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Artículo correspondiente al número 314 (2 al 15 de diciembre de 2011)
Anglo American se cruzó en el camino del gobierno chileno. Al vender el 24,5% de Anglo Sur a Mitsubishi, bloqueó la opción de Codelco de quedarse con el 49% y se ganó un conflicto que la tiene en el ojo del huracán. Cuáles son los códigos de esta minera. ¿cómo opera y cómo gestiona sus relaciones en los más de ocho países en los que está? Fuimos hasta los cuarteles centrales de la empresa en Londres, y su querida-odiada CEO, la propia Cynthia Carrol, nos ayudó a desentrañar el misterio. Por Constanza Hola Chamy, desde Londres; fotos, Getty Images Latin America.

Irónicamente, el collar y los aros de argolla que usa Cynthia Carroll son de plata, uno de los pocos metales en los que Anglo American (AA), la minera que comanda, no tiene negocios. “También tengo de platino y diamantes, pero justo hoy me puse estos de plata”, dice la ejecutiva, en alusión a dos de las principales materias primas que sí son explotadas por la compañía minera.
Es sindicada como la ejecutiva más poderosa de Reino Unido según Fortune, número 35 entre las mujeres con más peso a nivel mundial según Forbes, y una de las pocas CEO mujeres en la FTSE 100. Tras cuatro años en el puesto, es hoy la mujer mejor pagada de Gran Bretaña e incluso en 2009 The Guardian publicó que era la de mayor salario en la isla, con cerca de cuatro millones de libras en total, incluidos bonos y premios en acciones.
| “Peter (Whitcutt, director de estrategia y desarrollo) y yo hemos estado conversando continuamente con Codelco. Y todavía estamos dispuestos a conversar, a ser abiertos respecto de lo que queremos. Necesitamos, por el bien de nuestros accionistas, ser transparentes y claros”, dice Carroll. |
| El conflicto con Codelco no es el único impasse ligado a un gobierno que actualmente tiene Anglo American en tribunales. Desde enero pasado la minera sostiene un litigio con el gobierno sudafricano por la adquisición del 21,4% del yacimiento de mineral de hierro Sishen. |
| Curiosamente, la oficina central de Anglo American en Londres no está en el centro financiero de la City o cerca de Canary Wharf. El edificio, ubicado en 20 Carlton House Terrace, es una caja cuadrada con vista panorámica al corazón de la capital inglesa. |
| Carroll impulsó el recorte de gastos y de personal tal vez más duro de la historia de la minera. Cerca de 20 mil empleados pasaron a retiro –principalmente del área administrativa y gerencial- y la empresa trasladó las gerencias operacionales a los respectivos destinos de inversión. |
| La Carroll frente al conflicto |
Luego de casi tres semanas de desatado el conflicto con el gobierno chileno, Carroll vuelve a repasar –ahora en frío y a la distancia- el impasse.La ejecutiva cuenta que ha estado ya dos veces con el presidente Piñera. La primera en una reunión en Chile, y la segunda, durante el viaje del presidente a Londres, en octubre de 2010, donde compartieron una cena. “Él estaba viajando alrededor del mundo, trabajando duro para atraer inversionistas a Chile”, recuerda Carroll. Entre analistas, ejecutivos e incluso competidores de Anglo American coinciden en que la conversación con Codelco respecto de su opción de compra a ejercer en enero de 2012 se sostuvo durante todo el año. Y, según cuentan cercanos a la primera línea ejecutiva de la minera, la única sorpresa de la negociación fue el acuerdo de Codelco con Mitsui que implicaba que la japonesa le prestaba el cash necesario para ejercer su opción de compra del 49% de Anglo Sur a cambio de que Codelco le vendiera la mitad de la adquisición. A partir del ingreso de ese tercer actor indirecto a la negociación, las relaciones se habrían quebrado y Anglo habría decidido actuar más rápido y ser ella quien ingresara un tercer actor, vendiendo el 24,5% a Mitsubishi. “Peter (Whitcutt, director de estrategia y desarrollo) y yo hemos estado conversando continuamente con Codelco. Y todavía estamos dispuestos a conversar, a ser abiertos respecto de lo