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Artículo correspondiente al número 221 (25 de ene al 21 de feb 2008)
En el proyecto Brisas del Sol, los Imschenetzky tenían pensado que debía contar con colegios, centros deportivos y espacios de cultura para la familia. Estaban precisamente en el desarrollo de ese enfoque cuando apareció la legislación de casinos y la posibilidad de adjudicarse una concesión.
“Por saber de qué se trataba, empezamos a leer la ley y ver que lo que se buscaba con esto era potenciar distintos lugares, que es lo mismo que nosotros hacemos en nuestros desarrollos inmobiliarios. Nos dimos cuenta de que la nuestra era una propuesta inmobiliaria que tenía asociada la operación de un casino. Por eso decidimos participar”.
Y les fue bien: Valmar se adjudicó el año pasado la licencia para operar un casino en Talcahuano; Marina del Sol, proyecto que involucra una inversión de 90 millones de dólares y en la cual invitaron a participar con el 54,26% a Clairvest Group, que controla 12 casinos en los estados canadienses de Ontario, British Columbia y Alberta.
Hoy, el proyecto está en plena etapa de construcción y se espera que abra sus puertas en marzo del próximo año. Cuenta con un equipo gerencial de siete personas seleccionadas a través de head hunters internacionales especializados en temas de administración de casinos. A ello se sumará la ventaja de tener un socio que aporta el plus de su experiencia en operación de casinos.
Pero esta nueva incursión no estuvo exenta de controversia, luego de que el empresario Neven Ilic los acusara de estafa, ya que a su juicio fue engañado y excluido del proyecto en el cual era socio. La versión de Imschenetzky es diferente. “Cuando tomamos la decisión de presentarnos a la licitación, por coincidencia apareció un empresario nacional en la ofi cina de los arquitectos y vio la maqueta. Ante ello comentó que tenía un amigo con operaciones de casino fuera de Chile (Neven Ilic) y que estaría interesado en invertir. Ahí, mi papá abrió los ojos y dijo: si puedo compartir la inversión y los riesgos con alguien, pues encantado. Armamos una serie de contratos con ellos que, finalmente, nunca pudieron cumplirse. Comprometieron recursos económicos para invertir a medias con nosotros y hacer las presentaciones a la Superintendencia para que fueran calificados, pero nunca lo hicieron. Se marginaron solos y nos enviaron un mail diciendo que no iban”, explica Nicolás.
A este impasse se suma la impugnación formulada por la Universidad de Concepción y el grupo Enjoy, que han presentado sendos recursos que acusan a Valmar de ganar la licitación porque la calificadora de los proyectos, la Universidad del Bío Bio, había recibido una donación cultural de parte de la empresa. “Han presentado cerca de 20 recursos, pero ninguno ha sido fallado a favor de ellos”, alega Imschenetzky.
Lo concreto es que ahora las obras avanzan. El casino contará con cines con pantallas panorámicas 3D, un teatro para 500 personas, museo, un hotel 5 estrellas y, lo más espectacular, una serie de canales, lagunas y embarcadero, con lo que –dicen– convertirán a Marina del Sol en la Venecia del Sur de Chile.
Mientras estos sueños se plasman, Valmar sigue creciendo en sus otras áreas de desarrollo inmobiliario. “Hoy estamos vendiendo cerca de 1,3 millón de UF, esos son cerca de 50 millones de dólares en facturación al año. En proyectos inmobiliarios, en los últimos quince años llevamos cerca de 1.300 millones de dólares; son cerca de 100 millones al año que estamos manejando en proyectos, como construir un casino todos los años.”
En Santiago también están haciendo cosas. Compraron en Colina unos terrenos inmobiliarios pequeños, donde levantaron de 200 a 300 casas, distribuidas en cuatro etapas de viviendas; más que todo, con el propósito de probar y aprender. Saben que en algún minuto deberán aterrizar con fuerza en la capital, pero mientras tanto se limitan a comprar paños y a conocer el negocio. Santiago no es el límite, añaden, porque tampoco le hacen asco a una expansión regional. O sea, de Concepción al mundo.
En marzo del próximo año esperan inaugurar su nuevo proyecto: el casino Marina del Sol de Talcahuano, en el cual son socios con un grupo canadiense experto en casinos. El paso siguiente será la expansión de su negocio inmobiliario en Santiago.