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Reportajes y Entrevistas
Caso La Polar: Las AFP en su laberinto

Artículo correspondiente al Martes 26 de Julio, 2011

 

¿Victimas o responsables? El escandalo de La Polar dejo a las AFP en una incomoda posicion. La multitienda era la unica empresa en bolsa que no tenia controlador y las AFP en conjunto eran su mayor accionista, con cerca del 25% de la propiedad. Ahora se cuestiona su rol como inversionistas, la relevancia que alcanzan en el mercado y los criterios que aplican para destinar los recursos de los afiliados. A su favor, juega una historica rentabilidad. Por Fernando Vega y Antonieta de la Fuente.

 

Son el peso pesado del mercado local. Mueven 150 mil millones de dólares, cerca del 75% del PIB del país, y su poder en el mundo de las inversiones chileno es indiscutido. En sus 30 años de operación, las administradoras de fondos de pensiones han sido el motor del financiamiento de los principales proyectos de las compañías locales. Gracias a ellas, Chile cuenta hoy con un mercado profundo, donde es posible que las empresas tengan capacidad para captar recursos sobre 1.000 millones de dólares en un solo semestre. Y su rentabilidad, que supera el 1.200% desde su creación, avala ese buen funcionamiento.

Sin embargo, no todo son cuentas alegres. La celebración de su trigésimo aniversario se ha visto algo empañada por el escándalo de La Polar. Las administradoras, que poseían en conjunto cerca del 25% de las acciones de la multitienda y que además eran las principales tenedoras de bonos del retailer, están en una incómoda posición: se transformaron al mismo tiempo en las mayores víctimas, pero también hay quienes las responsabilizan por las pérdidas asumidas en sus fondos por el efecto Polar.

La batahola generada le ha jugado en contra al sistema. Porque ahora todos se preguntan cómo las administradoras que manejan las platas de las pensiones de todos los chilenos pudieron equivocarse tanto. Y cómo siguen apostando recursos en el salvataje de una empresa que ni siquiera cuenta con estados financieros confiables. Como consecuencia, vuelven a ponerse sobre la mesa antiguos debates que cuestionan si el amplio poder inversor de estos actores en el mercado chileno no terminará siendo un arma de doble filo.

¿Vivimos en una burbuja bursátil?

Más de 75 mil millones de dólares mueven las AFP en un mercado local caracterizado por su limitada profundidad.

Lo advirtió el Banco Central a fines del año pasado y se ganó la animadversión de varios: la bolsa chilena está sobrevalorada, planteó en un informe, lo que provocó una caída en el precio de las acciones y la inmediata reacción de agentes del mercado que criticaron que el ente monetario saliera a intervenir a la bolsa. Pero las voces de alerta continuaron y en mayo pasado fue el turno del FMI. En su reporte Perspectivas Económicas para las Américas, dijo que el precio de los títulos en la región estaban sobre los niveles de tendencia y advirtió que en el caso de Chile los las valoraciones eran excesivas. El organismo argumentó que “los ratios precio-utilidad se sitúan bastante por encima de los promedios históricos y de los niveles observados en otros mercados emergentes”.

No es una discusión nueva. Es más bien un debate que viene desde hace varios años, que apunta a que la bolsa chilena estaría “inflada” y que sindica como una de las principales responsables de este efecto a las AFP. Actualmente el límite de inversión de éstas en el extranjero es 80%, pero en la práctica las administradoras invierten cerca del 45% en el exterior. Es decir, más de 75 mil millones de dólares se mueven en el mercado local en diferentes tipos de instrumentos.

Según un agente bursátil, una evidencia del enorme peso de las AFP es lo desacoplado que actúa el mercado bursátil local respecto de las demás plazas mundiales. “El IPSA no necesariamente cae cuando lo hacen todos los mercados del mundo, y eso es por el efecto que las AFP tienen en los precios”, afirma. No pasa lo mismo, por ejemplo, en el mercado brasileño, donde los fondos extranjeros tienen una participación importante.

