|
|
Bienvenido, te encuentras en Inicio Reportajes y Entrevistas Chile: competitividad a prueba |
Califica este artículo
Otros artículos de la sección:
Artículo correspondiente al número 232 (11 al 24 de julio de 2008)
Mauricio Rodríguez Múnera
Rector Centro de Estudios Superiores, CESA, Colombia
Chile es el país que ha tenido el mejor desempeño económico en América latina en las pasadas dos décadas. Hoy obtiene las mejores calificaciones de la región en un sinnúmero de variables claves tales como la competitividad, la infraestructura, el progreso social y político, la productividad laboral, la fortaleza de sus instituciones y su gobernabilidad. En muchos aspectos, Chile es un modelo a seguir por parte de las naciones en vías de desarrollo.
Sin embargo, con todo respeto y aprecio por un país al que me unen fuertes lazos de amistad y admiración, pienso que hay un par de “talones de Aquiles” que, de no resolverse satisfactoriamente, pueden perjudicar mucho la competitividad futura de la patria de Neruda.
Me refiero a dos factores críticos en la calidad de vida de su capital. La contaminación en Santiago, especialmente en el invierno, es insoportable. Una ciudad que no solucione, o al menos reduzca a un nivel tolerable un problema tan grave, difícilmente podrá retener y atraer de manera creciente y sostenida a inversionistas y profesionales para que vivan y produzcan allí.
Se suma a lo anterior el cada vez más caótico tráfico de Santiago. Sus vías de acceso han mejorado notablemente, pero el fl ujo vehicular dentro de la ciudad empeora día tras día. Hasta que no haya un buen sistema integrado de transporte público, en tanto Transantiago no opere bien, no habrá alivio en este pesado lastre de la eficiencia económica y de la comodidad ciudadana.
Hay que recordar que los expertos en competitividad sostienen, con base en evidencia empírica, que la calidad de vida de una metrópolis es uno de los aspectos cruciales que tienen en cuenta los empresarios a la hora de decidir hacia dónde expandir sus negocios. Por lo tanto, urge que las autoridades chilenas adopten medidas radicales para superar este par de grandes obstáculos que, lamentablemente, cada día le restan más puntos valiosos a la competitividad de una nación cuyo avance ha sido ejemplar en todos los demás frentes.