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Artículo correspondiente al número 238 (3 al 16 de octubre de 2008)
Para el académico y analista internacional José Rodríguez Elizondo, este riesgo para la estabilidad que representa el gobernante venezolano depende esencialmente de si sus “colegas” tienen la voluntad política para defender su autonomía o si prefieren dejar que se inmiscuya, polarice y hasta dirija a sus propios jefes militares. En todo caso aclara que no ve “a esos jefes de Estado yendo a la misma iglesia. Por lo demás, el socialismo del siglo 21 es una entelequia, comparado con la solidez de las divisas o los barriles de petróleo”.
Los entrevistados coinciden en que el liderazgo regional de Chávez está en retroceso. Primero, porque los ingresos del petróleo comienzan a ajustarse por la baja producción y un precio oscilante. Segundo, porque en la UNASUR prevaleció la postura de diálogo impulsada por Brasil. Y tercero, porque están quedando al descubierto ilícitos como el apoyo financiero a la campaña de Cristina Fernández y los lazos con organizaciones como las FARC.
“El factor básico de su poder, que eran los ingresos petroleros, está siendo seriamente mermado –expone Sánchez García–. Para un gobierno que regala y gasta más de lo que recibe es una auténtica catástrofe. Chávez se sostiene a partir de la amenaza sistemática de la violencia, de inventar magnicidios, frente a una oposición que se mantiene estrictamente aferrada a las normas de la democracia, y que sabe que Chávez debe salir en 2012 cuando sean las próximas elecciones presidenciales”.
Rodríguez Elizondo plantea que Chávez ganó influencia mientras lo dejaron “entrometerse” y tratar de fijar la agenda regional. Pero argumenta que la está perdiendo desde que algunos sufrieron en carne propia su intrusión y Lula captó que no era un rival desdeñable. “Punto de inflexión simbólica fue el exabrupto del rey de España. El regio efecto-demostración sacó a otros jefes de Estado de su silencio acoquinado”, explica.
Según Fraga, la figura de Chávez no es relevante en Brasil, México, Colombia, Perú y Chile, países que representan tres cuartas partes del Producto Bruto Internacional y de la población. Pero señala que su impacto es importante y creciente para los integrantes de ALBA y para otros como Ecuador, que no forma parte del bloque pero se alinea con él en temas de la agenda internacional. “Argentina, Paraguay e incluso Uruguay mantienen distintos grados de proximidad, aunque con diferencias ideológicas”, advierte.
El gobernante venezolano no sólo está focalizado en estrechar lazos con sus vecinos. El año pasado firmó una alianza militar con Irán, la que permite a este país tener presencia cerca de Estados Unidos. Pero esto no es todo. La semana pasada inició una gira a Cuba, Rusia, China, Francia y Portugal, tras declarar que es aliado estratégico de Rusia y de China. Con los primeros realizará en noviembre un ejercicio militar conjunto en el mar Caribe, donde participarán mil militares rusos y cuatro barcos; entre éstos, la nave Pedro el Grande, con capacidad para lanzar hasta 500 misiles. Y a China planea comprarle aviones caza y de entrenamiento.

Neutralizarlo no es tarea fácil. Sobre todo, si se tiene en cuenta que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva no ha hecho sentir el peso de dirigir la economía más grande de la región. La oposición tampoco espera nada de Estados Unidos, porque “no están preocupados de su patio trasero” –señala Sánchez García– sino que tienen la vista en otras zonas y están enfocados a resolver la crisis financiera. Y a la Organización de Estados Americanos, OEA, la acusan de mirar para el lado y de ser poco efectiva. El único liderazgo posible es el de Lula. “La gran potencia real de la región es Brasil y Lula, con su fuerza tranquila, tiene el peso máximo. Chávez podrá ponerle piedras en el camino y pincharle las ruedas, pero no logrará desplazarlo de su liderazgo natural”, sostiene Rodríguez Elizondo.
Respecto de la OEA, Sánchez García enfatiza que ésta no se pronunció en el caso del maletín; tampoco, cuando Chávez impuso 26 leyes haciendo uso de la norma habilitante que le diera la asamblea luego de que su propuesta fuera rechazada en el referéndum del 2 de diciembre. “Inzulza ha llegado al extremo de decir que la democracia venezolana es ejemplar. Incluso, ha argumentado que si los países no lo piden, él no puede intervenir”, afirma. Rodríguez Elizondo opina de manera similar, al decir que la actitud de este organismo es “demasiado silenciosa, low profile, para ser políticamente eficaz. No asumió el riesgo de la comunicación y optó por los métodos burocráticos. Que se sepa, ni siquiera ha llamado la atención a Chávez por su lenguaje belicoso y procaz contra jefes de Estado e incluso países. Eso no alecciona a los demócratas ni disuade a los intervencionistas”.
Las propuestas para neutralizar el rol de Chávez en la región pasan por crear “un movimiento contrario al castrista-chavista que aglutine a todas las corrientes democráticas de la región”, postula Alejandro Peña Esclusa; o bien, seguir la senda de la reunión de UNASUR en Santiago, como propone Rodríguez Elizondo. Es decir, “consultarse para no dejarse manipular y dejar en claro que Chávez no debe usar a otros países como caja de resonancia para sus fines propios”.
| Los “regalitos” chavistas |
Argentina: compró 5 mil millones de dólares de deuda externa argentina. Se investiga su vinculación en el financiamiento de la campaña electoral de Cristina Fernández. El 4 de julio de 2007 fue detenido en Buenos Aires un venezolano residente en Miami, Guido Antonini Wilson, con un maletín con 800 mil dólares. Habría otros maletines con 4,2 millones de dólares para el mismo objetivo. Bolivia: Venezuela “inyectó” 2 millones de dólares para reforzar el sistema de radios comunitarias y la televisión estatal, apoyo para las Fuerzas Armadas y la policía, 5 mil becas para educación y dos helicópteros para el traslado de Evo Morales, inversiones en exploración de pozos petroleros y la compra del banco Prodem y de Gravetal, el emporio de soya. Cuba : petróleo subsidiado y financiamiento de construcción de carreteras. El Salvador: petróleo en condiciones de financiamiento especial a las alcaldías del Frente Farabundo Martí. “Estos dineros se destinarían a financiar campañas electorales”, afirma Peña Esclusa. Nicaragua: “le envió un generador de energía eléctrica, mientras en Venezuela vivimos nuestra propia escasez energética. También le presta aviones a Daniel Ortega”, afirma Sánchez García. Paraguay: petróleo subsidiado. Uruguay: petróleo subsidiado y construcción de hospitales. |