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Artículo correspondiente al número 259 (21 de agosto al 3 de septiembre de 2009)
Inquietos, busquillas si se quiere, los máximos exponentes de la IX Región están empeñados en difundir la idea de que es tiempo de oportunidades en la zona. Un elenco de primera abordara el asunto el 27 de este mes ante la convocatoria de CorpAraucanía.
Por séptimo año consecutivo, CorpAraucanía llevará a cabo este 27 de agosto en Temuco una nueva versión del Encuentro Empresarial de La Araucanía (Enela), una instancia que congrega a empresarios y autoridades de distintos rubros de la región y del país para analizar, entre otras materias, el estado de cosas y los desafíos que enfrenta la región. Y la situación actual no puede ser más propicia, ya que el contexto de la crisis económica y el momento político del país invitan al intercambio de ideas.
De ahí que la gran novedad de este año sea la presencia de los candidatos presidenciales que encabezan las encuestas: Sebastián Piñera, Eduardo Frei y Marco Enríquez-Ominami quienes, además de dar a conocer sus propuestas programáticas para Chile y la región, podrán escuchar las necesidades que son vistas como urgentes por los principales actores locales.
Capital conversó con el presidente del organismo organizador, Andrés Molina, sobre la situación actual de esta zona del país, su presente potencial productivo y cómo en relación a los conflictos indígenas nadie tiene una respuesta.
-¿Qué objetivos tiene Enela para este año y qué se espera lograr con este encuentro?
-Queremos abordar los desafíos estratégicos más significativos para enfrentar la desaceleración del crecimiento en La Araucanía, lo que supone incursionar en áreas como la multiculturalidad, el mejoramiento educacional y el desarrollo productivo.
Este es un año muy especial, marcado por la crisis económica que afecta al mundo y las elecciones presidenciales en nuestro país, y por ello el desafío de realizar la séptima versión de Enela, a la altura del contexto regional y nacional, es mayor. Este desafío va muy bien encaminado y esta nueva convocatoria busca exhibir el resultado de años de experiencia y un trabajo enfocado a revelar los temas prioritarios que la región requiere trabajar. Empresarios, dirigentes sindicales, gremios, autoridades de gobierno, parlamentarios, académicos y la comunidad regional estamos convocados a fortalecer el diálogo público-privado, y a situar nuestros intereses en las instancias de toma de decisión.
-¿Cuáles son hoy los factores más importantes para el desarrollo de un territorio sustentable en la región?
-En primer lugar, y a pesar del significativo aumento de la inversión pública en los últimos años, los indicadores en educación no mejoran. Los bajos resultados en las pruebas SIMCE dan cuenta de que la formación que están recibiendo nuestros niños es por lejos insuficiente. Esto, sumado a la escasa vinculación entre las instituciones de formación de profesionales y el mundo productivo, nos da como resultado una realidad que es urgente mejorar. Por ello, el desafío es sentar las bases para brindar una educación para el desarrollo sustentable en vinculación con la estructura productiva, a través de la formación de profesionales articulados con ese mundo.
La segunda área estratégica dice relación con disponer de una legislación adecuada y a escala para superar los problemas que se derivan de la administración del Estado y de las pobres políticas públicas para las regiones. El costo de emprender en Chile sigue siendo muy alto en relación a otros países, por lo que proponemos una legislación con cambios claros.
Por último, debemos asumir nuestra multiculturalidad y, en ese sentido, las soluciones deben generarse desde nuestra propia región. Requerimos un crecimiento con identidad e impulsar un marco regulatorio que permita el encadenamiento productivo con comunidades y actores que posean las capacidades adecuadas.
-Usted hizo un hincapié en el involucramiento del empresariado en la educación. ¿Cómo se logra esto?
-Es muy importante que los empresarios no tengan alianzas, sino que estén dentro de las universidades y los institutos técnicos. Hoy hay un quiebre en este tema. Estamos educando jóvenes en lugares que no están preparados y en un contexto donde el empresario tampoco tiene claras las competencias que existen ni los planes de estudios. Por eso estamos tratando de que las distintas universidades se hagan cargo de estos retos, y que de a poco podamos avanzar en que los empresarios empiecen a trasladarse dentro de ellas para llevar a cabo sus proyectos en conjunto.
-Otro tema desafiante de la región se relaciona con el conflicto indígena. ¿Cómo se debe trabajar para encontrar soluciones definitivas?
-Los conflictos nacen porque no hay respuesta. Efectivamente, hay grupos que son violentos, pero lo están haciendo porque no tienen una respuesta, y ésta no la tienen ni siquiera la autoridad regional o el mundo privado. No se tiene claro cuál es el foco y la planificación que hay.
El problema no es tan difícil, ya que me parece que hay un asunto de voluntades para sentarse y buscar soluciones. Estas pueden ser varias, pero en definitiva pasan por resolver los problemas del día a día, lo que no se logra sólo entregando tierras. Tiene que ser un trabajo estructurado, en el que participen todos los actores.
-¿Y cómo enjuicia el manejo del tema por parte de las autoridades?
-Yo creo que nuestras propias autoridades regionales no tienen claridad y, por lo tanto, no tienen una respuesta. A la Conadi le pasa lo mismo: tampoco tiene conciencia, por ejemplo, de los recursos involucrados, cuánto hay que comprar y finalmente para dónde van éstos. Tengo la impresión de que al final lo que se entrega son soluciones rápidas a los problemas del día a día y no hay una planificación a largo plazo.
Nosotros, como CorpAraucanía, tenemos 20 comunidades socias que están trabajando en el tema productivo: una instancia en que se cumplen los compromisos y –por sobre todo– donde hay confianza. Si esto va acompañado o no de tierras son justamente las cosas que hay que programar y entender.
-Este año contarán con la presencia de los tres candidatos presidenciales que encabezan las encuestas. ¿Cuáles son las expectativas que tienen respecto a esta asistencia?
-A nosotros nos interesa saber qué es lo que piensan en términos de las soluciones de lo que está sucediendo, por ejemplo, con los conflictos de las comunidades indígenas. Queremos saber cómo ellos ven esto y de qué manera pretenden solucionarlos. Nuestra región hoy está siendo saltada del mapa y nuestra propia gente está reacia a invertir en tierras de nuestra zona.
Por otro lado, nuestra región está compuesta de pequeñas empresas y, por ello, debe haber medidas acordes a nuestra realidad. Nos interesa que los bancos también tengan decisiones regionales y que en definitiva traten bien a estas empresas que embarcan dos contenedores y que, además, deben combatir contra una gran cantidad de descuentos respecto a los créditos, lo que finalmente no los deja salir al exterior.