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De alto vuelo

Artículo correspondiente al número 258 (7 al 20 de agosto de 2009)

 

Buscan ser los mejores dentro de la cada vez mas apetecida torta del turismo de elite. Con aeronaves de ultima generación, Santiago Fly sobrevuela con éxito las rutas mas emblemáticas del vino. Por Paula Vargas; foto, Verónica Ortiz.


Emprendieron vuelo hace dos meses y ya planean abrir nuevas rutas. Es que el suizo Fabio Hasler y el peruano Pedro Pablo Mercuriali están convencidos de que Santiago Fly –como han denominado a su empresa– tiene potencial. Tanto, que pretenden ser la firma de vuelos privados número uno de Chile.

Para estos emprendedores lanzarse a hacer negocios no fue difícil. Las ganas estaban y también un aliado fundamental: Jorge Ergas, quien puso a su disposición dos de sus aeronaves (un Beechcraft KingAir C90GTi y un Cessna Grand Caravan). El puente lo tendió Cristián González, jefe de operaciones de Andes Air, la empresa que administra los aviones del holding de Ergas. González conocía a Hasler desde hace tiempo, cuando el joven suizo venía a Chile a hacer prácticas de vuelo como parte de sus estudios de piloto. “Sabía que Fabio estaba buscando aviones de buen estándar para operar. Analizamos la idea y nos pareció interesante destinar las naves del holding –que tienen un uso bastante acotado– para participar en Santiago Fly”, explica González.

De ahí en adelante, despegar no fue complicado. En menos de seis meses obtuvieron los permisos e iniciaron los contactos para darse a conocer en el exclusivo circuito de turistas al que están enfocados: especialmente, europeos, asiáticos y brasileños. Hoy están operando cuatro rutas: una que sobrevuela Santiago, otra que abarca Viña-Valparaíso y dos que cubren los circuitos del vino en las zonas de Casablanca y Colchagua. Estas últimas son de larga duración (entre cinco y seis horas), ya que contemplan aterrizajes y un programa especial en cada lugar de destino.

 

 



Si bien reconocen que son precisamente las rutas del vino las que generan mayor demanda, ya están trabajando para “abarcar el segmento de los viajes de negocios y el turismo corporativo”. Su apuesta es que, una vez que ceda la crisis, la demanda por estos servicios se recuperará y cuando eso ocurra, ellos estarán ahí, asegura Mercuriali.

Santiago Fly no sólo cuenta con rutas fijas. La empresa también ofrece programas especiales de charter, los que principalmente están orientados al mercado corporativo. Además, están armando nuevos programas de larga duración, entre los cuales destaca la ruta hacia San Pedro de Atacama, que incluirá estadías por una o dos noches. Otro rumbo que está en carpeta cubriría el Valle del Elqui, aunque aún está en etapa de análisis.

Mientras, dicen estar preparándose para absorber la demanda que vendrá a partir de septiembre, ya que se espera la llegada masiva de sommeliers a las diferentes rutas del vino.

Claro que un viajecito de estos tiene sus costos. Un sobrevuelo por Santiago, por ejemplo, cuesta unos 100 dólares por pasajero, mientras que los circuitos más largos llegan a ser de 400 dólares. Un gustito, dicen, que bien vale la pena darse.

 

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Comentarios

1 Comentarios

Nicole :

Publicado Martes 18 de Agosto, 2009 - 06:57 hrs

Holà Fabio 
 
Hoffe, dir geht es gut! Obwohl nicht alles ganz genau verstanden, klingt toll! wäre sofort dabei, mit dir da zu fliegen!:) 
 
Viele Grüsse aus Olten 
Nicole

 
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