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Reportajes y Entrevistas
A devolver la mano

Artículo correspondiente al número 282 (13 al 26 de agosto de 2010)


Lipigas
Uniendo redes


La compañía se ha impuesto como gran desafío el apoyar a su red de distribuidores. Está convencida de que parte de su rol es dar ese “empujoncito” para que estas pequeñas empresas den el salto y puedan no sólo ser rentables, sino mejorar su calidad de vida.

Premio categoría Gran Empresa

Número de trabajadores: 676

Ventas anuales: 480 millones de dólares

Primer reporte de sustentabilidad: 2003
El perrito de Lipigas es el mejor exponente de lo cercana que se ha vuelto esta empresa para todos los chilenos. Porque más allá de la mascota publicitaria, esta compañía ha hecho mucho para instalarse en la retina de la comunidad. Desde hace más de 60 años Empresas Lipigas se preocupa de entregar “energía a sus consumidores”, en todo el sentido de la expresión, y por algo éstos la han premiado con cerca del 40% de participación en el mercado de gas licuado, cubriendo más de un millón de hogares.

Pero su trayectoria no sólo está marcada por los puntos de mercado. Paralelamente, la firma viene trabajando en programas especiales para acercar a sus trabajadores y familias a la cultura y la educación. No podía ser de otra forma, si sus fundadores, la familia Yaconi-Santa Cruz, históricamente han estado involucrados con el arte, siendo los impulsores, por ejemplo, del Museo de Artes Visuales (MAVI).

Con esta preocupación nació el programa de RSE de la compañía, el que se desarrolló y tomó forma en la medida en que la firma inició su expansión a regiones. Tal como cuenta su gerente general, Angel Mafucci, hay dos procesos clave en la historia del grupo que marcan un antes y un después, no sólo para su involucramiento con la RSE , sino con su modelo de negocios. El primero sucede en el año 2000, cuando ingresa a la propiedad Repsol YPF, tras adquirir el 45% del holding de empresas integradas –en ese entonces- por Agrogas, Codigas, Enagas y Lipigas. El segundo, en 2003, cuando el grupo decide profundizar el proceso de unificación de empresas regionales bajo el nombre de Lipigas y con un logo común, el que –precisamente- destaca conceptos como la cercanía y la calidez.

Estas ideas se transformaron en pilares para todo el accionar de Lipigas. La cobertura que le permite su red y la llegada que tiene en los hogares chilenos, especialmente de sectores medios, lo llevó a generar iniciativas para dar mayor valor a su principal negocio. Así fue como partió con la creación de servicios complementarios a la venta de gas, como seguros, recargas de celulares y pago de cuentas, mediante su alianza con Sencillito.

Consecuente con su estrategia comercial, en RSE también se debió aplicar la misma idea. “Lo que hicimos fue crear mecanismos para acercar e integrar todos nuestros programas a la extensa red que de trabajadores, distribuidores y proveedores con los que nos relacionamos de norte a sur. Porque si estábamos hablando de cercanía, teníamos que partir por casa”, explica Mylene Iribarne, gerente de Personas y coordinadora de RSE de la compañía.

Las acciones


Si nos ponemos a enumerar la cantidad y variedad de programas de RSE de esta firma, lo más probable es que nos quedemos cortos de espacio. Por eso, Mafucci se adelanta y destaca los que, a su juicio, han sido clave para la integración de sus trabajadores y la creación de un clima laboral envidiable. “No es fácil integrar cuatro empresas, cuatro culturas, cuatro formas de hacer las cosas, y más difícil aún es que la gente se sienta parte de una misma compañía; por eso creo que acciones como las olimpiadas anuales, en que participan todos nuestros trabajadores, de norte a sur, fueron decisivas a la hora de unir estos mundos que parecían tan lejanos”, explica.

Otros programas que no pueden dejar de mencionarse son los de bienestar o calidad de vida, destacando la red de apoyo profesional sicológico y legal que se prestan a los trabajadores de la empresa, a través de una línea telefónica gratuita y 100% confidencial. Luego están las becas de estudio y becas familiares para hogares con necesidades especiales, chequeos preventivos de salud, programas de incentivo al ahorro habitacional, convenios deportivos y así, suma y sigue.

En otro frente se ubican las iniciativas para la comunidad y su proyecto estrella: El museo alegra tu vida, a través del cual la compañía invita anualmente a cientos de estudiantes de escasos recursos al Museo de Artes Visuales. También en el ámbito de la cultura, resulta emblemático el programa que lleva a las ciudades del norte los mejores espectáculos musicales del Teatro Municipal de Santiago. Pero, sin lugar a dudas, una de las iniciativas más valoradas por la comunidad es el apoyo que Lipigas entrega a los alumnos de liceos técnicos, quienes tienen la posibilidad de hacer su práctica laboral en la compañía, a través de su programa de educación dual.

A estas alturas no es de extrañar que Lipigas también tenga una dimensión medioambiental, con un compromiso a firme para certificar con los más altos estándares de sustentabilidad (ISO 14.001) sus trece plantas a lo largo de Chile. El proceso partió con sus operaciones en Antofagasta y Concón el año pasado, y este año se extenderá hacia otras plantas, para abarcar la totalidad de sus instalaciones en el mediano plazo.

Los desafíos


A pesar de todo lo alcanzado, en este grupo están convencidos de que nadie puede dormirse en los laureles. Quieren abrirse a nuevas líneas de negocio, como el nicho automotor, desde el cual pretenden comercializar en todo el país gas licuado vehicular, el que hoy venden sólo en la I Región. Su foco también está en la internacionalización. Un destino probable es Colombia, país que ya han prospectado y al que esperan ingresar en el corto plazo.

Pero en materia de RSE los objetivos también son múltiples. El más importante, fortalecer la relación con su red de distribuidores, a los que han identificado como uno de los principales motores de la empresa. “Es vital apoyar a nuestra red de distribuidores. Nuestro rol es enorme en ese sentido. Tenemos que dar las herramientas para que estas pequeñas empresas surjan, eso no lo podemos dejar al Estado. Tenemos que empujarlas, no sólo para mejorar nuestros resultados, sino para que aumenten sus ingresos y puedan acceder a una mejor calidad de vida. Ese es nuestro mayor desafío y en eso estamos”, concluye Mafucci.

 



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Comentarios

1 Comentarios

Rodolfo garte Wong :

Publicado Jueves 19 de Agosto, 2010 - 14:43 hrs

No me resta mas que felicitarlos de todo corazon, empresas como esta nos faltan por miles en el pais.-

 
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