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Brasil la lleva

Artículo correspondiente al número 258 (7 al 20 de agosto de 2009)

 

Una potente delegación de empresarios acompaño a la presidenta Bachelet a Sao Paulo. Sostuvieron un encuentro con sus pares brasileños, encabezados por el mismísimo Lula. “Es el turno de invertir en Brasil”, dijo Horst Paulmann y todo indica que le están haciendo caso. Aunque si de iniciativa se trata, todavía ganan los chilenos. Por Cristian Rivas y Guillermo Turner.


El tradicional color verde amarelho que caracteriza las estaciones de servicio de Petrobras ya comenzó a inundar Santiago hace algunas semanas. Es el aterrizaje de la firma brasileña, que partió a fines del año pasado cuando adquirió los locales de la estadounidense Esso, y que por estos días está en plena transformación de la identidad de estos establecimientos. Con una inversión aproximada de 430 millones de dólares –que llegará a unos 500 millones tras estos cambios–, se configura como una de las grandes inversiones que empresas brasileñas han ingresado a nuestro país.

Pero no es la única. De un tiempo a esta parte son varias las compañías de ese país con planes avanzados para concretar inversiones en Chile. Petrobras, sin duda, representa todo un ícono, con sus 180 mil millones de dólares al año en ingresos, pero la lista es mucho más amplia. Está la gigante Votorantim, que compró hace unos años el 15% de Cementos Bío Bío. También la minera Vale, que –tras un frustrado intento de asociación estratégica con Codelco– optó por el camino propio y está poniendo en marcha un proyecto de tamaño medio en la IV Región. O el multimillonario Eique Batista, quien encabeza un proyecto por 4.000 millones de dólares para construir centrales térmicas, una desaladora de agua y un puerto. Y varias constructoras importantes con trabajos de infraestructura, como Queiroz Galvao, OAS y Odebrecht.

Planes que se suman a los esfuerzos desplegados por sus coterráneas que desde años operan en el país, como la productora de tuberías, fittings y accesorios en PVC, Tigre; la recuperadora de acero Gerdau Aza y el Banco Itaú, que se instaló con fuerza en 2007 al adquirir las operaciones del Bank Boston. Pronto se sumará el Banco de Brasil, que instalará una agencia en Chile, según adelantó el mismísimo presidente Inacio Lula da Silva en el marco de la reunión empresarial bilateral efectuada hace dos semanas en Sao Paulo.

El agregado comercial de la Embajada de Brasil en Santiago, Joao Paulo Terra, dice que son varios los elementos que están haciendo crecer el interés de las firmas brasileñas por Chile, partiendo por la estabilidad política y económica que ha mostrado por varios años. Pero en el último tiempo también hay otros factores que alientan la inversión. Primero, el hecho de que las tasas de interés están siendo muy competitivas para el financiamiento de proyectos; y segundo, que esto coincide con que varias empresas están poniendo acento a su proceso de internacionalización y Chile es clave para llegar a los mercados del Asia-Pacífico.

En todo caso, el interés es mutuo, como quedó claramente demostrado en el encuentro de Sao Paulo. Una delegación compuesta por más de 50 empresarios –de la talla de Andrés Concha, Rafael Guilisasti, Jorge Awad, Jorge Carey, Juan Claro, Horst Paulmann, José Manuel Urenda, Richard Von Apppen, Fernando del Solar, Alfonso Swett y Eduardo Chadwick– acompañó a la presidenta Michelle Bachelet y se reunió con más o menos el doble de representantes del mundo privado de Brasil en un seminario que trató temas clave para el desarrollo comercial entre ambas naciones, como la integración física que Santiago y Brasilia impulsan a través de la puesta en marcha de corredores bioceánicos que buscan crear rutas comerciales –por ejemplo– entre Santos, Santa Cruz (Bolivia) y Antofagasta.

