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Artículo correspondiente al número 261 (17 de septiembre al 1 de octubre 2009)
-Vaya.
-Lo otro que destacaría son las células madre, que es algo que va más por el lado de la medicina regenerativa. Ahí hemos fundado un banco público de células madre procedentes del cordón umbilical, llamado Banco de Vida, proceso que no tiene ningún cuestionamiento ético y que, de hecho, el Vaticano incluso incentiva respecto de otras fuentes de células madre. En este ámbito, lo más relevante es que este año hemos marcado un hito, ya que logramos sacar células madre de cordón umbilical chileno para un médico de Concepción, quien hasta ahora se está salvando pese a sufrir leucemia.
Científicos de Norteamérica se han manifestado muy sorprendidos con este logro, lo cual nos tiene muy motivados. Tanto, que hemos decidido empujar con más fuerza este carro y ya le pedimos a Soledad Onetto que aceptara ser embajadora del banco público y nos ayudara en una cruzada con las madres para que donen la sangre del cordón de sus hijos, que de otro modo se pierde como desecho quirúrgico.
Junto a eso tenemos otras investigaciones relacionadas a las células madre, las que apuntan a producir, por ejemplo, pelo o a regenerar cartílagos.
-Además, ustedes trabajan a nivel genético, ¿no es cierto?
-Bueno, también estamos trabajando con los RNAI, que son medicamentos que van existir a futuro y que van a permitir silenciar la expresión de algunos genes. Lo que se busca es, a partir del mapa de genes, identificar si hay predisposición a contraer enfermedades. Ello, con el propósito de bloquear o silenciar la expresión de esos genes malos a través de este RNAI (ácido ribonucleico interference). Lo otro que se puede hacer en este plano es la llamada terapia genética, que consiste en intervenir el ADN, modificándolo para sobreexpresar ciertos factores... Para eso se usan virus.
-¿Virus?
-Sí, virus.
-¿Cómo?
-Bueno, a los virus les sacan la parte mala, les ponen lo que se necesita adentro y se les usa como carrier para llevar esa información a las células. Es sabido que los virus tiene la particularidad de penetrar en el núcleo de la célula y a partir de ahí, autorreplicarse. Luego, por qué no usarlos para replicar lo que quieres sobrexpresar. De hecho, hay una empresa en Finlandia que es la única en el mundo que crea estos virus que actúan a nivel de genes. Ellos ya están haciendo pruebas genéticas en tumores cerebrales, que es lo más avanzado que hay hoy en esa área.
Eso es lo más relevante en el plano humano, aunque también estamos estudiando la posibilidad de producir una vacuna para el AH1N1, porque la tecnología ya está. Pero dejémoslo ahí, para no cometer infidencias.
-¿Y en las otras áreas que no son humanas?
-En el área acuícola lanzamos hace algunas semanas la vacuna para el virus ISA, que es una vacuna triple y única en Chile. Los resultados han sido sorprendentes, ya que alcanzan un 80% de efectividad, y ya estamos solicitando patente en Europa.
-En algún lado leí que esa vacuna no era conveniente para las empresas salmoneras... que les salía muy cara.
-Para nada, la demanda que ha tenido ha sido inusitada. Es más, si nosotros cobráramos en función del ahorro económico que representa para los productores tener esta vacuna, el precio podría ser hasta diez veces mayor... y no lo es. Este producto tiene demanda y la tiene porque es económicamente viable para los productores, porque la salud en el tema de los salmones es clave. Además, la vacuna tiene cuatro elementos internos, de modo que cuando se vacuna contra el ISA, también se están cubriendo otras enfermedades.
-Eso, en acuicultura.
-Eso y más. Estamos viendo los resultados de una vacuna contra la sarna del salmón, el cáligus, y otros productos para recuperar el fondo marino bajo las jaulas, que es un problema serio. En esta área hemos desarrollado unas tabletas biorremediadoras, que permiten la recuperación del fondo marino. Es un producto bastante avanzado, que involucra patente y que esperamos tener en el mercado a final de año.
-Alguna vez te oí decir que estaban trabajando en temas de control del dolor, aparte de la biopiel y otras áreas. ¿En qué están esas cosas?
-En el área del dolor estamos, ojalá por finalizar, un joint venture con el Instituto Pasteur, lo que sería inédito en Sudamérica. Esa empresa fruto del joint venture incluye en su agenda un anticuerpo monoclonal que tiene unas atribuciones específicas para tratar el dolor crónico y el dolor severo. Este es un nuevo producto que va más allá de un simple analgésico, que tiene patente y respecto del cual estamos desarrollando las pruebas de concepto.
Con la biopiel, ya presentamos la patente en varios países, desarrollamos las formulaciones y terminamos trabajos clínicos, por ejemplo, en pie de diabético. Con esos resultados, entramos al proceso de comercializar el producto dentro y fuera de Chile.
-¿Algo más?
-Dejémoslo mejor para una próxima entrevista, porque en esto hay que saber mantener la reserva.
-¿Cómo visualizas CFR a futuro?
-Queremos ser el primer laboratorio a nivel latinoamericano con presencia global y con investigación propia, para allá vamos... Hoy somos el primer laboratorio latinoamericano sin presencia global y con investigación propia.
| Propiedad intelectual |
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-¿Qué significa eso?
-Pero ustedes también dependen de poder patentar.
-Pero es legítimo que quien tomó riesgo e invirtió haga una ganancia…
-¿Y qué “procedimientos” les impiden hacerlo?
-¿Y en qué quedan las políticas de Estado cuando se producen estas situaciones? |