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Artículo correspondiente al número 261 (17 de septiembre al 1 de octubre 2009)
Botalcura y Anakena son otras de las viñas que están trabajando firmemente para obtener la certificación de carbono neutro, pero esta vez para todos sus procesos, desde la producción de vides hasta la distribución. Aunque recién están en la etapa inicial de medición de la huella, ya implementan una estrategia de mitigación para evitar la compra de grandes paquetes de bonos de carbono.
En el caso de Botalcura, su vocación va más por el lado del empleo racional de los recursos. Por ejemplo, el agua. En lugar de utilizar 5 litros para producir un litro de vino, aquí la cifra disminuyó a 1,3 litro. También optaron por bajar el peso de las botellas, mediante envases con un 40% de vidrio reciclado, fomentando el uso de cartón reciclado y promoviendo entre sus proveedores la reutilización de los materiales para evitar la contaminación. Saben que recién están comenzando y que habrá muchas cosas por hacer, sin embargo, ya hay algo de camino recorrido y antes de fin de año podrían alcanzar la ansiada calificación.
Hoteles cero huella
En el caso de los hoteles, aunque no tienen ninguna obligación de alcanzar este tipo de certificación, algunos ya lo han logrado. El primero en hacerlo fue el Awasi, en San Pedro de Atacama de la mano de Ecosecurities. El hotel desarrollado por Territoria desde sus inicios ha trabajado bajo los conceptos de sustentabilidad. Su construcción es un claro ejemplo de ello, según nos cuenta su gerente general, Matías de Cristóbal, ya que fue construido con material renovable (principalmente piedras) de la zona, respetando las ruinas existentes y hasta la posición de los árboles.
Pero alcanzar este estatus de cero carbono requería mucho más. Algo habían hecho incorporando paneles solares para la climatización de la piscina y la caldera y reciclando la mayor cantidad de desechos reutilizables. Pero sin duda el aspecto más interesante fue la mitigación de los viajes de Santiago a Calama. “Nosotros, a través de los offset –compra de bonos de carbono–, compensamos todo el remanente de carbono que no hemos podido bajar a cero y en ese sobrante están los viajes internos de nuestros huéspedes”, afirma De Cristóbal.
La intención de Awasi es seguir bajando su huella. De ahí que están en un plan que contempla mejorar la eficiencia energética, incorporando más paneles solares y fomentando el reciclaje con el resto de los hoteles de la zona. Además, evalúan la compra de máquinas lavadoras de última generación que utilizan menos agua, energía y detergente en sus procesos. También trabajan con comuneros de la zona para la instalación de terrazas de cultivos orgánicos que provean de alimentos al hotel.
Pero este boom también ha llegado a oídos de empresarios más pequeños. En Valparaíso existe un hotel boutique que está ad portas de lograr el sello. Se trata de Puerto Natura, lugar que –como su nombre lo indica– pretende mostrar una experiencia lo más natural y verde posible: no hay televisores, radios, ni ningún artículo electrónico dentro de las habitaciones.
Por supuesto, esto sólo es parte de un programa de reducción de emisiones, que además involucró otros ajustes como cambio por ampolletas eficientes, reducir las bolsas de compras y cambiarlas por reutilizables, manejar y reciclar la basura, lavar en frío y disminuir el uso del automóvil. Según anticipa Patricio Chau, dueño del hotel, en octubre podrían obtener la certificación.
Otro ejemplo de empresa de menor tamaño, y de otro rubro, es Domo Diseño, una naciente firma de diseño de mobiliario integrada por Macarena Sánchez (25) y Francisca Errázuriz (26), quienes están haciendo un esfuerzo personal por que los muebles que diseñan sean carbono neutro. “Ya medimos nuestra huella y ahora estamos trabajando en un catálogo de muebles con material reciclable, como cuero, coco y algunos tipos de maderas, para reducir al máximo nuestro nivel de emisiones y lo que no podamos reducir lo vamos a comprar en bonos”. Saben que en su rubro una decisión como esta puede marcar la diferencia; de ahí que se esfuercen intensamente por aminorar su huella, reduciendo el número de despachos, utilizando menos el auto y vendiendo por Internet.
Universidad verde
Una universidad verde, ¿Por qué no? Ese es el trabajo en el que hoy está nada menos que la Universidad Adolfo Ibáñez, la que se encuentra en pleno proceso de medición de sus emisiones de gases contaminantes con miras a implementar un plan de mitigación y posterior certificación como carbono neutral a fines del próximo año.
Quien encabeza este proyecto es el académico Carlos Silva, junto a un grupo de alumnos de Ingeniería Civil en Medio ambiente embarcados en varios procesos de investigación para buscar alternativas de uso eficiente de la energía y manejo de la basura. “La idea es predicar con el ejemplo: si tenemos una carrera de Ingeniería civil medio ambiental, tenemos que hacer un cambio más profundo y para eso estamos elaborando con los alumnos las medidas de mitigación”, afirma Silva.
| Ejemplos mundiales |
Natura (Brasil) En 2007 esta compañía de cosmética asumió el compromiso de transformarse en una firma carbono cero y comenzó a ofrecer en su portafolio productos con emisiones de CO2 neutralizadas. Entre sus prácticas de reducción se encuentran la utilización de material orgánico en las fórmulas, la reducción de la masa de los catálogos, mayor uso del transporte marítimo para el envío de productos, uso de combustibles renovables, la optimización del embalaje y uso de material reciclable. Su idea es ir reduciendo año a año la huella, para que cada vez más el remanente a comprar en bonos sea menor. Yahoo! (EE.UU.) También en 2007 esta organización anunció su propósito de obtener este sello, a través de Ecosecurities. Revisó sus hábitos de consumo e invirtió en proyectos de reducción de emisiones de gases contaminantes, apoyando iniciativas en países donde está presente. NatureAir (Costa Rica) A fines de 2008 se creó en Costa Rica la primera línea aérea carbono neutral. Esta firma, orientada a destinos ecoturísticos, ha mejorado la eficiencia en el uso de combustibles mediante de una flota de bimotores, reducción de peso de la aeronave y mejoras en la planificación de vuelos, mientras que para su flota terrestre utiliza biocombustibles. Para compensar sus emisiones restantes se comprometió a proteger los bosques tropicales del sur del país. |