Reportajes y Entrevistas Bethia: Bienvenidos al club
Artículo correspondiente al número 283 (27 de agosto al 9 de septiembre de 2010)
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Los reyes Midas
No más de 40 años de reinado le tomó a Midas llenar de esplendor a Frigia y verse inmortalizado como protagonista de una popular historia de la mitología griega. Por cierto, terminó mal –imposibilitado de comer y con orejas de burro– pero en eso de convertir lo que tocaba en oro no faltan los que recurren a su imagen para calificar el progreso de Bethia. También están los que enaltecen la relevancia del factor suerte. Y qué más da, si hasta el mismísimo Napoleón asignaba a la suerte un lugar preponderante en sus estrategias de campaña.
No. En el caso de Bethia, la clave no está en la suerte, aunque la tenga. Mire el caso del holding sanitario Aguas Nuevas, concesionario de las operaciones en la I, IX y XII regiones. Ingresaron en 2005 a su propiedad –junto a las otras ramas de los Solari–, invirtieron, profesionalizaron la administración, mejoraron los procesos y, tres años más tarde, la vendieron al fondo de infraestructura del Banco Santander. La apuesta fue a ganador, porque la compraron en cerca de 100 millones de dólares y recibieron 300 millones a fines de 2008.
Otro ejemplo: a la propiedad de Viña Indómita –controlan el 90%– ingresaron en 2006 con una inversión de 16 millones de dólares. La firma vendía en ese minuto 100 mil cajas; hoy supera las 500 mil, lo que supuso multiplicar por cinco su facturación en cuatro años. La capacidad de producción aumentó de 1,2 a 6 millones de litros, tanto en cubas de acero inoxidable como en barricas de roble francés. Ahora, la viña –dirigida por Wilfred Leigh y presidida por Andrea Heller– es la principal empresa exportadora del grupo Bethia, con más de 50 clientes en el mundo.
Andrea Heller
Carlos Heller
Gonzalo Rojas
Es directora de Bethia, presidenta de Viña Indómita y directora de Titanium.
Participa en cerca de diez directorios, entre los que destacan LAN, Falabella, Sodimac, Sotraser, Ancali, Azul Azul y Club Hípico, del cual es presidente.
También participa en cerca de 10 directorios, entre los cuales destacan el Banco Falabella, CMR, la agencia de viajes y seguros de la multitienda y Azul Azul.
El proceso de diversificación estuvo acompañado por el notable aumento en la rentabilidad de su participación en Falabella. “Nuestra presencia tras la fusión se transformó en relevante en términos de capitalización bursátil. En los últimos 10 años, prácticamente ha duplicado su tamaño cada tres años y los dividendos han crecido en forma importante, lo que nos ha permitido contar con un mayor flujo para hacer crecer las sociedades que existían y tomar nuevas inversiones”. El año pasado, la multitienda distribuyó un dividendo de 33 pesos por acción, que para Bethia significó un ingreso de 20 millones de dólares.
Fueron este respaldo financiero y la excelente relación que tienen con los principales bancos de la plaza lo que este año les permitió hacer su última gran apuesta: comprar el 8% de LAN. “A todos siempre nos gustó mucho, especialmente a Carlos. Falabella y LAN son las dos empresas que más valor han creado en Chile en términos de capitalización bursátil y tienen una gestión de excelencia. Por eso nos decidimos a ingresar a la propiedad”, explica Gonzalo Rojas.
Y nuevamente dieron en el clavo. Pagaron 425 millones de dólares y hoy su patrimonio ha aumentado significativamente. “En reuniones sociales nos decían que habíamos comprado caro, a lo que yo argumentaba que teníamos mucha fe en la empresa y pensábamos que habíamos entrado a un precio barato, desde nuestro punto de vista, porque las proyecciones de LAN eran inmensas. Y el tiempo nos dio la razón: compramos a 8.344 pesos y la acción ayer estaba a 14.000 pesos, mientras los analistas la tienen con recomendación de compra con promedio de 16.000 pesos al cierre del año. Ha sido una inversión espectacular para nosotros”.
