Poder

Carolina Ibáñez: “Nosotros no hacemos caridad”

La segunda hija de Nicolás Ibáñez lidera el área filantrópica del grupo Drake. Apenas asumió, eliminó un tercio de las fundaciones y recortó entre 30 y 50% el presupuesto de las que quedaron. “Fue una alerta para ponerle más esfuerzo aún”, dice “la Thatcher”, como la llaman en la fundación.

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Por: María José Gutiérrez
Fotos: Verónica Ortíz

Fue Silvio Rostagno el que la convenció. Con llamadas, whatsapp y emoticones, el histórico asesor de Nicolás Ibáñez le dijo a Carolina (30) –la segunda de los tres hijos del ex controlador de D&S (hoy Walmart Chile)– que dejara el derecho para hacerse cargo del área filantrópica de Drake (el grupo de empresas de la familia) que se estaba formando. “Toma esta oportunidad, están las condiciones para que lo hagas, calzas con el perfil”, le habría dicho más de una vez.

Era 2014 y Carolina Ibáñez empezaba su tercer año en Philippi. Trabajaba en el equipo de Fusiones y Adquisiciones que lidera el abogado Juan Francisco Gutiérrez, y desde ahí había participado en la venta de Celfin a BTG Pactual, la compra de Canal 13 por Andrónico Luksic, la adquisición de Shell y la fusión de varias salmoneras del sur de Chile.

“Lo mastiqué harto. Lo primero que dije fue: olvídate, tengo mi carrera, tengo un proyecto distinto. Había pensado trabajar con mi papá, pero siempre como ‘algún día’. Empezaron esas conversas, y ese ‘algún día’ se convirtió en algo real”, asegura en su oficina de Chile Más Hoy, ubicada en el sexto piso de un edificio en Ciudad Empresarial. El lugar está lleno de libros, barcos, tapices y fotos familiares. Mientras toma un vaso de agua y algo nerviosa en su primera entrevista, recuerda que con la decisión tomada partió a París. Se matriculó en un curso de civilización y lengua francesa en la Sorbona, y se quedó por nueve meses. Antes había vivido en Cambridge a los 18 años y a los 10 se había ido de intercambio a Estados Unidos.

-¿Qué te hizo decidir?

-Trabajar en este grupo te expone a miles de cosas; la posibilidad de estar en reuniones y hacer viajes donde se tocan temas que de alguna manera están impactando al país. Eso sumado al profundo sentir de que debemos contribuir a Chile y no sólo generar lucas, y lograr materializar sueños e impactar vidas es lo que me hizo vibrar.

La Thatcher

La fundación Chile Más Hoy se constituyó en 2014 para agrupar diferentes donaciones y fundaciones del grupo Drake. “Pillaban a Nicolás en un avión, y terminaba comprometiendo cheques para distintas causas”, relata alguien cercano a la familia.

Así, cuando Carolina asumió como directora ejecutiva, lo primero que hizo fue ordenar la casa. Eliminó cuatro fundaciones asociadas a los marinos que tenían más que ver con intereses personales que familiares. Y fijó cuatro áreas donde trabajan en total 77 personas: ideas y alta política; adultos mayores; valores para niños y conservación del medioambiente. Bajo ese paraguas quedaron ocho fundaciones operando. Y a todas les cortó el presupuesto entre 30 y 50%.

-¿Había despilfarro?

-Sí. Pero más que un recorte de los ingresos fue una alerta de que había que ponerle más esfuerzo aún, que no bastaba una llamada telefónica para pedir más plata, porque las cosas cuestan, nada es gratis.

Paso siguiente: les exigió un plan a cinco años para conseguir nuevos donantes para que Chile Más Hoy sólo represente el 30% del financiamiento una vez cumplido el plazo.
Paso tres: profesionalizar la estructura. Armó el gobierno corporativo de todo el buque –compuesto por Nicolás Ibáñez, Silvio Rostagno, Catalina Silva y Armando Holzapfel– y exigió lo mismo para cada una de las ocho fundaciones que alberga. A ellas les exige la elaboración de informes trimestrales que demuestren lo que han hecho y su impacto. Si el directorio de Chile Más Hoy lo aprueba, le libera el presupuesto para el trimestre siguiente. Y a fin de año, cada una debe presentar al comité de donaciones sus cifras y resultados para poder optar por nuevo financiamiento. Su mano dura la llevó a recibir el apodo de “Margaret Thatcher”.

Aunque tiene una “sana lealtad” con su papá, señala un colaborador suyo, le muestra sus diferencias no sólo en privado, también en público. “Nicolás necesitaba a alguien que le dijera que no”.

-El presupuesto operativo de Chile Más Hoy es entre 5 y 10 millones de dólares al año. ¿Cuánta libertad tienes para disponer de las platas de Drake para filantropía?

-La verdad es que el directorio me da una buena acogida. Hay detrás un rigor que ellos piden, y así tiene que ser.

-Arístides Benavente dijo que el 25% de sus ingresos los destinaba a filantropía a través de la Fundación Patagonia de Aysén. ¿Qué porcentaje de Drake va a Chile Más hoy?

-Un monto bastante importante, es mucho más que eso, sin duda...

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