Revista Capital

El dilema de Angela Merkel tras quedarse sin socios para gobernar Alemania

La Unión Demócrata Cristiana (CDU, su sigla en inglés) de Alemania se reunió el recién pasado lunes en Berlín para decidir el futuro del gobierno, luego de las elecciones del domingo en que, aunque se mantuvo como el partido más votado, anotó una fuerte caída y estuvo lejos de conseguir una mayoría suficiente.

El escenario es, según el diario alemán Bild, una "victoria de pesadilla" para los conservadores que lidera la canciller Angela Merkel: el SPD, el segundo partido más votado, ya anunció que no volverá a gobernar con la CDU, con lo que, hasta ahora, se descarta la llamada "gran coalición".

La única alternativa para la mujer más poderosa de Europa es, así, girar a la derecha, buscando sumar a su gobierno a los verdes y la FDP. Ambos partidos han sido duros críticos de la política migratoria de Merkel, por su apertura a recibir refugiados, y la atacaron cuando permitió la aprobación del matrimonio homosexual.

Así, la coalición de los tres partidos, que no se ha visto antes a nivel nacional en Alemania, no está asegurada.

"Hay una serie de temas en los que tenemos muchas diferencias", dijo a periodistas el líder de CDU Daniel Guenther, agregando que "no es obvio que funcionará".

Pero incluso si Merkel logra que esa coalición funcione, enfrenta el desafío de la extrema derecha. La AfD, el partido anti inmigración, logró convertirse en el tercero más votado y tendrá fuerte representación en el parlamento, lo que también se ve como un golpe contra la política de Merkel hacia los refugiados.

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