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Artículo correspondiente al número 230 (13 al 26 de junio de 2008)
Una treintena transversal de expertos le puso el cascabel al gato: la institucionalidad de la mayor empresa pública nacional no da para más. La advertencia es clara. Si se sigue actuando con la misma miopía y entrampados en la cosa chica, el país se farreará la oportunidad histórica de crear valor para sus habitantes, que, en cambio aprovechó visionariamente Brasil, y como intenta hoy México con Pemex. Edgardo Boeninger, Cristián Larroulet y Jorge Rodríguez Grossi explicaron a Capital cómo se originó su propuesta y cuáles son los verdaderos alcances de ésta. Por Cristián Rivas y Roberto Sapag.
El solo nombre del documento lo dice todo: La urgencia de modernizar Codelco. Como se ve, los autores no escatimaron en el lenguaje. Se trata de un asunto apremiante, urgente… de algo que, como dice el propio ex ministro Edgardo Boeninger, “no da para más”.
¿Cómo se gestó esta propuesta transversal que advierte que Codelco se está quedando atrás? Luego de un encuentro en enero pasado en que se analizó el caso de Vale do Río Doce (hoy Vale) –la empresa brasileña que tras abrirse a capitales privados hoy pelea los primeros lugares del mundo en la minería– las cosas no podían estar más claras: una reforma institucional profunda es la clave que permitirá a la corporación sacudir los viejos esquemas y ponerse de lleno en otras ligas.
El conflicto con los subcontratistas no hizo sino agravar el lapidario diagnóstico de los autores del documento: de persistir en la misma senda, Codelco no sólo iba a seguir perdiendo competitividad, sino que continuará cayendo en los rankings internacionales y su productividad por trabajador se mantendría estancada.
Capital convocó a tres de los firmantes del documento: los ex ministros de la Concertación Edgardo Boeninger y Jorge Rodríguez Grossi y el director ejecutivo del Instituto Libertad y Desarrollo, Cristián Larroulet, quienes desmenuzaron el documento y el verdadero significado de abrir la empresa a privados. La firme es que esperábamos mucho consenso, pero también algo de fricción a la hora de entrar al área chica. Sin embargo, nuestros interlocutores se encargaron de impresionarnos.
1 ¿Diagnóstico de crisis u oportunidad?
Jorge Rodríguez
Chile tiene ganas de más, de que haya más desarrollo, y por eso se discuten aspectos del área macroeconómica, dentro de los cuales es inevitable que uno entre en el tema de Codelco, que es el patrimonio más importante que tiene la nación en términos de empresas públicas (…) La compañía ha ido aumentando de valor, así que permanecer indiferente frente a su futuro no es posible, políticamente hablando. Eso llevó a este grupo de personas a juntarnos y pensar si valía o no la pena poner este tema en el debate… Y claro que lo vale. Por lo demás, este es un tema que debiera acompañar la discusión de los programas presidenciales y el futuro de la economía chilena y, dentro de eso, la opinión consensuada de este grupo fue que había que hacer un cambio fuerte en Codelco, en aras de aumentar su valor.
Edgardo Boeninger
Y debe haber una discusión, porque siendo Codelco la empresa pública más importante de Chile y uno de los principales productores del mundo, su institucionalidad y la situación en que se mueve ya no dan para más. Y aunque no está claro si hay espacio en la política en este instante, cuando las preocupaciones de los partidos de gobierno y oposición van en otra dirección, el objetivo de esta carta es justamente abrir un espacio.
Las primeras reacciones a la carta fueron algo así como “ah, ya salieron los que quieren privatizar Codelco”. La verdad es que la carta no plantea eso. Yo no quiero privatizar Codelco, pero sí me parece absolutamente lógico, desde el punto de vista de competitividad, de ser visiblemente más de todos los chilenos, que la empresa se abra a la bolsa y que esto signifique que haya accionistas minoritarios; por ejemplo, las AFP que, con los buenos precios del cobre, se han farreado unos buenos puntos de rentabilidad al no poder tener acciones ahí. De modo que, lejos de privatizar y que oscuros intereses multinacionales se vayan a favorecer, se trata, que surjan cambios que tengan esos efectos.
Cristián Larroulet
No sé si tenemos clara conciencia del desafío que significan la globalización y la amenaza que significa no encararla adecuadamente; entre otros, para empresas fundamentales para Chile y, por lo tanto, para el país. En el fondo, el nivel de competencia mundial, llevado a 40 ó 50 años, va a ser mucho más exigente. No sabemos, por ejemplo, las posibilidades de descubrimiento de cobre en China o Rusia. Entonces, realmente hay una situación de complejidad que no se puede postergar. Además, otro fenómeno hoy es crear más megaempresas, más grandes todavía, lo que también genera un desafío de competitividad gigantesco.
