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Reportajes y Entrevistas
Anuario Tendencias 08-09

Artículo correspondiente al número 244 (26 de diciembre de 2008 al 22 de enero de 2009)

 

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Su ausencia


Hay vidas finitas y vidas perpetuas, que perduran por las directrices indelebles de su quehacer. Ricardo Claro es una de estas últimas. Por Juan Agustín Figueroa.



Era el lunes 27 de octubre pasado. Se celebraba la gala de Las Bodas de Fígaro en el Teatro Municipal, auspiciada por Elecmetal. Su presidente, Ricardo Claro Valdés; y su mujer, María Luisa, se veían radiantes, rodeados de sus amigos y colaboradores. Distendido y satisfecho, llegó a su casa a descansar. En medio del sueño abandonó súbitamente este mundo, dejando sumidos en un profundo duelo a María Luisa y a todos sus cercanos. Las manifestaciones de reconocimiento hacia su persona y su obra, han abarcado el más amplio espectro, destacando las admirables características de su recia personalidad.

Una entrañable amistad de cincuenta y cinco años me permitió conocerlo profundamente y, ante la irreversibilidad de su desaparición, su figura se agiganta y brillan sus rasgos distintivos.

Concurrí innumerables veces a su casa de soltero, así como él estuvo en la mía. Su madre nos recibía con un encanto y un señorío que no condecían con nuestra calidad de jóvenes estudiantes universitarios. El ambiente tenía un marcado estilo francés de la época de los últimos Luises, con el que Ricardo no se sentía identificado.

En cuanto pudo expresar sus preferencias estéticas, se acercó primero al de los Borbones españoles, para después poner su énfasis en lo colonial. Pero este también fue un tránsito que lo acercó a lo vernáculo. La artesanía de los pueblos originarios de América y, particularmente, de Chile lo llevaron a formar una notable colección que en gran medida está recogida en el Museo Andino de la Viña Santa Rita, en cuya entrada se exhibe una monumental clava de “lonco”, recogiendo en su interior joyas mapuches y de otros pueblos autóctonos, a más de mapas antiguos y notables grabados.

Sus inclinaciones lo llevaron también a ser un admirador del conjunto Barroco Andino, que interpreta preferentemente música de esta América, con instrumentos artesanales tradicionales; y lo impulsaron a patrocinar la ópera nerudiana Fulgor y Muerte de Joaquín Murieta, demostrando un juicio artístico independiente y amplio.

Su vocación humanista lo llevaría a estudiar Derecho, pero al mismo tiempo se sentía atraído por el mundo de los negocios. Compatibilizó ambas vocaciones y, junto con sus estudios universitarios, se desempeñó en la oficina de corredor de bolsa que encabezaba su padre Gumercindo Claro, y que fundara su abuelo, Ricardo Valdés.

Pero pronto decantó su interés por los estudios universitarios, convirtiéndose en un brillante alumno y, después, en un destacado académico. Aún sin obtener su título, se desempeñó primero como procurador y, después, como socio del prestigioso estudio Claro y Cía. Ejerció defensas notables, como aquella de la indemnización de los bancos alemanes en Chile confiscados durante la Segunda Guerra Mundial. Adquirió relevantes conocimientos en materias tributarias y societarias, convirtiéndose en un pilar de aquella organización, que modernizó notablemente, contribuyendo a su globalización. Sus dotes excepcionales de litigante y consultor han sido destacadas por quienes fueron sus jóvenes colaboradores.

La prematura muerte de su padre lo llevó a adquirir un paquete accionario de Elecmetal y lo impulsó también a incursionar en el mundo de la gran empresa; primero, en unión con Javier Vial y Fernando Larraín, para pronto separar aguas y lograr una influencia gravitante en aquella compañía.

La experiencia de la Unidad Popular lo golpeó y muy pronto se puso al frente de la defensa de las empresas, encabezando una encarnizada lucha legal. Después de un breve período en el extranjero, volvió con renovado ahínco a su lucha, comprometiéndose cada vez más con la actividad empresarial, pasando en 1982 a presidir Elecmetal que, a más de su actividad propia de fundición de acero, se convirtió en un holding que pasó a controlar Cristalerías de Chile, Viña Santa Rita, Megavisión y Diario Financiero, teniendo además influencia en VTR.

