santo Domingo con Morandé, en pleno centro de Santiago. “Esa cuestión es encachada, porque pasas al frente del edificio y piensas: yo contribuí a esto. Hasta ahora les ha ido bien con la venta; tanto, que piensa seguir apostando a este negocio. En el proyecto está asociado a José Luis Herrera, socio de Ciudad Empresarial y dueño de la constructora Patio Mayor.
Pero su tiempo no ha estado dedicado exclusivamente a la búsqueda de negocios. Reconoce que este nuevo status le ha permitido retomar antiguos hobbies. “Yo siempre he sido filatélico y ahora me dedico más a ello. Troto más, hago más deporte, me encanta la vida social, almuerzo con gente con la que antes no lo hacía, he conocido parientes que no conocía. Puedes viajar más”.
Sin embargo, su gran sueño va por otro lado… quiere dedicarse al servicio público. “Soy director de la Casa de Acogida La Esperanza. Pero tengo que encontrar algo donde me sienta más partícipe. No me gustaría ser concejal ni diputado, pero si cambiara el gobierno, no tendría problemas en ser empleado público, aunque sé que las remuneraciones son pésimas y las condiciones son malas”, asevera.
Francisco Gana
Siga su promesa
Francisco Gana ha cumplido al pie de la letra la promesa que se hizo cuando tomó la determinación de dejar la gerencia de Soprole: dedicarse por entero a ser un buen director profesional independiente. “Ahora el tiempo lo puedo organizar mejor, tengo tranquilidad para estudiar, para prepararme para los directorios con tiempo, dedicación y responsabilidad”, explica.
Cuando se conoció su determinación de dejar Soprole, a Gana le llovieron las propuestas: “me siguen llamando, pero como mi objetivo es ser un buen director profesional independiente, he sido fiel a ello”. En eso ha estado. Es director de D&S, de la Fundación Rostros Nuevos del Hogar de Cristo y de Laboratorios FE, dedicado a los productos de cosmética.
En el rubro de las consultorías, Gana asesora en la gestión de los colegios del Arzobispado de Santiago (Fundación Notre Dame) y en la gestión de Maqsur, que entrega servicios a empresas salmoneras.
-¿Qué significa ser buen director profesional independiente?
-Tener capacidad para aportar siempre una visión autónoma y objetiva de la compañía. Conocimiento sobre otras industrias y mercados, importantes contactos comerciales y manejo imparcial de conflictos de interés. Asistir a todos los directorios de las filiales relevantes (derecho legal) en caso de haberlas, para entender a fondo el negocio. Siempre tener como norte los intereses de todos los accionistas; administrar y minimizar los conflictos de interés, informando a las instancias correspondientes; mantener siempre la independencia con el grupo controlador, crear valor para el largo plazo y promover políticas de información de hechos relevantes con la mayor prontitud y profundidad. Así es el nuevo decálogo de Francisco Gana.
Eduardo Novoa
A la caza de emprendedores
En las próximas semanas Eduardo Novoa estrenará oficina. Buscó en varios lugares y finalmente se quedó con una ubicación que considera envidiable: Alonso de Córdova. Está feliz y ansioso con el futuro cambio, pese a que ha tenido que hacer todo solo.
“Sigo trabajando igual que antes, pero con gran flexibilidad. Eso de sentirse con la libertad de espíritu para no tener que explicarle nada a nadie es buenísimo. Hoy tengo más tiempo para deportes, para amistades, para mi familia y flexibilidad, porque trabajo en distintas partes con distintos horarios. Es un trabajo mucho más individual, así que tengo menos reuniones ampliadas”, explica.
Dice que cuando volvió de su semi-sabático recibió el llamado de varias empresas que le ofrecieron cargos directivos o ejecutivos. Algunos los tomó. De hecho, hoy forma parte del directorio de Esval, con el apoyo de las AFP y otros minoritarios. También ha asumido asesorías en proyectos grandes de algunas empresas. “El resto del tiempo lo he dedicado a nuevos proyectos, a posibles nuevos negocios y a explorar cosas. A veces, la gente asume que para independizarse hay que tener un proyecto listo y que uno se sale de la pega al proyecto. En mi caso fue distinto, me retiré y me tomé un tiempo porque no necesitaba tener inmediatamente definido lo que haría”.
Novoa se embarcó en iniciativas que se traducen en proyectos asociados con emprendedores. Es así como en noviembre del año pasado se sumó al proyecto de Rodrigo Larenas y Fernando Araya, quienes crearon Industek, una empresa de temas eléctricos, iluminación y eficiencia energética. Otro proyecto que mantiene en reserva y que verá la luz en las próximas semanas, es una alianza “con un emprendedor muy potente”.
También penetró en el negocio inmobiliario. Junto a su amigo Gonzalo Cubillos y los socios de la constructora Serinco, Eduardo Effa, Sergio Ramírez y Juan Pablo Simian, están trabajando para levantar un proyecto inmobiliario en pleno barrio Lastarria, al cual bautizaron Edificio Paseo Barrio Lastarria, que -además de departamentos- incluye una plaza central donde se ubicarán restaurantes y locales comerciales.
“Espero ir tomando otros directorios. Vamos a ver qué pasa en abril, aunque me interesa en forma complementaria, ya que estoy dedicado a armar negocios”. De hecho, está formando un fondo de inversión privado, llamado Patagonia, con varios inversionistas y que próximamente podría dar novedades. Su objetivo son empresas que tengan un fuerte componente de innovación (en tecnología o modelo de negocios), con emprendedores de primera categoría.
Luís Ernesto Videla
Enfocado en la educación
Antes de optar por independizarse, Luis Ernesto Videla vivía arriba de aviones y en hoteles… Y aunque su rutina no ha cambiado tanto, hoy lo hace en su calidad de vicerrector académico de la Universidad San Sebastián, casa de estudios con presencia en seis ciudades. “Sin embargo, mis viajes son bastante más cortos y duermo la mayoría de las noches en mi casa. Este es un cambio muy radical y que me tiene muy contento”, asegura.
Al igual que sus colegas, cuando salió de Lan recibió el llamado de varias empresas invitándolo a participar en proyectos. “Sin embargo, nunca estuve en el mercado. Yo no tenía intenciones de emplearme. Recuerdo que conversando con Jorge Awad (presidente de Lan), me recomendó que si quería partir en el mundo del emprendimiento, debía quemar las naves. Fue un consejo que siempre le agradeceré”, comenta.
Hoy está abocado a un ambicioso proyecto: convertir a la Universidad San Sebastián en líder del rubro. “Considerando los cambios que ocurren en este ámbito y las demandas del país, mi apuesta es contribuir con educación de calidad y trabajar con las competencias y habilidades de los alumnos, para aportar a la sociedad con mayores oportunidades para todos y así generar una verdadera movilidad social. Yo ingresé como socio a la Universidad San Sebastián junto a Alejandro Pérez, invitado por los antiguos socios. Estamos concentrados en la tercera etapa de esta universidad, que partió en Concepción, tiene 18 años, más de 14.000 alumnos y 6 sedes”. Eso, más los planes de crecimiento de la universidad, lo tienen más que ocupado.