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Reportajes y Entrevistas
Anuario Tendencias 08-09

Artículo correspondiente al número 244 (26 de diciembre de 2008 al 22 de enero de 2009)

 

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20 LIBROS PARA LLEVAR EN LA MALETA


Novelas, ensayo, historia, reportaje. Revista Capital brinda una selección de títulos para leer este verano, una oferta tan variada como actual: desde la denuncia de la mafia napolitana hasta la historia no contada de la CIA, pasando por los ganadores del Nobel y del Pulitzer. El lector tiene la última palabra. Por Marcelo Soto.


El 2008 no fue un año especialmente pródigo en lanzamientos de alta calidad literaria. Aparte de novelas como La casa de Dostoievsky, de Jorge Edwards o los cuentos de El fumador y otros relatos, de Marcelo Lillo, poco hubo para destacar. Donde sí se observa un movimiento auspicioso es en la no ficción: si el 2007 se publicaron notables exponentes como Los Fusileros, de Cristóbal Peña, este año uno de los libros más comentados fue Siútico, de Oscar Contardo.

La temporada será recordada por la extraordinaria recepción de 2666, de Roberto Bolaño, en Estados Unidos, un fenómeno que esperamos sea duradero y no una moda mediática pasajera (como sucede casi siempre, los críticos norteamericanos han mezclado peras con manzanas al comentar su obra).

El libro Gomorra, publicado en 2007 en español y que llega a Chile recién en enero de 2009, ha sido el más controversial del último tiempo, pero su fama se sostiene no sólo en méritos extraliterarios. Es una novela-reportaje de alta calidad, donde la literatura, como pocas veces, demuestra que puede ser tan peligrosa como un arma de fuego.

En el plano local, carente de títulos memorables, se instaló una guerrilla bastante banal entre críticos y escritores. Roberto Ampuero pisó el palito y se quejó de los malos comentarios que recibió su novela El caso Neruda (no obstante ser uno de los títulos más logrados de su serie protagonizada por el detective Cayetano Brulé y uno de los más vendidos del año).

Lo más insólito vino después: los comentaristas aludidos se quejaron a su vez de lo terrible que es trabajar teniendo que leer pobres novelas. El espectáculo dejó mal parados a ambas partes, pero sobre todo a los críticos, que deberían tener el cuero duro para recibir golpes, tal como ellos acostumbran a darlos. Y, sinceramente, hay mil oficios más sufribles que reseñar novelas, por muy mediocres que éstas sean. La crítica es sin llorar.

Como sea, llega el verano y con él la promesa de más tiempo libre y menos urgencia, dos factores ideales para leer. Aquí van algunas recomendaciones para poner en la maleta antes de partir de viaje, sobre todo novedades y algunos títulos del año que termina y que merecen revisarse.




Lo mejor del año

Tres títulos que vale la pena rescatar de una oferta más bien pobre. Cuentos, historia y novela.



El fumador y otros relatos
Marcelo Lillo
Mondadori, 130 páginas

El más sorprendente título de la ficción local durante 2008 provino de un tipo que publicó su primer libro a los 50 años, luego de ganar diversos concursos literarios, como el de revista Paula. Marcelo Lillo, una especie de Raymond Carver del sur chileno –salvando las distancias–, escribe con una puntería poco usual sobre perdedores y perdidos; gente que pasa el día viendo televisión mientras afuera llueve; cesantes y funcionarios, personajes mínimos que mediante una prosa sin concesiones alcanzan una rara dignidad. Aparte del cuento homónimo, destacan relatos como Hielo, que describe el absurdo cotidiano tras el deceso de la madre del protagonista; Felicidad, sobre una pareja sumida en el desamparo y 40 caballos, recuperación de la belleza triste del boxeo pueblerino.


Historia general de Chile III
Alfredo Jocelyn-Holt
Sudamericana, 305 páginas

Subtitulado Amos, señores y patricios, en este volumen el autor revisa de manera panorámica los siglos XVII y XVIII y lo hace de tal forma que rehúye los detalles, las anécdotas, para concentrarse en la suma de las partes, el espíritu de la época. La tesis es tan polémica como contundente y plantea que el mencionado período fue el escenario de un extraordinario hecho histórico: el nacimiento de la hacienda y, especialmente, del hacendado. Lejos de las lecturas que otorgan a este último personaje un poder basado en la violencia, el historiador afirma que su aporte fue decisivo para dar sentido a un país entrampado en un conflicto sin solución entre españoles y araucanos. “Lo que pudo el criollo, no pudo la Corona, un acierto histórico no digamos que menor”, dice Jocelyn-Holt.