Para un ex ejecutivo de AFP, esto se debe a que cuando una administradora decide invertir en una acción y ésta cae, se transforma en un título atractivo y, a la vez, debe sostener su precio para que no afecte a su rentabilidad. “En la medida en que baje lo suficiente no se necesita que llegue a precios de liquidación importante para salir a comprar, porque la decisión de invertir en la compañía ya está hecha y no la van a botar”, señala.

No obstante, en el mercado coinciden en que hay factores más fundamentales que mantienen a las acciones chilenas en un rango alto de precios y que alejan el fantasma de una burbuja. “Las bajas tasas del mercado local, la mejor clasificación de riesgo respecto de otros países de la región y el hecho de tener compañías basadas en Chile pero con crecimientos regionales importantes juegan a favor de un alza en el precio de las acciones”, comenta un ejecutivo de la bolsa.

Síndrome Hotel California

“Puedes entrar, pero nunca puedes salir”, canta The Eagles. Las AFP lo saben: liquidar posiciones bursátiles puede ser muy costoso.

Puedes entrar, pero nunca puedes salir. Lo canta The Eagles, en Hotel California y lo viven las AFP a diario en la plaza bursátil. La analogía, acuñada por el gerente de inversiones de Provida, Joaquín Cortés, es una realidad en el sistema de AFP. Su poder como inversionistas es tan grande que no hay compradores suficientes para hacerles contrapeso. Por eso, es muy difícil que logren salir de una posición sin botar el precio al piso. “Si una AFP quiere hacer un rescate de 200 millones de dólares de un fondo internacional, puede tenerlo al día siguiente en su cuenta corriente; si quiere rescatar esa plata en la plaza chilena, corre el riesgo de generar un descalabro bursátil”, ejemplifica un cercano a la industria.

Como consecuencia, agrega un analista, no les conviene liquidar sus posiciones acá, porque arriesgan caídas importantes en su rentabilidad, considerando que cerca del 15% del total de fondos que mueven las administradoras está invertido acciones de empresas locales.

Esto supone, como reconoció Cortés en marzo pasado, que el “síndrome Hotel California” de alguna manera pesa en el manejo de las carteras. Lo mismo planteó hace un tiempo el director ejecutivo de Blackrock Chile, Axel Christensen. Según él, la única salida para las AFP es dejar de comprar acciones locales y diluir, con el tiempo, su exposición en ese mercado. Pero advierte que “dado el volumen más bien fuerte de salidas a bolsa y ofertas públicas secundarias este año, las AFP se enfrentan al dilema del prisionero: si no compran una acción, pero otros sí la adquieren y la acción sube, entonces su desempeño se ve perjudicado”.

Para AFP Capital, sin embargo, no existiría esta cautividad. Explica que las AFP representan sólo el 5,3% del total transado en el mercado local, de acuerdo a los movimientos netos del sistema informados por la Superintendencia de Pensiones durante el año 2011, y que el porcentaje que tienen en las compañías en las que invierten en promedio no supera el 8%. Agrega que es “consenso entre las corredoras la pérdida de relevancia que las AFP hemos tenido durante los últimos años, tanto por el ingreso de inversionistas internacionales como por la profundización de un mercado local retail”.

Otros actores de la industria ven la condición California, como una consecuencia de los bajos límites de inversión que afectaron a la industria hasta el año 2008, cuando el Congreso flexibilizó la norma, lo que permitió ampliar las inversiones en el extranjero. Sin embargo, explica un ejecutivo de una AFP, esta situación ha ido cambiando gradualmente. “Como el sistema sigue creciendo y año a año entran más cotizantes de, los que salen, esos flujos se están invirtiendo afuera, de manera de con el tiempo, ir equilibrando los porcentajes”, afirma.

¿Responsabilidades de AFPs?
Por Paul Fontaine, director ejecutivo SWB
En términos simples, el problema de La Polar (LP ) fue un mal manejo gerencial de la empresa focalizado en el otorgamiento de créditos a destajo a clientes sin capacidad de pago, que fueron reprogramados unilateralmente a tasas y gastos desmedidos. Estos “ingresos” o activos se reflejaron como buenos en los estados financieros, ocultando la real situación de su cartera de créditos y de la salud de la empresa en general. Esto benefició a los gerentes y directores, que pudieron pagarse suculentos bonos por desempeño. Adicionalmente, algunos inescrupulosos vendieron acciones a precios inflados en el mercado, aprovechando la asimetría de información que poseían.

