Alain Johannes, Los Ángeles, EE.UU. - Revista Capital

Poder

Alain Johannes, Los Ángeles, EE.UU.

55 años, Músico.

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“Solo pude ver el documental Unfinished Plan. The Path of Alain Johannes una vez, para el lanzamiento, porque Fito (Rodolfo Gárate, el director) me pidió que estuviera en el teatro para tocar unos temas, pero es duro verlo.

Yo tenía menos de dos años cuando me fui de Chile a vivir con mi abuela a Zúrich. Mi mamá era cantante y viajaba mucho. El 67 y nos fuimos a vivir el DF en México. Mi tío Peter (Rock) me regaló una guitarra y me enseñó los primeros acordes. Nos fuimos a vivir a Los Ángeles en el 75 y en high school aprendí a hablar inglés. Ahí conocí a Jack Irons y Hillel Slovak. Con ellos hice mi primera banda: What is This? Conocimos a Flea que tocaba trompeta y entre los tres le enseñamos a tocar bajo. Cuando salimos de la escuela empezamos a tocar en varios shows. Flea y Anthony Kiedis eran amigos e inventaron la idea de los Red Hot Chili Peppers. Compartíamos músicos y nos arreglábamos en los ensayos y los shows, hasta que dos sellos diferentes nos ofrecieron contrato. Jack y Hillel decidieron seguir conmigo.

El 29 de noviembre del 84 conocí a Natasha (Schneider). La noche antes de conocerla soñé que estaba en un bosque y aparecía una muchacha a la que no podía verle la cara, que me decía ‘Me llamo Natasha y nos vamos a conocer’. A las dos semanas me mudé con ella.
Estábamos trabajando en nuestro disco cuando Hillel me dice que regresaba a los Chili Peppers. Ahí Natasha entró a la banda. En el proceso, Jack nos llamó y nos dijo: ‘También me voy a los Chili Peppers’. Formamos Walk the Moon. Logramos un single que fue número dos y estuvimos en MTV. El 98 falleció Hillel por sobredosis. Fue un choque tan fuerte que Jack se fue de los Chili Peppers. Estaban todos locos en esa época.

Con Natasha y Jack formamos Eleven el 89. Fue una época bien linda. Teníamos una gira programada con los Chili Peppers y Nirvana. Pero ingresó Pearl Jam y perdimos nuestro lugar. Y esa fue la gran gira. Yo creo que por eso se sintieron mal y nos invitaron a telonear la gira de Pearl Jam entre el 91 y el 92. Un día en una estación de gas nos encontramos con Chris Cornell y Soundgarden. Nació una amistad y empezamos a telonear para ellos.

Con Eleven siempre tuvimos problema con los sellos. Nunca sacaron los discos fuera de EE.UU. y teloneábamos en todas partes del mundo. Tuvimos mala suerte, pero seguimos adelante. Cuando terminamos el tercer disco, Jack se fue a Pearl Jam. Yo sabía que eso iba a pasar porque con Eddie (Vedder) eran amigos y ya era una banda enorme.

Cuando Soundgarden se separó el 97, Chris se quedó con nosotros para hacer su disco solista. Lo grabamos en la casa, estuvimos siete meses trabajando. Después conocimos a Josh (Homme) de Queen of The Stone Edge, organizamos una gira juntos y pasamos a ser parte de la familia de QOTSE.

En agosto de 2006, a Natasha le diagnosticaron cáncer. Siempre pensamos en positivo, hasta el último segundo. Murió once meses después, el 2 de julio del 2007. Empecé a trabajar en Spark, un disco que me ayudó mucho, fue una catarsis.

En 2010, Josh me dice ‘Vamos de gira a Sudamérica’. Ahí volví a Chile y conocí a mi papá, Danny Chilean (Javier Astudillo), a mi hermano Daniel, a primas, tías, toda la familia. Fue increíble, como una conexión inmediata. Regreso cada año.

Lo de Chris Cornell fue inesperado. Hablamos por Whatsapp pocos meses antes de su muerte. Yo estaba con la banda de PJ Harvey y él quería hacer unos covers. Me contó sus proyectos, fue una sorpresa total.

Me siento más chileno que cualquier otra cosa. Nunca me sentí estadounidense, ni mexicano, ni suizo. Pero cuando volví a Chile me sentí por fin perteneciendo a algún lugar. Y eso me ha dado fuerza para seguir”.

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