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Artículo correspondiente al número 226 (18 de abr al 1 de may 2008)
Andrés Cardoen explica que esta tecnología es una idea de laboratorio que fue testeada exitosamente a nivel industrial y que hoy está en proceso de comercialización. De hecho, cuenta que ya cerraron un contrato de implementación, operación y mantención de la tecnología con AngloAmerican y su división Los Bronces, a la vez que hacen pruebas industriales con las principales plantas del país.
“En esta área, las tecnologías que existen son de hace 30 y 40 años, por lo cual los especialistas perciben este dispositivo como un quiebre tecnológico, ya que permite un aumento potencial de hasta 20% o 30% de la producción”, se entusiasma Andrés Cardoen.
Es por eso que el ejecutivo ve que los servicios para la minería serán la actividad principal, a futuro. “El tema servicios para la minería es algo con lo que realmente podemos agregar mucho valor. El dispositivo que hemos inventado y patentado, con tecnología 100% chilena, definitivamente es algo muy atractivo, porque el 60% de los cátodos de cobre que se producen en el mundo salen de Chile”.
El grupo Empresas Cardoen está también presente en el área de la energía, a través de Enor Chile. La firma está concentrada en dos áreas de negocios: una, la generación térmica (con plantas en Iquique, Calama y Rancagua) y otra, de energías renovables, enfocada a la sustentabilidad energética, mediante la generación eólica y centrales de biogas.
“En este momento estamos prospectando terrenos en diferentes partes de Chile para el área de energías renovables. Nos hemos asociado con empresas especialistas europeas en la prospección, instalación y ejecución de parques eólicos y, desde el punto de vista de la energía con biogas, hemos cerrado alianzas con proveedores nacionales de materia prima, que corresponde a residuos de empresas agroindustriales”, explica el ejecutivo.
Al tema energético ingresaron hace ocho años con la primera central en Iquique. Hoy cuentan con centrales térmicas a gas y petróleo, que están funcionando con bastante demanda debido de la estrecha situación energética por la cual atraviesa el país.
En el tema de la energía renovable, partieron hace dos años. “Nos asociamos con empresas europeas especialistas en el tema eólico y biogas y en estos momentos ya tenemos cerrados contratos para hacer prospecciones eólicas en diferentes lugares. Es todo un proceso, ya que estamos hablando de hacer mediciones que duran mínimo un año para determinar el potencial que existe, y luego de eso uno ya puede entrar a una etapa de análisis de proyecto, ingeniería y financiamiento”. Por esa razón, los planes en carpeta apuntan a, si todo resulta bien, contar con los primeros parques eólicos en un plazo de cinco años.
| El segundo semestre operará el Casino de Santa Cruz | La gran atracción de la viña es el teleférico |
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Está de más decirlo, pero es evidente que la ligazón con la tierra ha llevado al grupo a participar activamente en el sector agrícola. Este desarrollo lo han materializado a través de Superazufre, empresa proveedora para la agricultura de productos en base a azufre el cual, por su menor precio, es altamente demandado. De hecho, esta empresa ha desarrollado una gama de productos que hoy le permiten tener un 40% del mercado.
Dentro del área agrícola también participan con cultivos de grano y arándanos en Colchagua, pero sin duda el gran eje está dado por la Viña Santa Cruz, a través de la cual producen uvas de primer nivel para vinos Premium y complementar con la oferta de enoturismo, un nicho que ha andado bien como negocio.
“De hecho, en la viña construimos un teleférico y una aldea indígena y en el primer año de operación registramos 12 mil visitas”, agrega.
Hoy, Viña Santa Cruz produce vinos Premium y los enólogos José Miguel Sotomayor, Felipe de Solminihac y un experto en terroir, han hecho un gran trabajo determinando cada área y sector del campo, de tal manera de obtener el potencial del terroir para cada variedad.
“Es una viña nueva que está partiendo y por lo tanto estamos en un proceso de consolidación de nuestros productos. Estamos produciendo 17 mil cajas”, comenta el ejecutivo.
Si bien no se han puesto límites, saben que el hecho de ser un proyecto de vinos Premium supone alcanzar una expansión acotada a la demanda del mercado y los precios. Hoy están en un promedio de 50 dólares la caja, en el que el gran aporte en materia de calidad lo hace la línea Chamán, Gran Reserva.
El nuevo y gran desafío de Andrés Cardoen será desarrollar una nueva línea de blancos, que hoy constituyen entre el 15% y el 20% de sus ventas. La idea es tener una producción propia de blancos, para lo cual están apostando a Colchagua, aunque en una zona cercana a la costa y que pueda replicar las condiciones de la zona de Leyda y San Antonio.
El ejecutivo comenta que esa será una nueva etapa de desarrollo, un nuevo salto para la joven viña y, sin duda, un nuevo desafío para su gestión que recién comienza y que sólo ratifica que hay Cardoen para rato.![]()