Bienvenido, te encuentras en Inicio arrow Reportajes y Entrevistasarrow Codelco. Aún estamos a tiempo

Reportajes y Entrevistas
Codelco. Aún estamos a tiempo

Artículo correspondiente al número 230 (13 al 26 de junio de 2008)

 

 

 

Virtudes privadas

 

Casos de empresas reinventadas


 

Intentando resolver la interrogante de qué es lo que han hecho otros países con sus grandes empresas públicas, dimos con varias compañías que eran estratégicas para sus naciones y que hoy lucen socios privados. Hay ejemplos en Brasil y Europa. La tónica que enfrentaron es que el Estado mantuvo presencia en la propiedad, pero cedió la administración. El resultado ha sido más que admirable, con valorizaciones que se dispararon y diversificaciones que multiplican las utilidades año a año.

 

 


¿Hay en el mundo otros “Codelco” que hayan pasado por procesos de apertura a capitales privados? Esa fue la pregunta que nos hicimos cuando decidimos buscar empresas grandes a las que en el camino hayan ingresado inversionistas. Independiente de su actividad, la idea era dar con compañías que nos permitieran constatar de qué se habla cuando se sugiere que Codelco siga esos mismos pasos.

Y vaya anotando: hay casos muy cerca. Brasil, por ejemplo, privatizó al menos tres de sus grandes empresas en los 90 –Petrobras, Embraer y la minera Vale– y hoy cada una de ellas disputa los primeros lugares en sus segmentos a nivel mundial. Si miramos más lejos, en Europa también hay varias firmas en la misma situación, en segmentos como el transporte, las comunicaciones y la energía. Incluso hay un caso en que dos estados unieron a compañías del mismo rubro, la sacaron a bolsa y mantuvieron porcentajes minoritarios de sus acciones.

¿Qué las engloba a todas? Hay un común denominador: en todas ellas el Estado cedió parte o el 100% de su propiedad a terceros. En todas ellas, los resultados mejoraron considerablemente a medida que transcurrieron los años y se incrementó su valor bursátil. En todas ellas se pasó de un cierto estancamiento a un nivel de desarrollo muy acelerado, que incluso las hizo saltar a otras áreas. Eso, entre muchos otros elementos. En esencia, entonces, hoy tenemos compañías que brillan con colores propios y marcan la pauta en sus respectivos mercados. A eso es a lo que apuntan los principales adherentes de la idea de incorporar capital privado a Codelco.

En esa línea, la investigadora del Instituto Libertad y Desarrollo, Ana Luisa Covarrubias, detalla punto a punto varias ventajas que es necesario tener en cuenta para atreverse a dar el paso. Dicho sea de paso, las posturas que antaño parecían irreconciliables con el tema de la privatización hoy se acercan progresivamente, aunque todavía con ciertos matices.

En base a lo visto en las compañías que salieron al mercado, el principal argumento detrás de una privatización, sin importar el porcentaje, es que se transparenta toda su información. Con ello, los administradores están expuestos a un mercado ampliamente crítico, lo que los obliga a mejorar la toma de decisiones. Estas, de paso, están más en igualdad de condiciones con el resto, ya que al ser públicas las empresas tienen restricciones mayores para gestionar inversiones u obtener recursos. Pero lo más destacado de estos procesos es que el valor de las compañías se incrementó aceleradamente en un corto período de tiempo.

 

 


Brasil a la mano

 

 


Las primeras compañías que se vienen a la cabeza cuando hablamos de éxito post apertura, son, sin duda, las brasileñas. Bien avanzados los 90 el presidente Fernando Henrique Cardoso inició un agresivo plan de privatizaciones que culminó con compañías financieras, mineras, aeronáuticas, telefónicas y de energía en el mercado, que le significaron al Estado beneficios fiscales por unos 103.300 millones de dólares a lo largo de esa década.

Petrobras es una de las que se abrieron a capital privado por esos años. El Estado conservó el 56% de las acciones con derecho a voto y constituyó un consejo de administración en el que se incluyó a representantes del sector privado, dando mayor autonomía a su gestión. Además, la compañía quedó fuera del presupuesto público. Entre otros aspectos, se decidió también emitir acciones adicionales para financiar la empresa, pero sin que sus poseedores tengan derecho a participar en los órganos directivos.

¿El resultado de todo? Tras unos años, la compañía logró ingresar al top ten de las empresas energéticas del mundo. Hoy está en la sexta posición según la consultora mundial PFC Energy y la misión de la firma en el mediano plazo es estar entre las cinco primeras. En los últimos siete años pasó de una producción de 1.400 millones de barriles diarios de petróleo a 2.065 el año pasado, con ingresos que superaron levemente los 104.000 millones de dólares y utilidades que se empinaron a 13.234 millones de dólares. La compañía amplió sus inversiones a través del mundo –está presente en 26 países– y se aventuró a otras actividades, como la generación energética. Hoy mantiene reservas por 11.700 millones de barriles de petróleo.



Comenta este artículo

Nombre
:
Email
:
URL
:
  (Opcional)
Código Verificación Capital.cl

Comentarios

0 Comentarios

 
IAB ChileCertifica.com