que queremos. Necesitamos, por el bien de nuestros accionistas, ser transparentes y claros. Y hemos sostenido esta conversación por largo tiempo. Fuimos notificados respecto de sus intenciones con Mitsui y eso no estaba dentro de lo esperado”, cuenta la misma Cynthia Carroll. Al cierre de esta edición, el presidente ejecutivo de Codelco, Diego Hernández, mostraba señales de querer abrir las puertas para negociar un acuerdo que pusiera fin a la batalla judicial. Varios analistas creen que la adelantada venta de Anglo Sur se debió a la oportunidad de compra que AA ejerció para controlar la mayor distribuidora de diamantes a nivel mundial, De Beers. Con un 45% de la compañía en sus manos, Anglo American no desperdició su oportunidad de comprar el 40% correspondiente a la familia Oppenheimer, dueños históricos de la empresa. Con la adquisición, AA quedaría con el 85% de la compañía, cuyo 15% restante pertenece al gobierno de Botswana. La transacción se realizó por 3,2 billones de libras (unos 5 mil millones de dólares) y parte importante del flujo utilizado para la inversión provendría de la transacción con Mitsubishi. En todo caso, el dinero aportado por la transacción de su activo chileno alcanzaría no sólo para diamantes. Según la visión de Kieran Daly, a los 5,4 mil millones de dólares de Mitsubishi hay que sumarles la potencial venta del otro 24,5% de Anglo Sur que, en el peor de los casos, con Codelco pagando el precio fijado por contrato, sumaría otros 3 mil millones de dólares. “La venta en Chile le permite negociar nuevas adquisiciones y está mirando oportunidades”, asegura Daly. Aunque, según ha trascendido, las tratativas de la estatal chilena irían más bien a conseguir que la inglesa le pague el valor que Codelco creen que tiene la opción del 49%, lo que –ha trascendido– se ubicaría en torno a los 3 mil millones de dólares. Mientras, desde su oficina del séptimo piso con vista panorámica, Cynthia Carroll no se inmuta. No pierde la calma y sigue operando con su mejor arma: el pragmatismo. |
| Las mujeres de Anglo |
| -Usted es la primera mujer a cargo de una gran minera como es Anglo American, además de ser una norteamericana en medio de una compañía de origen sudafricano y cultura británica. ¿Fue muy forzoso el aterrizaje? -Yo venía del negocio del aluminio, que también es un ambiente súper masculino. Así que siempre he estado en ambientes e industrias dominadas por hombres. Llegué a esta empresa porque precisamente el directorio estaba buscando a alguien diferente para hacer un cambio. Vengo de una industria muy global. Manejé el negocio de aluminio desde Alcan por 5 años y, dado mi historial internacional, mi experiencia global y mi política de compromisos con los gobiernos –muchos de los cuales son los mismos con los que interactúo desde Anglo American-, me trajeron a la empresa. -¿Cuál fue su diagnóstico al entrar en la empresa? -Mi prioridad cuando llegué fue mejorar la seguridad (en terreno) y establecer relaciones directas con los gobiernos y los Estados. Y no sólo con sus líderes políticos, sino también sociales, comunitarios y sindicales. Además, esta era una compañía que se creó con todo tipo de negocios no necesariamente relacionados entre sí y el equipo compartía reuniones frecuentes, pero sin una estrategia. No tenía tampoco una misión o una evaluación de mercado, mucho menos un concepto de cómo quería participar en ellos. No había claridad respecto de en qué commodities queríamos estar y en cuáles no. Tuvimos que definir e implementar una estrategia, cómo operamos, cómo nos posicionamos frente a nuestra competencia y frente a la comunidad, especialmente en los países donde nuestras inversiones son de largo plazo. -¿Fue entonces cuando decidió descentralizar y darle más poder a las operaciones en cada país? -Exacto. Una de las primeras señales que di cuando llegué fue descentralizar las decisiones gerenciales. Que los ejecutivos que me reportaban directamente estuvieran más cerca de los centros operativos, en terreno. Viajé a nuestras operaciones alrededor del mundo, me