Artículo correspondiente al número 223 (7 al 20 de mar 2008)
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Año crítico
Ejecutivos de las principales compañías eléctricas coinciden en que se viene un año complejo para la generadora de los Matte. Es cierto que son sus competidores, pero también los analistas independientes miran el escenario con escepticismo. “El año pasado llegó algo de gas argentino durante el primer semestre, mientras que en 2008 dudo que llegue una gota de este hidrocarburo”, explica Giovanny Grosso. Para el analista de Colbún, otro factor en contra será el precio del crudo, que no muestra señales de bajar, a lo que se suma que todavía “tiene un par de contratos vigentes, con condiciones poco convenientes para la compañía”.
Otra variable que jugará en contra es que, según todos los pronósticos, este año será más seco que 2007, lo que pone en riesgo la capacidad de la firma para hacer funcionar sus centrales hídricas. Según un ejecutivo que conoce la firma por dentro, “el grado de sequía jugará un rol preponderante en el desempeño de la compañía”. Es por eso que en los pasillos de la firma se menciona como un fantasma casi innombrable lo ocurrido en 1998, mientras que el mercado es categórico: si Colbún enfrenta un año tan seco como ése, “están liquidados”.
Una fuente cercana a Colbún reconoce que recién en 2010 la firma tendrá un respiro originado en dos hechos: expira granparte de los contratos “malos”, como la firma identifica a aquellos cuyos precios se pactaron cuando había gas de sobra y en los cuales no hay cláusulas que permitan una repactación (irónicamente, dicen que uno de los acuerdos menos convenientes que mantiene la generadora es con CMPC, también del grupo Matte, por 76 MW). Lo segundo es que ese año entra en operaciones la central eléctrica a carbón Coronel (VIII Región), que producirá 350 MW.
En 2010 la firma también podría recurrir al Gas Natural Líquido (GNL) que llegará a Quintero, pero en la misma Colbún dudan que haya disponibilidad para terceros. Y esa situación también es motivo de polémica.
El desafío de Bernardo Larraín
Es justamente a propósito del mediático proyecto que encabeza la estatal Enap –para traer el combustible en forma líquida y regasificarlo en Chile–que se develan las dudas del mercado hacia la figura más visible de Colbún: su gerente general Bernardo Larraín Matte. Para algunos en la industria, la decisión de no participar en el negocio del GNL –tomada durante la administración de Larraín Matte– fue “un error garrafal”, como grafica un directivo de una de las mayores firmas eléctricas del país.
Las capacidades de este ingeniero comercial no están en duda, pero algunos echan de menos una mayor experiencia en el rubro. A favor, no obstante, juega la “asesoría” permanente de Emilio Pellegrini, director de Colbún y ligado a la firma por 30 años, con quien el gerente general conversa casi a diario. Otro apoyo es la incondicionalidad del grupo dominante en la propiedad de la eléctrica. El hecho de ser parte de la familia le otorga un respaldo que no cualquier ejecutivo tiene, y lo blinda frente a los cuestionamientos que podrían surgir de algún inversionista, sostienen en el rubro.
A falta de gas... bueno el gas
Uno de los “errores” que reiteradamente se atribuye a Colbún es no haberse sumado al pool de empresas que conforman el consorcio que pretende importar GNL a Chile. El proyecto, anunciado con bombos y platillos en la mitad del gobierno de Ricardo Lagos, fue liderado por Enap, la que se encargó de contactar a posibles interesados en una aventura que entonces se parecía más a un gesto político (ayudar al gobierno en su megaproyecto) y que hoy, de resultar, podría convertirse en un negocio redondo. Finalmente, la petrolera estatal
logró convencer a Metrogas y Endesa de ser parte del consorcio que debería estar produciendo sus primeros metros cúbicos hacia fines de 2009 o comienzos de 2010.
“Ellos (Colbún) pecaron de soberbia y ahora tendrán que comprar el GNL a un precio más caro”, afirma uno de los integrantes del consorcio. Según esta fuente, en 2010 cada una de las empresas integrantes contará con 15 millones de metros cúbicos al día (mt3/día), lo que les permitirá suplir holgadamente sus requerimientos y vender a terceros. “Claro que en ese momento el gas tendrá un precio distinto para terceros que en su momento no asumieron el riesgo”, asegura otra fuente del grupo de empresas.
Una alta fuente que conoce la postura de Colbún en el tema afirma que el panorama no es como lo pintan. En primer lugar, asegura, es poco probable que haya “gas de sobra” en 2010, y más bien cree lo contrario, por la alta demanda que existe en el mundo. Agrega que es improbable que el GNL logre ser más competitivo que el carbón o, incluso, que el propio diesel en términos de precios. Por último, agrega que Colbún no necesita combustible en 2010, “sino que ahora”.
Para demostrar que la generadora de los Matte conoce de sobra el proyecto de Quintero, la fuente recuerda que Colbún estuvo un año entero dentro del proyecto –como posible socio– analizando sus pros y contras, “pero se dieron cuenta que se encarecía cada vez más”. En ese momento, Colbún intentó levantar su propio proyecto, que consistía en crear un puerto en la VIII Región, pero sólo para que los barcos descargaran el combustible y sin los millonarios estanques que proponía Enap. Incluso habrían logrado entusiasmar a un par de empresas eléctricas y al ministro de Energía de la época, Jorge Rodríguez Grossi. Pero Enap logró imponer su estrategia y Colbún se salió para siempre de la iniciativa.