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Artículo correspondiente al número 230 (13 al 26 de junio de 2008)

Aunque la intención sea impactar lo menos posible en el precio del boleto, finalmente con el barril de petróleo por las nubes no hay bolsillo que aguante. De ahí que Lan decidiera ajustar al alza el valor del cargo por combustible. En cualquier caso, éste varía según la fluctuación internacional del precio del petróleo WTI. Este mecanismo no es nada nuevo. Las empresas lo vienen aplicando desde hace al menos unos tres o cuatro años; siempre, para enfrentar la mayor volatilidad del precio del crudo.
Y es que a estas alturas ni siquiera el instrumento de compras a futuro de combustible puede absorber la totalidad del incremento de este insumo. En el caso de Lan, la compañía dispone de esta herramienta financiera, pero sólo fija el precio para una parte de su consumo. De hecho, según comentan en la firma, para el segundo semestre tiene cubierto sólo el 50% de su consumo. ¿Qué pasará el próximo año? Esa es la gran interrogante, puesto que difícilmente este recurso resguardará en forma efectiva el volátil precio del crudo.
Con todo, en la aerolínea saben que de alguna forma estos ajustes incidirán en la demanda. De ahí que recientemente su vicepresidente ejecutivo, Enrique Cueto, anunciara cambios a la baja en sus proyecciones de crecimiento para este año, con una reducción en su capacidad menor al 18% en el tráfico de pasajeros y de un 10% a un 8% en la carga.
Al revisar la situación de las principales operadoras locales, otra que ve complicada su operación es Sky Airline, de propiedad de Jurgen Paulmann. Frente a este tema, el empresario es categórico: “resultará imposible no traspasar el mayor costo al público”. Y con toda transparencia eñala que la única forma de enfrentar este cambio estructural en la industria es incrementando el precio de los boletos en 50%. Nada menos.
Es que, a su juicio, las tarifas en Chile están muy bajas y no tienen relación con el alza en los costos. “Hace seis años, antes de que Sky Airline iniciara sus vuelos, el petróleo estaba a 25 dólares el barril y hoy está a más de 120 dólares; es decir, aumentó en 480%. Pero en ese mismo período también hemos visto que el vuelo a Temuco pasó de costar 75 mil pesos a 20 mil... Entonces, la relación es absurda”, enfatiza Paulmann.
El empresario está consciente de que este aumento de costos y tarifas impactará en la demanda. De ahí que la principal preocupación de su compañía está en el desarrollo de nuevos destinos, que le permitan rentabilizar la operación.
La más nueva de las apuestas aéreas en el mercado doméstico, Air Comet, también evidencia ajustes y contempla entre sus medidas un poco de todo: incremento de precios, aumento del cargo por combustible y reducción de costos. A futuro, no descarta ajustes en las rutas o reducción de frecuencias, esto último –eso sí– dependerá de las variaciones en el precio del crudo.

“En esta industria todos analizamos todas las opciones. En lo inmediato, no contemplamos dejar de volar una ruta o frecuencia en el mercado doméstico (local)... pero llegará un momento en que se nos acabe la flexibilidad y tengamos que hacerlo”, asegura el gerente general de la aerolínea, Enrique Meliá.
Este español es optimista respecto de la realidad chilena. “Claramente, no es una situación muy agradable la del petróleo, pero particularmente en el país la industria está creciendo mucho y nosotros, específicamente, crecemos a tasas de 60% año a año”.
Sobre el impacto en la demanda y los resultados financieros, el ejecutivo prefirió no aventurarse pero, a diferencia de Lan y Sky, no cree que la primera se vea mayormente afectada.
Algo de razón debe tener Meliá. Y es que al parecer las aerolíneas locales están, dentro de todo, en unescenario menos complejo. Eso es lo que piensa el vicepresidente regional de la IATA, Patricio Sepúlveda, quien destaca que Chile y la región viven una situación excepcional de crecimiento en la demanda, debido a la solidez y al dinamismo de la economía, marcados por el boom de los commodities. La mala noticia para la industria es que Latinoamérica sólo representa entre 2% y 3% del tráfico aéreo mundial.
Aunque no tienen mayor peso en el mundo, las aerolíneas de la región también enfocan sus esfuerzos a mejorar sus respectivas flotas. Es así como Avianca, Gol y TAM están en pleno proceso de renovación de aviones más eficientes, y ya hicieron sus respectivos pedidos; los que, en conjunto, superan el centenar de naves e involucran inversiones cercanas a los 9 mil millones de dólares.
Pero mientras internamente las aerolíneas sólo hablan de aumentos de costos y leves caídas en la demanda, otro es el cantar de las empresas norteamericanas y europeas, que viven el mayor reacomodo de todos los tiempos. Se multiplican los anuncios de fusiones y compras de escala global; todo, con el objetivo de aminorar costos y aprovechar las sinergias. Ello, sin contar con la seguidilla de quiebras y anuncios de cierres, particularmente enlos mercados domésticos.