2 ¿Hay riesgo de ideologización del debate?
Cristián Larroulet
Lo importante aquí es el acuerdo alcanzado por un grupo de personas diversas. Reconozco que al principio quería una cosa un poco distinta, pero creo que lo importante es el llamado a la reflexión, en especial por la magnitud del reto que tenemos por delante. Creo que el valor que tiene haber puesto este tema, y de esta
manera, bajando el perfil ideológico, cediendo posiciones en aras de que se produzca la confluencia, permite a que esto sea el día de mañana una agenda que esté en los debates presidenciales. Obviamente, esta postura va a estar en el Parlamento, porque facilita mucho el que exista un grupo de personas que se puso de acuerdo en plantear esta reflexión. Esa es la manera en que los países van avanzando. Se facilita políticamente.
Edgardo Boeninger
Hay una discusión ideológica, fuerte todavía, entre empresas públicas y privadas. A mí, francamente, me parece que con la excepción de BancoEstado, TVN y, dada la crisis de energía, por el momento Enap, no soy partidario de las empresas públicas en general, pero de Codelco sí, por una razón muy simple: el sentimiento popular. Lo ves en toda América latina. En Uruguay hubo un plebiscito que echó para atrás todo un programa de privatizaciones. Entonces, creo que el que Codelco sea un símbolo del cual los chilenos estén orgullosos y digan “esta es nuestra empresa” , es positivo. Una empresa pública con participación de las AFP, del común de los ciudadanos, me parece que puede dar margen para eso.
Fíjense que Chile es un país al que le ha ido bien en los últimos 17 años, o de Buchi en adelante. El tema es que Chile enfrenta varios desafíos que si no somos capaces de hacerles frente, el país se puede mediocrizar (…) Entre esos temas están la educación, cómo enfrentar las desigualdades sin afectar el crecimiento y este problema de Codelco. Es demasiado grande Codelco para no ser considerado. No veo una cosa apocalíptica, pero de que se puede mediocrizar, se puede mediocrizar.
Jorge Rodríguez
La carta, además, no plantea la privatización, sino que busca maximizar el valor de una empresa pública chilena, tan apreciada por la ciudadanía, incorporando el interés del propietario dentro de la compañía, porque nadie discute que donde hay capital privado, el interés del dueño está mucho más presente. La posibilidad de combinar una empresa pública con un porcentaje minoritario de interés privado, creo que le hace muy bien a la empresa desde el punto de vista de su eficiencia, y eso es lo que estamos buscando para mejorar el valor de Codelco. Si uno logra llevar la discusión a este terreno y no envolverse en lo ideológico, creo que sí es posible incorporar el tema dentro de un debate político. Además, esta discusión hay que hacerla, porque si no, después nos vamos a encontrar con una empresa mucho más empobrecida desde el punto de vista de la competencia internacional.
Cristián Larroulet
Las empresas estatales en el mundo también están cambiando, en la dirección de mayor competencia. Vale, Petrobras, son las experiencias que más se conocen, pero... ¡ojo!, si vas a Europa, en las empresas grandes de Europa del Este y de Europa del Norte, todas, están dando ejemplos de esto. Hay incluso algunas que son
de dos estados y están en bolsa. En el fondo, lo que quiero decir es que hay una realidad de competencia y exigencia mucho mayor, y el debate interno sobre Codelco ha estado restringido a la cosa local. Este es el debate que hay que tratar de colocar.
Si le preguntas a la clase ilustrada del país si Codelco enfrenta una amenaza en los próximos 25 ó 30 años, te van a decir que no. Y la verdad que es así. Si queremos que la empresa haga el aporte que tiene que hacer, creo que vale el debate y vale la reforma a la institucionalidad.
3 ¿Qué medidas complementarias se necesitan?
Cristián Larroulet
Hoy se está discutiendo sobre los gobiernos corporativos de las empresas públicas (…) y qué mejor gobierno corporativo que el de las sociedades anónimas. Es una institucionalidad que está súper clara y regulada en el mundo y por eso decimos en la carta que hay que considerar la posibilidad de colocar acciones en una bolsa extranjera, que te someta a un marco de reglas de transparencia, de información, de restricción en la emisión de documentos, etc. O sea, una serie de condiciones del mejor gobierno corporativo. Si me preguntas si el país está maduro, creo que sí. Este país tiene que tomar este tipo de decisiones.