Las cifras chilenas también lo confirman. Brasil es el segundo receptor de nuestra inversión extranjera directa (unos 8.400 millones de dólares acumulados entre 1990 y 2008), con 57 empresas y 7.900 empleos directos. Pero con menos de 500 millones de dólares invertidos en Chile entre 1974 y 2008, claramente no se puede decir lo mismo de Brasil. Ello explica las duras palabras con las que Lula inició su exposición: “es una vergüenza que un país con menos de 20 millones de habitantes y un PIB inferior al nuestro pueda invertir acá 4 dólares por cada dólar que nosotros invertimos en Chile”.

La noticia positiva es que las cosas están cambiando. La vicepresidenta ejecutiva del Comité de Inversiones Extranjeras de Chile, Liliana Macchiavello, dice que llama la atención el hecho de que los flujos han aumentado en forma importante en los últimos tres años, en especial durante 2008. Es la internacionalización de las firmas brasileñas a la que hacía alusión Joao Paulo Terra y que Lula explicó de la siguiente manera: “por mucho tiempo nosotros no mirábamos con buena cara a nuestros hermanos latinoamericanos, pero ojalá que la actual crisis económica nos haya servido de lección”.

Como contraparte, los empresarios chilenos –aunque cautelosos por el tamaño y riesgos que significa el enorme mercado brasileño– concordaron en que, como buen integrante de los llamados BRIC (Brasil, Rusia, India y China, las futuras grandes economías del mundo), nadie puede darse el lujo de no incluir a Brasil en sus planes. En palabras del presidente de Cencosud, Horst Paulmann: “hace 20 años los empresarios chilenos hicimos de Argentina el destino de nuestras inversiones; hoy es el turno de hacerlo en Brasil. Pero invito, también, a los empresarios brasileños a no olvidarse de Chile”.

 


Energia,energia, energia


Volvamos a Petrobras. Una muestra evidente de que la petrolera consideraba importante la inversión en Chile es que analizó oportunidades para arribar acá durante ocho años. “Petrobras tiene una visión muy positiva de Chile y por eso buscamos durante tanto tiempo entrar al país. Lo consideramos un mercado maduro, serio, con las reglas claras y con una apertura muy grande a Europa y otros países del mundo”, nos dijo de entrada el gerente general de la compañía en el país, Vilson Reichemback.

La firma se autoimpuso un plazo de 18 meses para culminar con el posicionamiento de su marca en las 240 estaciones que pertenecían a Esso y que le dieron el 16% de participación de mercado. Pero su plan no sólo está centrado en fortalecer este negocio. Tal y como en Brasil ha impulsado su sello de “empresa energética integral”, la idea en el país es buscar distintas alternativas para seguir creciendo e, incluso, está evaluando negocios con distintos socios, como la chilena Enap, aunque por ahora prefiere no entregar detalles.

Biocombustibles es en todo caso donde hay varias ideas sonando, área que en Brasil ya se ha investigado y ocupa parte importante de sus inversiones. “Recientemente los gobiernos de Chile y Brasil firmaron un acuerdo para trabajar en este ámbito, para lo cual hemos creado Petrobras Biocombustibles, y esperamos que este trabajo se desarrolle exitosamente. Esto ratifica que queremos ser un socio de Chile y aportar en su desarrollo energético”, enfatizó el ejecutivo.

 



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Comentarios

1 Comentarios

Pascual Samamé T :

Publicado Viernes 7 de Agosto, 2009 - 20:55 hrs

SIEMPRE LAS RR. CON BRASIL HAN SIDO MUY BUENAS , POR ESO CHILE A TRAVES SE SU PRESIDENTA , NO HACE MAS QUE CONTNUAR DICHAS RELACIONES Y SOBRE TODO QUE LLEVO UN EQUIPO DE EMPRESARIOS A FIN DE LOGRAR UNA MAYOR INVERSION ; CHILE TIENE UNA POLITICA DE INVERSIONES , LO CUAL HACE CADA DIA QUE SU ECONOMIA SIRVA DE ANTECEDENTES PARA CUALESQUIER PAIS DE LATINOAMERICA , ESE LIDERAZGO ES MUY BUENO PARA EL DESARROLLO FUTURO DE CHILE . 
PASCUAL SAMAME T.

 
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