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¿Cabeza de ratón o cola de león?

Artículo correspondiente al número 221 (25 de ene al 21 de feb 2008)

 

Si se aplicara a Chile un chequeo médico general, el informe diría que nuestro país está sano, pero no necesariamente en forma para dar el salto a las grandes ligas. Junto a importantes fortalezas económicas, políticas e institucionales, hay graves deficiencias en educación, investigación y desarrollo e incorporación de la mujer al mercado laboral. El panorama general sitúa a Chile arriba del podio latinoamericano, pero varios peldaños por debajo de los países desarrollados, que es precisamente donde está la meta. Por M.Angélica Zegers V.

 

Al igual que en las encuestas, en que casi todos se declaran ganadores dependiendo de su interpretación, en el mundo de los ranking hay tal la cantidad de índices dando vueltas por el mundo, que cualquier país puede echar mano a algún indicador para demostrar sus fortalezas. Por esto, no es fácil ni tal vez enteramente justo hacer un “perfil” de Chile tomando a discreción algunos rankings internacionales, pero sí es válido establecer áreas de control eindicadores de cierto prestigio para medir a nuestro país en el contexto mundial. El ejercicio permite establecer en qué áreas somos fuertes y en cuáles débiles, respecto a los países que tienen un mejor desarrollo; condición necesaria, precisamente para mejorar el desempeño de Chile.

 

En el caso de la salud de un individuo existen factores hereditarios que no se pueden cambiar y que explican habilidades, rasgos e incluso enfermedades; pero también es sabido que el ambiente potencia y desarrolla en gran medida a las personas. De la misma manera, lospaíses tienen una población que los determina, una herencia cultural propia y distintas realidades físicas, como el mayor o menor acceso a recursos naturales, factores que podríamos definir como su herencia genética. Al lado de esto, también opera para los países lo que llamamos “factores ambientales”, donde entran a competir la calidad de sus gobiernos, las políticas públicas, el desarrollo empresarial, la educación, el modelo económico, las prestaciones sociales en vivienda y salud, etc.

 

Estas son las herramientas que finalmente operan para el desarrollo, factores dinámicos y de suyo susceptibles de ser mejorados por la acción del hombre. Si no fuera así, difícilmente se podría explicar que los países salgan adelante después de guerras espantosas y de desastres naturales que los han dejado literalmente en el suelo; o el enorme salto que han dado naciones que hace algunas décadas nadie habría esperado que liderarían en la escena mundial, y el fracaso de otras que, teniéndolo todo para ser potencias, se han sumido en el letargo del subdesarrollo. Es a este grupo de factores, finalmente, el que este reportaje busca medir de la forma más objetiva posible, para así conocer cómo estamos y dónde hay que mejorar para dar el salto al desarrollo; que no es un puro concepto, sino la posibilidad concreta de mejorar la vida de miles de chilenos que aún viven en la pobreza.

 

 

 

 

 

 

 

Los top del vecindario

 

 

Una primera mirada a los datos permite concluir que, al menos en relación a América latina, el desempeño de Chile prácticamente en todas las áreas es muy bueno. La meta más simple de alcanzar, dirá usted. Pero igual vale la pena revisarla.

 

En lo que respecta a indicadores de desarrollo económico y social, como nivel de competitividad, corrupción, acceso a tecnologías de información y trámites y días para desarrollar un negocio, los resultados de Chile son los mejores de la región. En materia de PIB per cápita real, los 12 mil ochocientos dólares al año sitúan a nuestro país en el segundo lugar latinoamericano después de Argentina, y en el lugar sesenta en el mundo. En términos relativos, el indicador favorece a Chile, ya que nuestra economía es pequeña (0,31% del PIB mundial), un tercio de la de Argentina y un noveno de la de Brasil. Lo más importante, en todo caso, es el buen desempeño en competitividad, ubicándose Chile en el lugar 26 en el mundo, superando a todos los países de la región e igualando a los niveles de los países del Asia Pacífico. Esta cómoda situación de Chile en el ranking de competitividad, en la que sólo es superada por economías desarrolladas, se explica por la estabilidad política, los buenos índices macroeconómicos, la calidad de su infraestructura y la eficiencia del mercado laboral, entre otras razones.

