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Artículo correspondiente al número 239 (17 al 30 de octubre de 2008)
ALLAN JARRY,
DIRECTOR EJECUTIVO DE NEOS
“En las mañanas me quedo trabajando en mi casa hasta las 9:00”
En abril, Allan Jarry no soportó más los tacos matutinos. Optó por trabajar desde la casa entre las 7:30 y las 9:00 de la mañana,
leyendo y respondiendo correos electrónicos. Con este nuevo sistema se demora 15 minutos en llegar a Isidora Goyenechea, donde se ubican las oficinas de NEOS, versus los 45 minutos que tardaba antes. “El cambio ha sido excelente, pues adelanto trabajo y luego me voy muy tranquilo a la oficina”, comenta.
Lamentablemente, no todo es miel sobre hojuelas. En la tarde nada lo salva. Armado de paciencia, alrededor de las 19 horas sale rumbo a Presidente Riesco, y en no menos de 20 minutos llega a Manquehue: un trayecto que sin tacos no superaría los cinco minutos, dice. “Cuando veo que está muy congestionado el tráfico por Riesco, bajo por Isidora Goyenechea hasta el puente de Los Leones y tomo Costanera Norte. No es lo más óptimo, pero en vez de tardar 40 minutos, llego en 25”.
ALFONSO EMPERANZA.
GERENTE DE PRODUCTOS Y MARKETING DE ENTEL
“Prefiero irme después de las 8 de la noche”
Una de las avenidas más colapsadas del sector es Andrés Bello. Allí se emplazan varios edificios, entre ellos, el que alberga
las oficinas de ENTEL. Alfonso Emperanza comenta que entre las 18:30 y las 19:30 se forma una fila interminable de automóviles en la caletera a la espera de poder tomar la Costanera y seguir al oriente. No tienen preferencia para acceder a la vía, así es que lo único que queda es resignarse.
En parte, por el taco y en parte, por la acumulación de trabajo, el ejecutivo optó por retrasar su salida hasta después de las 20 horas, pues de lo contrario tardaría más de 45 minutos en llegar a su casa en La Dehesa. En las horas de mayor congestión, sólo en salir del edificio se llega a demorar diez minutos, confiesa; y añade que “la situación empeora para quienes vienen de los estacionamientos que están más alejados de la caletera, como es el caso de la Torre Costanera”.
ERNESTO EVANS,
DIRECTOR GIRO PAÍS
“Cambié el auto por la bicicleta”
Desde hace un año Ernesto Evans se traslada en bicicleta desde su casa en Vitacura hasta su oficina en El Golf. Apenas comenzó a sentir los estragos de los tacos decidió bajarse de su Renault Megane 2.0 turbo y convertirse en ciclista. Los beneficios, cuenta, fueron inmediatos: en vez de demorarse los 30 minutos de rigor, ahora tarda menos de la mitad. Y no sólo eso: “lo paso mucho mejor”, reconoce.
“Me voy por Presidente Errázuriz mirando los rostros de todas las personas que están casi detenidas dentro de sus autos, mientras avanzo disfrutando del paisaje y pensando en la buena decisión que tomé”, remata Evans, quien confiesa que tuvo que enchular un poco su bici, ponerle un guardafangos para no ensuciar su tenida de ejecutivo casual, además de subir el manubrio a una altura que le mantuviera la espalda recta.
“Cuando empecé a andar en bicicleta me miraban raro, pero cada vez es más común que las personas opten por utilizarla”.
PATRICIO NAZAL
SOCIO Y GERENTE GENERAL DE VANTRUST CAPITAL CORREDORES DE BOLSA
“No dimensioné el taco”
Hace tres meses, Patricio Nazal instaló su corredora en El Golf para estar cerca de sus clientes; en su mayoría, bancos. A poco andar, comenzó a sentir las incomodidades viales. “A las 8 de la mañana ya hay taco en Tajamar con Vitacura. Cuando se inaugure Costanera Center esto va a ser mucho peor”, vaticina.
Pero este no es el único problema que enfrenta. Generalmente deja su trabajo como a las 19:30. Si va a su casa, en Providencia, tarda hasta 15 minutos sólo en tomar Holanda. Pero el asunto se torna más complicado si su destino es el oriente. “Hay veces en que me he demorado hasta 35 minutos en cinco cuadras, que es la distancia que hay entre mi oficina y la rotonda Pérez Zujovic”.
Nazal dice que sabía de los tacos, pero que no los dimensionó. “Los proyectos avanzan rápidamente, pero no pasa nada con las obras de mitigación. Existen serios problemas de coordinación entre el gobierno y las municipalidades. Si esto no se soluciona, el barrio colapsará”.