Bienvenido, te encuentras en Inicio arrow Reportajes y Entrevistasarrow Centro culturales. Temporada de elefantes

Herramientas

Imprimir este artículo

Comentar esta nota

Enviar a un amigo

Suscribir Sección vía RSS

Compartir Link Facebook Link Twitter

Califica este artículo


1 Votaciones

Otros artículos de la sección:

Reportajes y Entrevistas
Centro culturales. Temporada de elefantes

Artículo correspondiente al número 221 (25 de ene al 21 de feb 2008)

 

El proyecto para transformar el ex edificio Diego Portales en el futuro Centro Cultural Gabriela Mistral, es sólo la punta de un iceberg que busca cambiar la fisonomía cultural de Chile. La idea es que, de aquí al Bicentenario, las 85 comunas más populosas tengan sus propios centros de cultura. ¿Vale la pena embarcarse en proyectos que pueden terminar desperfilados? ¿Hay suficientes profesionales en gestión capaces de asumir tales desafíos? Las dudas son muchas y las respuestas, pocas. Por Marcelo Soto; fotos, Verónica Ortíz.

 

Ingresar por estos días al Centro Cultural La Moneda es una experiencia algo frustrante. El lugar, inaugurado con pompa por Ricardo Lagos al final de su mandato, presenta ahora una estampa menos grandiosa. Se ve poca gente un martes al mediodía. La exposición principal, España: encrucijada de civilizaciones, apenas es recorrida por dos niños revoltosos que ignoran las vasijas milenarias y se ríen de una figura masculina desnuda. Le pregunto a una persona que trabaja allí, la única que se ve aparte del guardia, cuál es la pieza más antigua de la muestra. Se queda en blanco como si estuviese hablandole en mandarín.

 

Luego recorro la exposición de Violeta Parra, amontonada en un rincón más pequeño que el living de mi casa. Algunas obras son notables, pero el conjunto no tiene orden ni coherencia. Una canción de la artista se escucha por un pequeño parlante, que distorsiona la música. Termina el tema y empieza otra vez. La encargada me dice que es la única canción que se escucha, todo el día, de una creadora que produjo un repertorio gigante. En un panel se exhiben algunas presentaciones de la folklorista, sin audio ni explicaciones, en pantallas tan chicas como la palma de una mano. El recorrido me deja perplejo. ¿De qué se trata esto? ¿No era acaso este centro una de las apuestas culturales de Lagos?

Sucede que una de las mayores tentaciones de los mandatarios es dejar como legado grandes edificios, instituciones que sean perdurables... y el arte puede ser la mejor excusa para aliviar estas ansias de posteridad. Un ejemplo reciente es el de Miterrand, a cuya memoria hoy funciona una gigantesca biblioteca en París, que parece una Disneylandia de la cultura. Un mastodonte difícil de habitar, con patios interminables y salas tan vastas como canchas de fútbol.

En Chile no hemos llegado a tanto, pero la presidenta Bachelet, de todos modos, tiene su caballo de batalla en el Centro Cultural Gabriela Mistral, que será el buque insignia de una red de 85 centros culturales que se levantarán de aquí al Bicentenario en las comunas con más de 50 mil habitantes. Un proyecto de envergadura que en 2007 tuvo fondos por 2 mil millones de pesos y que para este año tendrá el doble.

 

Las dudas que surgen son varias. ¿Habrá suficientes gestores profesionalmente capaces de dirigir estos nuevos lugares y evitar que se conviertan en un despilfarro de fondos públicos? ¿No estaremos construyendo una red de elefantes blancos?

 

 

 

 

La huella de Lagos

 

El Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, cuya sede oficial está en Valparaíso, en la práctica funciona en un edificio ubicado en la calle San Camilo, en el centro de Santiago, sector antes conocido por su comercio sexual. Allí me recibe Jorge Moreno Frías, de Infraestructura, quien explica la forma en que se desarrolla el programa de centros culturales. “Se establecieron 41 comunas de Santiago y 44 de regiones, de las cuales 23 no tenían ningún tipo de infraestructura cultural. A estas comunas se les entregan 15 millones de pesos, que a su vez traspasan a un arquitecto y a un gestor que, en el plazo de cuatro meses, deben levantar un proyecto”.

 

La pregunta es obvia. ¿Cómo fiscalizan que los elegidos tengan los méritos adecuados y no sean solamente amigos de algún funcionario municipal? Moreno responde: “tenemos una lista de profesionales acordada con el Colegio de Arquitectos y el de Administradores Culturales, y de esos nombres cada comuna elige a los que le parezcan más indicados”. Como las dudas persisten, Moreno agrega: “la idea es dejar una huella a largo plazo, tal como lo hizo Lagos en el MOP cuando fue ministro… Y para evitar elefantes blancos haremos un seguimiento de 10 años. Si no se cumplen los objetivos, los dineros deberán devolverse”.

 

En realidad, esta es la culminación de un proceso iniciado en abril de 2000, cuando Ricardo Lagos formó la Comisión Presidencial de Infraestructura Cultural. Desde entonces y hasta 2006, según cifras oficiales, la inversión en este ámbito superó los 25 mil millones de pesos.

 

Sin embargo, uno de los proyectos más costosos fue el Centro Cultural Palacio La Moneda, que provino de fondos mixtos, y alcanzaría la suma de 300 mil UF. Este verdadero juguete caro de Lagos generó polémica aún antes de su inauguración. Hubo percances que encarecieronsu construcción, entre ellos un sofisticado sistema de iluminación que debió hacerse de nuevo, porque el que se instaló primero no funcionó.

 

Y la controversia siguió después, con la muestra de Nicanor Parra y sus caricaturas de presidentes colgados, que derivó en la salida de la directora Morgana Rodríguez. El Centro, desde entonces, no ha logrado repetir los niveles de asistencia. Los datos oficiales hablan de unas mil visitas diarias; lo que es poco, considerando el nivel de la inversión.

 

La paulatina declinación de este lugar, enclavado en un entorno urbano de lujo, se observa incluso en detalles como los árboles de bambú gigantes que lo adornaban y que eran una parte vistosa del proyecto arquitectónico original. Hoy quedan unos pocos, pues la mayoría se secó y debió cortarse.



Comenta este artículo

Nombre
:
Email
:
URL
:
  (Opcional)
Código Verificación Capital.cl

Comentarios

0 Comentarios

 
IAB ChileCertifica.com