Ranking de Competitividad
1 Estados Unidos (1) 100,000
2 Singapur (3) 99,121
3 Hong Kong (2) 93,541
4 Luxemburgo (9) 92,207
5 Dinamarca (5) 91,926
6 Suiza (8) 90,432
7 Islandia (4) 88,689
8 Holanda (15) 85,864
9 Suecia (14) 84,119
10 Canadá (7) 83,824
11 Austria (13) 83,184
12 Australia (6) 82,387
13 Noruega (12) 81,992
14 Irlanda (11) 81,856
15 China (18) 79,484
16 Alemania (25) 78,022
17 Finlandia (10) 77,337
18 Taiwán (17) 76,050
19 Nueva Zelanda (21) 75,506
20 Reino Unido (20) 75,447
26 Chile (23) 68,567
27 India (27) 63,380
28 Francia (30) 62,561
29 Corea (32) 61.564
30 España (31) 61.208
35 Hungría (35) 57.627
38 Colombia (34) 56.899
39 Portugal (37) 55.984
45 Filipinas (42) 47.163
47 México (45) 45.305
49 Brasil (44) 44.706
50 Sudáfrica (38) 44.479
51 Argentina (47) 43.350
55 Venezuela (53) 30.954
Nota: El ranking 2006 aparece entre paréntesis Fuente: IMD Business School
Argentina presenta nudos problemáticos para incrementar su competitividad, situándose en el puesto 85 a nivel mundial.
 


A diferencia de Chile, el país trasandino presenta baja confianza en sus instituciones y en su desarrollo macroeconómico y sólo supera a Chile en el subíndice salud y educación primaria. Situación similar se repite en lo relativo a la eficiencia del mercado laboral y financiero. Más abajo en el índice se encuentra Bolivia, que ocupa el lugar 105 a nivel mundial, debido principalmente a su alta y constante inestabilidad política, a los altos niveles de corrupción, al reducido acceso al sistema bancario y a la excesiva burocracia gubernamental. Además, presenta una menor tasa de innovación y bajo acceso a las nuevas tecnologías. Perú, en tanto, se ubica en el lugar 96 por su inestabilidad política, las excesivas regulaciones al mercado laboral, la normativa fiscal, los altos niveles de corrupción y la mala calidad de su infraestructura, que indica que el crecimiento acelerado no implica necesariamente una buena competitividad.

 

En general, la economía chilena brinda condiciones mucho más efectivas que el promedio mundial para hacer negocios, lo que se corrobora con el ranking Doing Business, que mide la cantidad de trámites y días necesarios para iniciar una actividad comercial, lo que en Chile demora en promedio unos 27 días, mientras que en América latina el promedio es de 68 días (según The Economist, en Brasil transcurren ¡152 días! para registrar una empresa).

 

En tecnologías de información, Chile se encuentra por sobre la región en lo que respecta a la tasa de usuarios de internet por cada 100 habitantes y acceso a banda ancha. En el caso del acceso a internet, como en el resto de los indicadores, Chile marca una distancia importante respecto de América latina, aunque Brasil y Argentina tienen un mejor desempeño. En el caso de subscriptores de banda ancha, duplicamos el promedio regional y superamos en un 30% y 66% los de Argentina y Brasil, respectivamente.

 

En el índice de desarrollo humano, medición hecha por el PNUD y que se construye sobre la base de indicadores como vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno, Chile se encuentra en una posición mejor que el resto de los países de la región, ocupando el segundo lugar en América latina, lo que nos sitúa entre las naciones de alto desarrollo humano a nivel mundial.

 



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Comentarios

1 Comentarios

Juan Emilio obando :

Publicado Martes 22 de Septiembre, 2009 - 09:36 hrs

El problema es que se le da mucha importancia a la flexibilidad laboral, como si el crecimiento dependiera de la mano de obra barata, o sea se sigue con la politica del chupa sangre.  
Lo otro es el autoengaño de pensar que nuestra democracia es perfecta, lo cual es una mentira que solo nosotros la creemos.  
Podria seguir pero solo quiero tocar esto dos puntos.

 
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