Bienvenido, te encuentras en Inicio arrow Reportajes y Entrevistasarrow A esto se llama contagio general

Herramientas

Reportajes y Entrevistas
A esto se llama contagio general

Artículo correspondiente al número 236 (5 al 16 de septiembre de 2008)



Los últimos indicadores sobre la situación estadounidense se prestan para confusión. El PIB del segundo trimestre fue corregido al 3,3% desde el 1,9% informado inicialmente. La variación es claramente superior al 0,9% del primer trimestre y la contracción de 0,2% entre octubre y diciembre de 2007. Pero los analistas llaman a no dejarse engañar, porque el alza entre abril y junio tiene dos causas tan claras como transitorias: el aumento en las exportaciones (impulsadas por un dólar bajo, pero cuya tendencia ya cambió) y el efecto en el consumo que provocaron los 120 billones de dólares repartidos por el fisco como impulso tributario. Incluso, hay economistas renombrados, como Larry Summers y Martin Feldstein, que estiman que Estados Unidos ya está en recesión.


En el caso de Asia, las buenas noticias para Japón duraron poco. Tras años de buscar imprimir dinamismo a su economía con tasas reales negativas, el PIB de 3,2 anotado en el primer trimestre (ajustado por estacionalidad y anualizado) se transformó en una contracción de 2,4% en el segundo trimestre. Y los pronósticos también advierten una posible recesión.

Por mencionar otro ejemplo, India creció 8,8% entre enero y abril, pero las cifras tienden a declinar y, lo que es peor, las autoridades hacen lo imposible por combatir una creciente inflación. Porque ahí radica el mayor problema de Asia: el alza en los precios.

En lo que se refiere a nuestro barrio, según un reciente informe de la CEPAL, América latina y el Caribe crecerán un 4,7% en 2008, una cifra inferior al 5,7% obtenido en 2007, pero que igual llevaría a la región a completar cinco años de aumento sostenido del PIB por habitante a una tasa superior al 3%. “Para encontrar un período similar en la historia económica de América latina y el Caribe habría que remontarse a 40 años atrás”, indica el informe. El problema es que hay pocos indicios de que este auspicioso panorama se mantenga en los años siguientes, por al menos tres razones: la contracción del mercado financiero global, la caída que empiezan a evidenciar los precios de los commodities y el impacto de la inflación, que obliga a los bancos centrales a subir las tasas de interés.

 

 

 

 

Pérdidas que se multiplican



Con los bancos enfrentados a pérdidas que aún no terminan de reconocer y los consumidores sometidos a una disminución de riqueza y un alza en los precios, pocos economistas serios se atreven a pronosticar una pronta salida de las dificultades. Si a ello se suma la peligrosa combinación de inflación con bajo crecimiento –un fenómeno que los economistas llaman estagflación y que resulta muy difícil de atacar con las herramientas monetarias tradicionales–, entonces el panorama se vuelve aún más incierto. Lo decía recientemente Myron Acholes, premio Nobel en 1997: “la crisis no ha terminado y no estoy seguro de cuándo terminará exactamente”.

Si se trata de estimar las pérdidas, las cifras resultan sorprendentes y se ajustan casi a diario, en la medida en que nuevos bancos efectúan sus correspondientes “reconocimientos”. Sólo por concepto de préstamos subprime de los bancos e instituciones financieras, se habla de 226 billones de dólares en el caso de Estados Unidos, casi 172 billones en Europa y otros 11 billones en Japón. O sea, la friolera de 409 billones de dólares. Considerando otros préstamos, inversiones y operaciones bancarias, la cifra crece a 504 billones.

Pero eso no es todo, porque a tales cálculos habría que agregar lo que aún queda por declarar. Según el FMI, ese total sería de 945 billones de dólares, un pronóstico bastante más positivo que el trillón de dólares que estima Goldman Sachs o hasta los 2 trillones de Nouriel Roubini, un profesor de economía de la Universidad de Nueva York.

 

 



Comenta este artículo

Nombre
:
Email
:
URL
:
  (Opcional)
Código Verificación Capital.cl

Comentarios

1 Comentarios

jorge ibarra:

Publicado Lunes 22 de Septiembre, 2008 - 21:05 hrs

Al menos la reacción del banco central se ajusta a cánones generales de control de inflación. No es demasiado sorprendente para nadie que esto así sea. Donde sí existen reparos en mi opinión es en el salvataje descomunal que realizó el FED a Fannie Mae y Freddie Mac y más recientemente a AIG. Creo se debe ser un poco más consecuente con lo que se dice, piensa y enseña. ¿Qué pasó con la autorregulación del mercado? ¿no debíamos tender al debilitamiento e intervencionismo del Estado? ¿porqué se le solicita ayuda al que desde todos ángulos resulta su peor enemigo? ¿es que acaso el Estado tiene o debería tener a juicio de los privados, un gran rol protector cuando ellos están en problemas poniendo en jaque al sistema entero? ¿pero en temas sociales, administrativos,economicos, debe retroceder por su incompetencia dejando todo en manos del mercado y desnacionalizando a favor de una administración privada en teoría más competente?  
Cuando un gobierno decide nacionalizar una determinada empresa se le critica y se pone el grito en cielo, muchas veces muere gente y se causan predeterminadas guerras civiles. Pero en este caso es justificado cueste l que cueste para no desbaratar el sistema o nacionalizar una aseguradora(a pesar que el FED quedó con el 89% de las acciones "eso no es nacionalizar?). 
tendremos que asistir a algo similar en Chile cuando quiebre alguna gran compañia ¿y con el dinero de todos los chilenos? Algunas interrogantes acerca de las paradojas de este sistema.  
 
Dicen que aún no se inventa un sistema mejor. Eso quizás es cierto. Solo pido mayor prudencia y objetividad sobretodo a economistas y académicos al momento de enseñar, pues sí importa entender las deficiencias de este sistema, así como las de la democracia, en momentos de crisis afloran todas la carencias y padecimientos de un sistema que se ha transformado en el mal menor de la sociedad.

 
IAB ChileCertifica.com