En el café de la juventud perdida
Patrick Modiano
Anagrama, 131 páginas

Una novela tan breve como perfecta sobre los años despreocupados, ambientada en el París de los 60. La trama aborda el misterio de una muchacha a quien llaman Louki, que visita cada tarde un café de la orilla izquierda del Sena, antes de que ese sector se llenara de tiendas y restaurantes de lujo. Se reúnen allí jóvenes de futuro incierto, estudiantes e intelectuales de segunda fila. La novela se estructura a partir del recuerdo de esta chica que hacen dos tipos que la conocieron y un detective que sigue su pista, luego de que su marido diera la alerta de desaparición. En otro capítulo es la propia Louki quien habla, aunque sólo lo hace para aumentar la inquietud. Encantadora y sutil, con esta obra Modiano –nacido en 1945– se confirma como uno de los mejores escritores franceses de hoy.




Claves contemporáneas

Estos títulos, desde ópticas muy distintas, aportan perspectivas iluminadoras, aunque el reflejo que entregan no es halagador.



La economía no miente
Guy Sorman
Sudamericana, 314 páginas

El ensayista francés, adalid del liberalismo, intenta probar en este libro algo que parece simple: que la economía es una ciencia y que, como tal, sirve para demostrar cuáles son las buenas y las malas políticas. En tras palabras, usando la economía como parámetro se puede pronosticar si vamos bien o mal encaminados, porque los números, a diferencia de las ideas, siempre dicen la verdad. Puede que el libro suene demasiado optimista, sobre todo ahora que la crisis financiera se profundiza, pero presenta un atractivo mapa del mundo moderno, desde una perspectiva fresca y no exenta de polémica. De especial interés resulta el capítulo dedicado a América latina, en el que Chile es presentado como un ejemplo, aunque paradojal, pues no crece tanto como las estrellas emergentes de Asia.


Legado de Cenizas. La historia de la CIA
Tim Weiner
Debate, 720 páginas

Ganador del National Book Award en categoría no ficción, fue calificado como “el mejor libro que se ha escrito sobre espionaje” por The Wall Street Journal. Su autor es un reportero premiado con el Pulitzer, que lleva 20 años cubriendo temas de seguridad e inteligencia. El reportaje, muy bien escrito, con un rigor que quita el aliento, aborda Euroseis décadas de la CIA, desde su creación luego de la Segunda Guerra hasta el caos posterior al 11 de septiembre de 2001. Según el autor, la trayectoria del servicio norteamericano está colmada de errores que harían del Súper Agente 86 un ejemplo de lucidez y eficacia. La investigación, que se lee como una novela de suspenso, está basada en documentos internos y entrevistas con veteranos de la organización. Una bomba periodística.


Siútico
Oscar Contardo
Vergara, 309 páginas

Éxito de ventas y de crítica –que lo ha catalogado como uno de los mejores títulos de no ficción de 2008–, Siútico es una punzante, divertida y a ratos terrible radiografía sobre algunos de los males de la vida social chilena, en especial el popular deporte nacional de aparentar algo que no somos (tanto los que miran hacia arriba como hacia abajo). Es imposible leer este libro y no reconocerse como culpable de al menos alguno de los pecados de la vanidad que aquí se investigan; el texto de pronto parece una culebra que se come la cola, pues muchos de los entrevistados terminan denotando aquello que critican. ¿Es Chile un país de siúticos? La respuesta, luego de leer este libro, que es bastante más serio de lo que podría esperarse, parece afirmativa.




Clásicos modernos

Nunca será una pérdida de tiempo leer a los grandes autores de nuestra época. Leerlos es como aprender a pescar, algo que sirve para toda la vida.



El reparador
Bernard Malamud
Sexto piso, 327 páginas

Admirado por Philip Roth –quien hizo un inolvidable retrato del escritor judío americano en La Visita al Maestro–, Bernard Malamud (1914-1986) ganó el National Book Award y el Pulitzer, dos de los premios más importantes de EEUU, con esta novela de 1966 sobre un librepensador y lector de Spinoza que es acusado del asesinato de un niño ruso en Kiev. Son tiempos de antisemitismo y no faltan los testigos que lo señalan como culpable, sin más pruebas que el puro resentimiento. Retrato sobre la libertad profundamente arraigada en el alma humana, por más flagrante que sea su negación, el libro puede leerse como una alegoría del holocausto y es uno de los títulos más aclamados del gran autor de El dependiente.