hice una idea, hablé con la gente. No sólo con los ejecutivos, sino con los empleados. Esa capacidad de “escucha gerencial” es la que hace la diferencia, la que me permite planificar cambios y mejoras a partir de las necesidades reales de nuestros propios trabajadores. Creo firmemente en el poder de las comunicaciones y traté de crear un ambiente en el que la toma de decisiones estuviera mucho más cerca del terreno que de la oficina central. Yo siempre les digo que deben hacerse responsables, y a los mismos trabajadores los impulso a cuidarse, a no tomar riesgos, a denunciar cualquier problema de seguridad. -¿Cómo fue su desembarco en la empresa siendo mujer? ¿Tuvo que enfrentar muchos obstáculos? -No todos estuvieron felices. Yo vi lo que había que hacer y cómo hacerlo, sabía el potencial que tiene esta empresa, pero había mucha gente con una visión muy cerrada de mente, que no coincidía con la mía. Entonces yo empecé a hacer preguntas; por ejemplo, cuántas mujeres habían en nuestra organización, cuán abierta era la empresa a tener mujeres trabajando en terreno y cómo éstas eran recibidas. Cuándo pregunté, por ejemplo, en Australia, no me querían decir que ni siquiera estaban las condiciones en terreno para que trabajaran. Eso no podía ser y les dije que teníamos que implementarlas. Hoy tenemos más mujeres en nuestra compañía que cualquier otra minera a nivel mundial. El 14% de nuestros empleados es de mujeres, lo que sube a un 21% en cargos gerenciales, y en tres años queremos alcanzar un 30% de mujeres en cargos gerenciales y 21% a lo largo de la compañía. |
| Anglo en Chile |
| El desembarco de Anglo American en Chile se inició en 1990 cuando tímidamente empezaron a comprar acciones de Mantos Blancos, una de las pocas empresas mineras que han estado listadas en la Bolsa de Comercio de Santiago. Poco después tomaron el 100% de esa compañía y luego compraron Mantos Verdes. Ambas operaciones quedaron bajo el paraguas de Anglo American Norte. Tras esto vino la compra del 44% de Collahuasi que se mantiene hasta hoy. Disputada de Las Condes fue su última adquisición en el país. Corría el año 2002 y Exxon puso a la venta ese activo que incluía la mina Los Bronces, El Soldado y la Fundación Chagres por 1.300 millones de dólares, una suma que en ese minuto desató una tormenta. En esa oportunidad se despertó un conflicto por el cual varios en la industria minera aún sindican a Anglo como la principal responsable de que se aplicara un royalty a la minería. La idea de Exxon era realizar la venta fuera de Chile. Con eso, los impuestos derivados de la transacción no pasarían por el país, por lo que desde el gobierno de Ricardo Lagos se inició una ofensiva para que la operación se cerrara en Chile, que fue lo que finalmente ocurrió. Por eso mismo, según fuentes de Anglo American, la empresa no tuvo nada que ver con el royalty. A la fecha, la empresa británica ya lleva más de 30 años en Chile. Ha invertido 6,5 mil millones en el país, posee diez mil empleados entre planta y contratistas... “y vamos a seguir invirtiendo”, asegura Cynthia. |
| Mamá, ¡no pelees con Chile! |
Cynthia Carroll tiene cuatro hijos de entre 18 y 12 años, tres mujeres y un hombre. “Adoro a mis hijos, soy muy cercana a ellos y trato de siempre saber lo que les pasa… Bueno, no siempre”, bromea Carroll mirando cómplice a Carin, la segunda de sus hijos que espera paciente a que termine la entrevista, que ya se ha extendido media hora por sobre lo presupuestado, para almorzar con ella.Carin estudia en Estados Unidos y está de paso una semana en Londres, por lo que a pesar de la apretada agenda, Cynthia deja su oficina para ponerse al día con la joven. Es precisamente Carin su hija más ligada a Chile. No por los negocios de su madre, sino porque ha pasado dos veranos allá, trabajando en voluntariado para las Aldeas SOS. También ha ido a esquiar y está enamorada del país. “Cuando supo que fui me dijo: mamá, no me interesa ni el conflicto con Codelco ni nada parecido, pero ¡me encanta Chile. ¡odría haber ido contigo!, cuenta Cynthia. |