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-Hay personas que plantean, incluido el propio mundo de la Concertación, que con el actual directorio y Fernández a la cabeza, se han privilegiado la gestión y los resultados financieros por sobre los contenidos.
-A ver: nosotros tenemos que realizar algo súper complicado, que es la cuadratura del círculo, como le pusimos en el directorio. La línea editorial del canal y los lineamientos programáticos, es decir cómo se hacen los programas, están estrictamente definidos y eso se cumple. Y por otra parte, el canal debe autofinanciarse. Entonces, conciliar el cumplir una misión como canal público con ser rentables no es fácil. Si este fuera un canal privado, estaríamos haciendo las cosas donde se gana plata y no necesariamente donde se pierde.
-Pero ustedes han tenido ganancias históricas. ¿No significa eso que se está privilegiando el rating por sobre los contenidos? Porque si una mira los costos de las empresas, estos no han variado sustancialmente en los últimos tres años.
-Eso es causa de una buena gestión. En muchas oportunidades, uno gana plata en este rubro porque hace buenos programas los otros pueden estar haciendo malos programas, por ponerte un ejemplo. Es cierto que los costos se han mantenido relativamente iguales; lo que pudo cambiar es la participación en el avisaje.
-La ley que creó TVN dice que la misión de este canal es ser pluralista, representar a todos los sectores de la sociedad, etc., y autofinanciarse. No dice que haya que transformar al canal estatal en un negocio.
-Es que uno no puede decir sabes qué más, este mes perdamos plata porque estamos ganando mucho. No funciona así el mundo real. Obviamente, nuestra misión es cumplir como directorio de un canal público. Además, hay que tener en cuenta que TVN es un caso único en el mundo: no hay otro canal del Estado que esté obligado a competir en la industria de su país y tenga que autofinanciarse.
-¿Dónde se gana plata hoy en televisión? ¿Es cierto que la farándula está en retroceso?
-Yo creo que la farándula está pasada de moda. Creo que se exacerbó tanto, que la gente está cansada. Entre los géneros nuevos, están los realities, que es un modelo que no existía hace seis o cinco años.
-¿No cree que también está agotado este concepto?
-Puede ser que esté agotado el tipo de reality que se ha hecho, pero hay otros programas de este tipo en el mundo que han tenido mucho éxito.
-¿Se generó una discusión dentro del directorio antes de realizar Pelotón? Porque ahí, claramente, no estaban privilegiando contenidos.
-La verdad es que tuvimos una discusión muy abierta y todos teníamos dudas al respecto. Nos preguntábamos si el género cuadraba o no con la línea editorial del canal. Por eso aprobamos entrar a este género, pero bajo la línea editorial del canal. Aunque había aprensiones, la decisión la tomamos porque si uno está la industria y tiene que autofinanciarse y no incursiona en un género nuevo, con éxito en los jóvenes, corres el riesgo de perder tu audiencia y regalarla a la competencia.
-Pero no me imagino a Juan de Dios Vial -ex rector de la UC- a favor de este tipo de programas.
-(Se ríe) De hecho, él fue uno de los que tuvieron dudas. Pero la verdad es que en el directorio en que me tocó participar nunca fue necesario votar y todas las decisiones se tomaron por unanimidad.
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