El secreto del viejo bosque
Dino Buzzati
Gadir, 180 páginas

De fama tardía, pero creciente, el italiano Dino Buzzati (1906-1972) ha ido ganando un lugar cada vez más destacado entre los grandes escritores europeos del siglo XX. Influido por el surrealismo, sus relatos contienen rotundos giros fantásticos que lo emparientan con Kafka. El secreto del viejo bosque, sobre un mundo mágico y milenario escondido entre los árboles, es considerada una de sus obras maestras y destaca por la amplitud de lecturas que permite, desde la fábula para adultos al relato infantil. Con Buzzati sucede algo curioso: escribe de una manera limpia y clara, pero la poesía que surge bajo la trama no deja de ser enigmática. Leerlo es como un vaso de agua que al beberse se convierte en una pócima misteriosa.


Los anillos de Saturno
W.G. Sebald
Anagrama, 326 páginas

Si todavía no ha leído a Sebald (1944-2001) esta novela es la mejor puerta de entrada a uno de los escritores
más trascendentes del último tiempo. La historia es mínima, pero condensa un universo entero. Mezclando autobiografía, ensayo y ficción, el libro presenta a un escritor que acaba de terminar un trabajo y se siente vacío y solo. Entonces emprende una caminata por la costa de Inglaterra, recorriendo paisajes solitarios y pueblos que hablan de un pasado, de la pequeña y gran historia, de épocas y hombres diferentes. Sin desdeñar la anécdota ni el comentario, durante el viaje dialoga con autores como Chateaubriand, Conrad, Borges. Un libro sobre literatura que exuda vida y parece extrañamente hecho del material de los sueños.

 



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Comentarios

4 Comentarios

rabinito rabanito:

Publicado Sabado 14 de Marzo, 2009 - 11:20 hrs

Quéeeee a Uribe le paso lo mismo que al rab. Sergio Bergman? 
Este rabino, que aún no se si se postula para las futuras elecciones ni para que cargo??? 
lo observe la otra vez en un restaurante de palermo y pensaba... Que capo que es Bergman! porque me gusta la forma de ser que tiene,  
pero mas me gusto su Sra! Dios mío, no sabía que había chicas tan DIOSAS en la colectividad, ella se llama Mónica Angol Volgin, él la tiene en sus contactos de Facebook y la vi y es ella. 
A ambos por suerte los ví muy acaramelados, el le abria la puerta de su auto, y las miradas de los dos decia todo; y yo solo ahí comiendo... Pense este rabino debe tener algo más que "buena oratoria", que bueno relajarse con un esposa así, rubia, pelo largo, ojos verdes una sonrisa que te perdes y un lomo que arde! 
 
Pero una duda, yo que tengo su libro, él se lo dedica entre otras a su sra, pero ahí la menciona como Gaby.  
 
¿Por qué cambiará el nombre ella? Si hacen linda pareja y tienen 4 hijos... 
¿O se separo de esta Gaby y esta de novio con Mónica? a por eso no usa mas su anillo de casamiento???  
Bueno elegio para mejor!!! BUEN CAMBIO Y RENOVACION DE VIDA. 
 
Por lo que sé no es la 1º vez que se encuentran, desde el año 2006 están juntos. Se pueden fijar en el Blog de ambos, que se tiran piropos mutuamente. Ella esta muerta con el se nota.. (LA PERDIMOS) y él entregadísimo. 
 
¡VIVA EL AMOR! 
ah la foto... la pueden sacar del FACEBOOK de Monica Angol Volgin o del Rabino, están ambos abrazadísimos... y esa luz en la mirada de los dos dice todo... ah ...fijense el año también...  
Que siga la novela... 
 
Uribe perdiste... la gano el Rabino!!!

joaquin osorio:

Publicado Viernes 26 de Diciembre, 2008 - 15:06 hrs

una pena que gran parte de nuestros autores esten ¿de vacaciones? deseo leer Gomorra mientras comprare Legado de cenizas, gracias

Sergio Soto Rivas:

Publicado Jueves 25 de Diciembre, 2008 - 10:52 hrs

Chile necesita un cambio, un viento fresco y de renovación, menos politiquería, más pragmatismo, la gente quiere lo más básico: que se hagan bien las cosas. Si no existe un candidato mejor que Piñera, no quedará más remedio que confiar en él.

Sergio Soto Rivas:

Publicado Jueves 25 de Diciembre, 2008 - 10:45 hrs

muy bueno.

 
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