Las AFP, como inversionistas de La Polar, fallaron en 2 aspectos:

1. Fallaron en la elección de directores. La formalización de cargos por parte de la SVS a los directores elegidos con los votos de las AFP por infracción a la ley de valores por no haber desempeñado de manera diligente sus funciones, lo ratifica. Pareciera que estos directores no dedicaron el tiempo debido a sus funciones, ni tenían los conocimientos específicos requeridos.

2. La segunda falla fue no tomar acciones enérgicas cuando advirtieron en el primer semestre de 2010 que existían problemas en la cartera de créditos de la empresa. Debieron haber llamado inmediatamente a una junta extraordinaria de accionistas, pedir renovación completa del directorio y comenzar su desinversión en bonos y acciones. Tampoco debieron participar en la compra de los bonos colocados en noviembre de 2010. Los índices básicos de gestión de la empresa -como EBIT - DA y cartera promedio- eran malos y seguían una tendencia negativa desde 2009. El directorio que aprobó la FECU de marzo 2011, y el que luego colocó 60 mil millones de pesos en efectos de comercio una semana antes de la debacle, fue negligente en grado extremo. Claramente deberán reembolsar las pérdidas sufridas por los accionistas y tenedores de bonos con sus patrimonios.

Llama la atención que las AFP y fondos mutuos no hayan detectado los evidentes problemas de La Polar que se inferían de las FECU del año 2010 y de marzo 2011. Estos antecedentes apuntan a que las AFP deben restituir a los fondos de pensiones que administran las pérdidas incurridas por las inversiones en bonos y acciones de La Polar. El fundamento para estas indemnizaciones está en el DL 3500, que lo señala explícitamente cuando se comprueba culpa leve a las AFP en la gestión de inversiones.

Las AFP deben invertir en instrumentos de renta variable y fija, ya que son remuneradas para ello. El hecho de que deban indemnizar cuando manejan en forma negligente los fondos es parte de la ley. La superintendencia de AFP tiene el mandato de hacer cumplir la ley y defender a los afilados. No hacerlo es entender mal su labor y debilitaría el sistema de pensiones. José Piñera fue visionario al incluir este artículo indemnizatorio en el DL 3500. Le dará larga vida al sistema.






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Comentarios

2 Comentarios

Patricio González Cruz :

Publicado Domingo 21 de Agosto, 2011 - 15:29 hrs

Con el caso La Polar, quedó al descubierto una de las graves fallas que tienen las Organizaciones Financieras, que trabajan con el dinero de los trabajadores; me refiero a las AFP y Fondos Mutuos. 
Estas grandes Empresas con mentalidad escalofrilante, descuentan su porcentaje de Administración, por el monto del sueldo del afiliado y después, en los saldos de sus cuentas individuales, les cobran, tengan gananciaas o pérdidas, una comisión definida con anterioridad. O sea no les importa dónde invierten esas ajenas platas si ganan o pierdan; total sus dueños inversionistas igual se llevan a los bolsillos su dinero fijo. Otra, la nueva AFP es un MODELO de sometimiento involuntario, al mas prepotente estilo de la Ex Unión Soviética. Espero que ahora me publique mis comentarios porque, CAPITAL, no es selectiva, ni menos Autoritaria.

CIUDADANO :

Publicado Lunes 1 de Agosto, 2011 - 12:20 hrs

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CREO QUE EL GRUPO PENTA DEBIERA RESPONDER SERIAMENTE ANTE LOS AFILIADOS DE CUPRUM YA QUE NO DEBERIAN DAR DESCONOCIMIENTO NI DARSE POR SORPRENDIDOS, TIENEN COMPAÑIA DE SEGUROS DE VIDA, SEGUROS GENERALES, FONDOS MUTUOS,ETC.................... ............A VER SI DON CHOCLO ES TAN BUENO COMO LO PINTO LA REVISTA EN NUMEROS PASADOS Y SU ESPIRITU OPUS DEI.. 
 
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