Incursionó también en el ámbito naviero, de los puertos y de las agencias marítimas, tomando el control de Compañía Sudamericana de Vapores y sus filiales.

Sólo sus relevantes condiciones intelectuales, una capacidad de trabajo no superable, una impresionante red de contactos nacionales e internacionales y una abundante y coordinada información, que alimentaba una aguda intuición, hicieron de él una persona señera sucesivamente en el campo del Derecho y en el de los grandes negocios.

Su discreta generosidad benefició a un sinnúmero de personas e instituciones, haciéndose presente su mecenazgo en lo artístico, lo educacional y lo religioso. Vivió como el paradigma del cristiano: austero, calladamente generoso e inclaudicable en lo que creía verdadero y justo.

Toda esta gigantesca labor la hicieron posible el amor y la dedicación de María Luisa Vial quien, siempre discreta y entusiasta, puso a la consecución de sus propósitos su enorme inteligencia y su infinito amor.

Hay vidas finitas y vidas perpetuas, que perduran por las directrices indelebles de su quehacer. Ricardo es una de estas últimas. Su descanso se traduce en un acicate para quienes estuvimos cerca de él.




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Comentarios

4 Comentarios

rabinito rabanito:

Publicado Sabado 14 de Marzo, 2009 - 11:20 hrs

Quéeeee a Uribe le paso lo mismo que al rab. Sergio Bergman? 
Este rabino, que aún no se si se postula para las futuras elecciones ni para que cargo??? 
lo observe la otra vez en un restaurante de palermo y pensaba... Que capo que es Bergman! porque me gusta la forma de ser que tiene,  
pero mas me gusto su Sra! Dios mío, no sabía que había chicas tan DIOSAS en la colectividad, ella se llama Mónica Angol Volgin, él la tiene en sus contactos de Facebook y la vi y es ella. 
A ambos por suerte los ví muy acaramelados, el le abria la puerta de su auto, y las miradas de los dos decia todo; y yo solo ahí comiendo... Pense este rabino debe tener algo más que "buena oratoria", que bueno relajarse con un esposa así, rubia, pelo largo, ojos verdes una sonrisa que te perdes y un lomo que arde! 
 
Pero una duda, yo que tengo su libro, él se lo dedica entre otras a su sra, pero ahí la menciona como Gaby.  
 
¿Por qué cambiará el nombre ella? Si hacen linda pareja y tienen 4 hijos... 
¿O se separo de esta Gaby y esta de novio con Mónica? a por eso no usa mas su anillo de casamiento???  
Bueno elegio para mejor!!! BUEN CAMBIO Y RENOVACION DE VIDA. 
 
Por lo que sé no es la 1º vez que se encuentran, desde el año 2006 están juntos. Se pueden fijar en el Blog de ambos, que se tiran piropos mutuamente. Ella esta muerta con el se nota.. (LA PERDIMOS) y él entregadísimo. 
 
¡VIVA EL AMOR! 
ah la foto... la pueden sacar del FACEBOOK de Monica Angol Volgin o del Rabino, están ambos abrazadísimos... y esa luz en la mirada de los dos dice todo... ah ...fijense el año también...  
Que siga la novela... 
 
Uribe perdiste... la gano el Rabino!!!

joaquin osorio:

Publicado Viernes 26 de Diciembre, 2008 - 15:06 hrs

una pena que gran parte de nuestros autores esten ¿de vacaciones? deseo leer Gomorra mientras comprare Legado de cenizas, gracias

Sergio Soto Rivas:

Publicado Jueves 25 de Diciembre, 2008 - 10:52 hrs

Chile necesita un cambio, un viento fresco y de renovación, menos politiquería, más pragmatismo, la gente quiere lo más básico: que se hagan bien las cosas. Si no existe un candidato mejor que Piñera, no quedará más remedio que confiar en él.

Sergio Soto Rivas:

Publicado Jueves 25 de Diciembre, 2008 - 10:45 hrs

muy bueno.

 
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