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Artículo correspondiente al número 215 (19 de oct al 01 de nov 2007)
Las calles y edificios del barrio financiero residencial de mayor crecimiento en Santiago no son novedad, pero se observan desde otra perspectiva –lo bueno y lo malo- cuando se recorren en compañía de un premio nacional de Arquitectura. Así lo hizo Capital.Por Christian Ramírez; fotos, Enrique Stindt.

Barrio El Golf, el de las tradicionales casonas que dieron paso a enormes edificios corporativos. Amado por los ejecutivos que se trasladaron de un opaco centro de Santiago a un espacio que combina trabajo y recreación. Odiado por quienes extrañan su antigua majestuosidad.
Ganar espacio para la ciudad, estimular la actividad peatonal, construir respetando las proporciones del vecino… Ninguna de esas actividades parece estar relacionada con la presencia de enormes edificios corporativos, verdaderos gigantes de acero que han cambiado la cara del nuevo centro financiero de Santiago.
Pero, todo está en la perspectiva de quien mira.
-Es interesante ver cómo el sector del Barrio El Golf ha ido adquiriendo las características que muchos chilenos dicen alabar de Buenos Aires. Algo que a juicio de muchos parecía una combinación imposible en Chile y que permitiera la coexistencia de empresas y áreas verdes, trabajo y ocio, oficinas y departamentos, sol y sombra.
Mientras lo dice, Juan Sabbagh, premio nacional de Arquitectura 2002, gesticula intensamente y traza líneas en el aire con la mano, camina hasta el costado de un edificio, sube la mirada al cielo, busca puntos de fuga, detalles que a veces pasan desapercibidos al observador casual.
“Isidora Goyenechea se ha vuelto una calle que aloja edificios muy altos, pero al mismo tiempo éstos han cedido parte de lo que era su propio terreno para que las personas circulen, improvisen plazas y se comporten de forma dinámica. La gente ya no solo hace trámites en estas calles, ahora las habita”.
De hecho, esa fue precisamente la razón que motivó a Capital a invitarlo a dar un paseo por el barrio –por su barrio, ya que él tiene oficina precisamente en la esquina de El Golf con Isidora Goyenechea–, para que él mismo destacase la cara bonita y también “la otra”, para que explicara la forma en que un sector urbano cobra identidad alimentándose de construcciones notables y defendiéndose, al mismo tiempo, de las que amenacen con destruirlo. Porque, obvio: no todo lo que se ha edificado dentro del área que limita con Apoquindo, Vitacura, Américo Vespucio y Presidente Riesco cae dentro de los paradigmas de la perfección.
“Hay muchos edificios que caen de golpe a la vereda, cuando lo natural es establecer un espacio con respecto del peatón. Algunos, como Borja Huidobro en su Edificio Golf 40 lo han solucionado creando fosos de agua alrededor, pero otros simplemente llegan al suelo como si fuera una pared”, indica Sabbagh mientras acelera el paso por Isidora.
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| Edificio Golf 40 | Edificio Apoquindo 3600 | Edificio Bci |
Borjaland
Para él, la diferencia fundamental la establece una construcción que, aunque ubicada fuera del área, marcó época: el Edificio del Consorcio Nacional de Seguros (1994), concebido también por Borja Huidobro en conjunto con Enrique Browne. “Hay un antes y un después del Consorcio y ello es muy visible en los edificios de la zona. Si recorres estas calles puedes ver que a principios de los 90 e incluso un poco después, algunos edificios corporativos eran masas compactas de cristal y ladrillo, y casi se confundían con torres destinadas a habitación. Tras el Consorcio no solo los materiales cambian, sino además hacen su aparición formas nuevas. El ejemplo más rotundo es la curvatura del Edificio Apoquindo 3600, también de Borja. No por nada él se ha convertido en todo un animador del sector”.
Ello es visible mientras caminamos entre el Edificio Golf 40, pasamos por un costado del edificio corporativo del BCI (ubicado a la altura del 125), atravesamos la Plaza Loreto, divisando a la distancia las hermosas y albas Puertas de El Golf (números 201, 203 y 280), y nos paramos en la esquina del Edificio Isidora (en el 3642). Todas obras del celebrado arquitecto.