El ingreso a la aerolínea chilena fue la conclusión de un anhelado sueño. “Queríamos tener a LAN dentro de nuestro portafolio de inversiones”, dice Rojas, y de hecho hace unos años, cuando la familia Hirmas decidió vender su participación en la firma dirigida por los Cueto, Bethia analizó la posibilidad de comprar el paquete, pero no se animó: “lo evaluamos en ese minuto, pero no nos atrevimos a dar el salto, porque éramos mucho más chicos y era un monto grande”.
- Ahora ¿sabían que se venía la fusión?
- “Cuando ingresamos a LAN no teníamos indicio de que podría pasar algo con TAM. Pero se suponía que en algún momento tendría que entrar a Brasil, pero nunca nos imaginamos que sería este año”, responde Rojas. La operación llevará a que Bethia disminuya su participación de un 8% a 5,7%, pero mantendrán un sillón en el directorio de Latam, el cual será ocupado por Carlos Heller. “En el directorio de LAN me siento como si hubiese estado desde hace años junto a ellos. Son gente muy profesional y muy cercana. Cuando cerramos el negocio, nos llamó inmediatamente el presidente Piñera, nos comunicamos también con don Juan Cueto y sus hijos quienes, además de recibirnos muy bien, compartieron todos los conocimientos de la empresa con nosotros. De verdad, me he sentido como en casa”, revela Heller.
- Con tanta operación y un posible ingreso a Chilevisión, difícil mantener esto del bajo perfil… comentamos a Rojas.
-Es probable que estemos nuevamente en el ojo de la noticia si nos quedamos con Chilevisión, pero también estamos haciendo otros movimientos que darán de qué hablar. En Viña Indómita estamos obligados a crecer porque llegamos a capacidad plena, así es que estamos evaluando comprar una o dos viñas... ese puede ser el próximo salto de Bethia.
-¿Otro salto más? Admirable.
Bethia ayer y hoy
Fueron de los primeros del clan Solari en establecerse con una family office y apostar por la diversificación de sus inversiones. El nombre de Bethia no es casual: así denominaron a uno de sus caballos de carrera más emblemáticos, una yegua que en 1986 ganó tres carreras consecutivas, y les dio la mayor de las satisfacciones: ser campeones.
1987 Adquiere un fundo en Los Angeles
Inscribe la empresa Haras Don Alberto. El campo tiene 200 hectáreas y cuenta con 180 yeguas pura sangre.
1990 Nace Sotraser
El grupo partió con la adquisición de dos camiones. Hoy posee la mayor flota del país, con más de 500 vehículos de carga y un gran centro de logística que está montando en el parque industrial Enea.
1994 Se funda el holding Bethia
En 2001 se transforma en sociedad anónima y crea un directorio para evaluar el desarrollo de nuevos negocios. Este hito marca un antes y un después en la diversificación del grupo.
1998 Creación de Sociedad Ancali
A comienzos de 2000 se embarca en un agresivo plan de crecimiento. En una primera etapa tenía 1.000 vacas. Hoy son más de 18 mil animales, con una producción de 100 millones de litros de leche al año.
2003 Fusión Falabella-Sodimac
La operación fue valorizada en ese momento en 2.500 millones de dólares. Actualmente, Falabella-Sodimac es una empresa con un patrimonio bursátil de 19.663 millones de dólares.
2005 Compra Aguas Nuevas
Junto al resto del clan Solari, Bethia adquiere en 100 millones de dólares el paquete de empresas sanitarias que más tarde denominó Aguas Nuevas. En 2008 vende la operación en 257 millones de dólares al fondo de infraestructura del Banco Santander.
2006 Se crea la Inmobiliaria Titanium (en asociación con Abraham Senerman).
Inversión inicial de 170 millones de dólares en la construcción de Titanium La Portada. En 2008 vende el 80% al fondo alemán Deka en más de 200 millones de dólares.
2006 Compra Indómita Wines
Adquieren el 90% de la viña en 16 millones de dólares, con una producción anual de 1,2 millones de litros. Actualmente es la principal empresa exportadora de Bethia, con presencia en más de 50 países y ha elevado su producción a más de 6 millones de litros.
2010 Adquiere 8% de LAN
El grupo adquiere este porcentaje pagando 8.344 pesos por acción. Tras el anuncio de fusión con TA M ese valor casi se duplicó. Hoy se transa a 14 mil pesos la acción. Es decir, en sólo 90 días la ganancia de Bethia fue de 300 millones de dólares.