Poder

María Corina Machado: “Venezuela tiene un Estado criminal”

La líder opositora venezolana dice que el régimen de Maduro no sólo es una dictadura, sino una mafia de delincuentes. “Esto es una bomba de tiempo”, advierte, sobre la crisis política sumada a la hambruna y la escasez.

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Por: Oscar Medina, desde Caracas

Apenas se dio a conocer la noticia sobre la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que despojaba de sus facultades al parlamento electo por los ciudadanos, ella escribió un tuit: “Se los dije”. Así, el 30 de marzo, cuando muchos venezolanos empezaban ya a convencerse del alcance de la vocación autoritaria del gobierno de Nicolás Maduro, la dirigente política María Corina Machado lanzó este trino como una estocada reivindicando su posición: ésta es una dictadura y hay que enfrentarla sin negociar.

A la fundadora de las organizaciones Súmate y Vente Venezuela se la ha visto desde hace algún tiempo como una mujer de posiciones políticas radicales. Machado y el encarcelado Leopoldo López (del partido Voluntad Popular) impulsaron en febrero de 2014 lo que se conoció como “La salida”: la convocatoria a protestas de calle que derivaron en una oleada de represión y violencia en algunas de las principales ciudades del país con saldo de heridos, muertos y miles de personas procesadas en tribunales.

Tres años más tarde y luego de un intento de diálogo entre la oposición y el gobierno con mediación del Vaticano, las aguas vuelven a agitarse. Y el escenario es más complejo: la de Venezuela es la economía con peor desempeño en el mundo, con la inflación más alta del planeta y una situación de desabastecimiento de alimentos y medicinas de al menos 80%. El hambre y la desesperación se suman a la diatriba política. Y las recientes acciones del gobierno de Maduro les han confirmado a los vecinos de la región lo que ya antes Machado dijo y lo que el propio secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, no se cansa de repetir: en Venezuela la democracia está quebrada.

-El tuit “Se los dije”, ¿fue una expresión de rabia y frustración o una manera de expresar que el momento le estaba dando la razón?

-Fue una afirmación para alertar sobre lo que viene y lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer. Los hechos han demostrado que incluso quienes fuimos más severos calificando al régimen y su naturaleza, nos quedamos cortos. No se pueden subestimar la naturaleza y las pretensiones de quienes están en el poder.

Hoy se abren sólo dos rutas: el totalitarismo que quiere afianzar una hegemonía mafiosa, y la ruta de la libertad que requiere de la insurrección ciudadana... A juzgar por los hechos, hay una nueva unidad que se está expresando en la calle junto a la gente. De rebeldía. De asumir que con las dictaduras no se convive, las dictaduras se enfrentan. Y se derrotan. Punto.

-Hasta hace muy poco usted era considerada una radical por insistir en una agenda de calle y lucha constante, ¿el resto del liderazgo opositor se convenció finalmente de que hay que ir por ese camino?

-Nuestro planteamiento es más amplio que eso. Siempre lo ha sido. Hemos dicho que enfrentamos a un régimen que no es una dictadura convencional, estamos hablando de un Estado mafioso donde se ha develado la oscuridad y profundidad de los vínculos del régimen con las peores redes de crimen internacional, de narcotráfico, lavado de dólares, e incluso posibles vínculos con el terrorismo islámico. Eso exige que se apliquen en conjunto una serie de fuerzas endógenas y exógenas, pero básicamente son tres: la presión internacional, la ofensiva institucional y la movilización ciudadana.

-¿Ya están en marcha?

-Con relación a la primera, ha quedado clarísimo: Almagro tenía razón. Es la aplicación sin demora de las cláusulas democráticas de la OEA. Y no más engaños con manipulaciones burdas de eso que ellos llaman diálogo pero que nunca lo ha sido. En el caso de la Asamblea Nacional, lo institucional, tienen que hacer cumplir el mandato que les dimos: la destitución de los magistrados del Tribunal Supremo. Y finalmente la presión ciudadana. Nuestro planteamiento es avanzar en los tres planos. Hoy estamos avanzando. En las últimas horas y días se han dado pasos importantísimos.

-Maduro y el TSJ escogieron un momento muy extraño para darle este golpe a la Asamblea Nacional: justo cuando en la OEA se ponía el foco sobre el estado de la democracia en el país. ¿Cómo se explica que hayan hecho eso ahora arriesgándose a que, como sucedió, el resto del mundo lo viera como un autogolpe? ¿Fue torpeza o es algo deliberado?

-Las dos... Lo que debemos entender es que la racionalidad de este sistema es distinta a la nuestra: son criminales, son delincuentes, ellos sí saben la gravedad de los delitos que han cometido, que es mucho peor de lo que nosotros imaginamos. Hay quienes dicen que esto fue producto de una acción irreflexiva, de indignación al ver cómo se desmonta toda la farsa internacional y los países que eran aliados hasta hace apenas unos días ahora han cambiado de posición y ellos tienen que demostrar un discurso para su propia gente, para mantener cohesionadas a sus fuerzas más fundamentalistas. Hay quienes piensan que tiene que ver con aspectos económicos, de flujo de caja y créditos. Y hay otros que opinan que simplemente ésa es su naturaleza y no les queda otra que correr hacia delante. Creo que hay todo de eso.

-La Asamblea Nacional, sin embargo, terminó convertida en una burbuja de discusiones y decisiones que no tienen una aplicación en la práctica…

-Porque éste es un régimen totalitario. En los regímenes totalitarios se aniquila toda fuerza que represente la vocación democrática. Por lo tanto, no nos sirve de nada un Parlamento que discute sobre leyes, las aprueba y no entran en vigencia. ¿Qué quiere la gente? Una Asamblea que cumpla un mandato. Aquéllos que nos dicen “la salida tiene que ser electoral”, les digo, señores, la salida fue electoral: el 6 de diciembre elegimos un Parlamento, pese a los obstáculos y las trampas. Y se le dio un mandato que es la transición hacia la democracia. Entonces, tienen que hacer su tarea. Y eso implica pasar a la ofensiva...

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  • Carlos Medina

    !MARIA CORINA TE ADORO! Siempre dices cosas ciertas y bien fundamentadas. PERO, te has equivocado en algo. Ya no vendría decir que “aparentemente” el madurismo tiene conexiones con el terrorismo islámico, cuando CNN en Inglés ya emitió un programa acusando a Maduro de haber dado instrucciones a sus consulados en países islámicos de emitir PASAPORTES VENEZOLANOS en favor de los terroristas árabes. Se mostró en ese programas algunos pasaportes a nombre de musulmanes, con nombres hispanos falsos. Yo mismo me topé en el control de pasaportes del aeropuerto de Arlanda con un musulmán que portaba un pasaporte venezolano, y creyéndolo árabe-venezolano le hablé en español. !NO ENTENDIA NI LA JOTA! Por supuesto que no le denuncié, porque la policía sueca me hubiera detenido un par de horas interrogándome si yo era amigo del tipo, porque “¿de otro modo cómo va a saber usted que lleva un pasaporte venezolano?” Y hubieran dejado volar al terrorista. Así son de idiotas los suecos.