Bienvenido, te encuentras en Inicio arrow Reportajes y Entrevistasarrow Chile en serie

Herramientas

Reportajes y Entrevistas
Chile en serie

Artículo correspondiente al número 201 (06 al 19 de abr 2007)

J. J. Harting

El exportador

“Hasta hace unos años la ficción en Chile estaba relegada a las teleseries. El resto era terreno virgen”, explica la cabeza de Roos Film, uno de los productores más activos del medio. Ingeniero civil industrial, Juan Harting se sumergió en la producción hace más de una década, hizo historia con series como Patiperros, y se aventuró en la fi lmación de películas hasta que por fin se enfocó en un proyecto de largo plazo: la facturación de series televisivas hechas en Chile, pero mirando hacia el extranjero.

Y le ha ido bien. Su acuerdo con Sony Pictures generó una producción original (Bienvenida realidad) y una seguidilla de remakes de sitcoms norteamericanas (Loco por ti, La nanny y Casado con hijos) cada una más exitosa y rentable que la anterior.

Según él, lo que hace atractiva la empresa son las ventajas comparativas: el costo de sitcoms made in Chile es ínfi mo comparado al de los modelos norteamericanos. “No es casual que hagamos este tipo de material. En nuestra estrategia, la exportación es central”. De ahí que se sienta lejano a la nueva tendencia de las series históricas. “Celebro lo realizado por Héroes, pero son producciones poco exportables.

Y no es un caso aislado. También es complicado vender series unitarias o semieróticas”.

Tal vez por eso que Harting ha centrado su atención en la producción de comedias. La última novedad al respecto es su acuerdo con C13 para producir la segunda temporada de la exitosa Huaiquimán y Tolosa, cuyos capítulos esta vez contarán con la dirección de Boris Quercia.

Harting insiste que su gran deuda pendiente es el cine –en carpeta está una adaptación de Nuestros años verde olivo, de Roberto Ampuero, de quien además se realizará una miniserie con las aventuras del detective Cayetano Brulé–, pero además en 2006 Roos Film se atrevió con una teleserie (Montecristo), otra serie original (Búscate la vida) y elevó su producción de horas televisivas a alrededor de 500 al año. Un número superior al que facturan varios canales abiertos.

Carlos Pinto

El inapelable

“Nadie me ofrecería un trabajo tan integral como el que hago hoy”. Si Carlos Pinto no fuera quien es no tendría derecho a negociar condiciones que le permitieran crear, escribir, protagonizar, producir y dirigir sus series. “Entendí que primero había que arrendar un pedazo de tierra, luego comprarse la parcela y por último pensar en el fundo”. Con ambición y avalado por el éxito de casi todos sus programas, fue cumpliendo esos pasos, los que han hecho de su productora Geoimagen una de las compañías de mayor continuidad del mercado. ¿La clave?: “comprensión y desarrollo del guión. Si consigues eso –una buena historia– te elevas encima de modas y las situaciones mediáticas ya no te afectan.

Las tendencias pasan y nosotros permanecemos con programas que perduran en el tiempo, que se vuelven clásicos”.

No se esclavizó al formato de Mea culpa al crear El día menos pensado y luego El cuento del tío y ahora éstas le aseguran presencia en pantalla durante casi todo el año. “En 2007, por primera vez, los programas estrenarán, cada uno, una nueva temporada”.

Importante ha sido su relación con TVN en los casi 300 episodios que ha producido. Hasta hoy Pinto es un empleado del canal, el cual está abierto a evaluar los proyectos que presente a través de su productora. Ello le ha servido: “tiene un gran sentido de acuerdo a nuestro sistema de trabajo. Las entrevistas de Mea culpa pueden resultar en cualquier momento, a cualquier hora, entonces no puedo depender de los horarios del canal. Funciono mejor externalizado.”

Augusto Góngora

El criterio común

“No hay tema que no sea abordable, siempre que haya lealtad con el público al que está dirigido”, acota Augusto Góngora, quien hace poco vivió de cerca la polémica en su calidad de productor ejecutivo de la controvertida miniserie Epopeya, sobre la actuación chilena en la Guerra del Pacífico.

En términos curriculares, el programa es uno de muchos que le ha tocado supervisar durante su trabajo en TVN (Cine video, las Rutas de Ricardo Astorga, Frutos del país, Chile íntimo). “Es interesante poder crear y dotar a la producción de criterios comunes sobre los cuales discutir. Un programa debe cumplir tres cosas: hacer su trabajo el día y la hora en que se emite, formar parte de la misión editorial de su canal y aportar al prestigio de la marca”.

Considera vital que el papel del productor no termine una vez que el programa salió del aire. De hecho, su mayor interés se despliega al momento de analizar los resultados anuales con cada uno de los equipos involucrados.

Góngora dice que los primeros indicios al respecto los tuvo en los 90, cuando Cine video llenó un horario tradicionalmente muerto: la llamada segunda franja (23:15 hrs.). “Contra toda esperanza, el espacio alineó un público detrás de él y, claro, el resto de los canales captaron el potencial de ese segmento”.

Hoy está dedicado a una de las iniciativas “bicentenarias” más interesantes del momento: las producciones que Raúl Ruiz rodará para TVN, entre ellas un fi lme sobre Violeta Parra, las narraciones de Blest Gana y la miniserie La recta provincia, que sería invitada a participar en el Festival de Cannes.



Comenta este artículo

Nombre
:
Email
:
URL
:
  (Opcional)
Código Verificación Capital.cl

Comentarios

0 Comentarios

 
IAB ChileCertifica.com