Revista Capital

Bachelet: “En 2018 habrá un crecimiento mayor y lo digo para que el nuevo gobierno no diga que crecimos gracias a que llegó”

No lo duda ni un minuto. “No, no, no... No estoy disponible”, confirma espontánea y rápidamente la presidenta Michelle Bachelet cuando le recordamos que ha dicho que no seguirá en cargos públicos en Chile una vez que concluya su gobierno. Eso lo tiene claro, pero afirma que no ha pensado más respecto de lo que hará en el futuro. “Nada, porque no tengo tiempo”, asegura.

Explica que la metáfora de los tomates, eso de que podría dedicarse a cultivarlos, lo dijo simbólicamente, para expresar que le gustaría hacer algo en lo que “se pueda hundir las manos en la tierra, algo bien real y en lo que uno pueda ver los frutos de su trabajo”.

“Lo gracioso es que la ministra Adriana Delpiano (de Educación) me regaló para Pascua una cajita con tomate, ají y albaca. Y he cosechado ají y un tomate cherry”, cuenta entre risas.

A menos de un año de que concluya su segundo mandato presidencial y cuando acaba de reimpulsar la propuesta de una reforma constitucional y está ad portas de decidir respecto de otro cambio sustancial en pensiones, la mandataria también tiene clara otra idea: cómo proyecta su legado.

- ¿Cuál espera, Presidenta, que sea el legado, la proyección, de su segundo mandato?

- Yo creo que mi legado es que este sea, para las personas, un país mejor que cuando llegamos en 2014. Y digo para las personas porque para aquellos que miden el gobierno sólo por el crecimiento económico, evidentemente este no va a ser el gobierno de mayor crecimiento económico. Eso es evidente. Sin embargo, yo espero que todas aquellas reformas que han buscado darle más dignidad a las personas, más igualdad en sus oportunidades y derechos, queden plasmadas en la vida de la gente.

Lo digo porque lo veo en la calle, recibo mails, cartas. Están esas familias que han logrado que sus chiquillos entren a estudiar, la gente que recibe los subsidios habitacionales. Nosotros recibimos este gobierno con 55 mil personas que tenían un papelito que no valía nada y la primera tarea que nos dimos fue resolver esa situación y hacernos cargo de la lista de otra gente que estaba inscrita.

Que este sea un mejor país en términos de que sea un poco más justo, un poco más igualitario y que dé muchas más oportunidades a sus niños y niñas y a sus jóvenes; ese es el legado que yo busco. Nunca he buscado ni estatuas, ni nombres ni nada de ese tipo. Cuando uno siente que tiene que hacerse cargo de una desigualdad que existe en el país, uno sabe que eso tiene costos porque no todo el mundo está de acuerdo con cambiar cosas, porque hay gente que está muy bien y cree que hay que seguir así.

- ¿Para usted ha valido la pena el costo político?

- Siempre vale la pena si sirve para la gente. Pero, mire, hay costos políticos aquí en Chile, tal vez. Sin embargo, el Banco Mundial va a sacar el primer reporte sobre educación y me invitó a mí como miembro del panel, porque está muy interesado en lo que hemos estado haciendo en educación y así en muchas cosas en que hemos estado.

También vamos a dejar a un país mejor desde el punto de vista de desafíos como el cambio climático. Lo que hemos hecho por la áreas marinas protegidas, por ejemplo, los parques nacionales, el acuerdo con la Fundación Tompkins, los 4,5 millones de hectáreas que vamos a terminar teniendo en la Patagonia son elementos claves de conservación del medio ambiente, pero también de turismo sustentable.

Revise la entrevista completa en Diario Financiero.