Revista Capital

Máximo Pacheco: “Es difícil ser socialista hoy cuando al partido se le asocia al narcotráfico”

Por: Antonieta de la Fuente y Roberto Sapag
fotos: Verónica Ortíz

-¿Después de su salida del gobierno ha vuelto a hablar con Bachelet?
-No la he visto.
-¿Ni por teléfono?
-Tampoco.
-Pero qué raro si hablaban tanto.
-Hablábamos mucho.

Hace poco más de un año, Máximo Pacheco decidió dejar el gobierno para liderar la campaña presidencial de Ricardo Lagos. Y desde esa fecha, el 19 de octubre de 2016, ha pasado harta agua bajo el puente. Primero, Pacheco se jugó para que el candidato presidencial de la Nueva Mayoría fuera Ricardo Lagos. Pero las encuestas no lo acompañaron, y cuando el Partido Socialista decidió proclamar a Alejandro Guillier, a Lagos no le quedó otra que bajarse de la carrera. Pacheco entonces se alejó de la coyuntura política, retomó algunos negocios postergados, como su campo en Casablanca, y dejó de hablar en la prensa.

Ahora está de vuelta. Acaba de asumir como miembro del directorio de DUOC UC, una tarea que lo tiene entusiasmado por el impulso que a su juicio debe dar Chile a las carreras técnicas; trabaja en el Centro de Energía de la UC para incorporar ese ámbito en carreras como ingeniería, economía, arquitectura y sociología; y se incorporó a la Escuela de Gobierno de la misma universidad donde comparte junto a su ex partner de gabinete, el ex ministro de Hacienda Rodrigo Valdés y el ex director de Adimark, Roberto Méndez...

“Yo voy a votar por Guillier… ustedes saben que me jugué entero que para el Partido Socialista votara por Ricardo Lagos, es lo que yo creía, es lo que creo, pero la vida democrática de los partidos acordó apoyar a Guillier y, por lo tanto, quiero decir que habría preferido a Lagos”.

“Leyendo las encuestas, escuchando opiniones, sé exactamente quién va a la cabeza de esta disputa, pero no está escrito en piedra quién será el próximo presidente de Chile”.

“El narcotráfico tiene un modelo de negocio que requiere infiltrar los municipios porque detrás de estos están los permisos para las discoteques, máquinas de juego y aprobaciones de hoteles, todos potenciales vehículos de lavado de dinero”.

“¿Se puede entregar a los privados la posibilidad de crear competencia en un mercado? Imposible. Apenas los privados se empiecen a juntar para ver de qué manera compiten, nos vamos a poner todos muy nerviosos”.

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