Poder

El desafío de Nicolás Birrell

Criticó a las autoridades por su reacción tardía a los incendios forestales que azotaron al país. Está en contra del asistencialismo y cree que en Chile “falta un mayor compromiso social”. Ése es el estilo del director ejecutivo de la Fundación Desafío Levantemos Chile, la ONG fundada por Felipe Cubillos, que hoy trabaja para reconstruir los pueblos devastados por el fuego. Y que también lo hace cuando no hay emergencias.

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Por: María José lópez
Fotos: Verónica Ortíz

Nicolás Birrell tomó su tabla de surf y se sentó en la orilla de la playa de Socos, en la IV Región.

Era noviembre de 2015, la zona estaba devastada por el tsunami –que dos meses atrás había azotado parte de la costa de Tongoy– y su nuevo trabajo lo requería en terreno: acababa de asumir como líder comercial de Desafío Levantemos Chile, la ONG fundada por el empresario Felipe Cubillos tras el terremoto del 27 de febrero de 2010 que sacudió al país.

Aquella tarde –y casi como un ritual– contemplaba las olas mientras decidía el momento perfecto para meterse al mar. En eso, se dio cuenta de que al lado de él había siete jóvenes locales haciendo lo mismo. Birrell se acercó al grupo y conversó con el “Papo”, uno de ellos. El muchacho le dijo que casi no tenían tablas en esa zona. “Hagamos un club de surf. Esta playa está pintada para esto”, le respondió Birrell entonces. Los integrantes del grupo lo miraron incrédulos. Él se dio cuenta y les dijo: “Vamos a surfear”. Entraron al agua y siete meses después, el club de surf, con equipos para 120 niños, ya era una realidad.

Ése es el estilo de Birrell, el abogado de la UC que hace un año se convirtió en el director ejecutivo de la entidad, desde donde ha liderado la campaña para levantar los pueblos devastados por los incendios que afectan la zona central del país. En especial, la reconstrucción de Santa Olga, localidad donde vivían cerca de 2.500 habitantes, en la Región del Maule.

De ello habló el martes 31 de enero con la presidenta Michelle Bachelet. Con bototos y la polera con el logo de la ONG, el director ejecutivo de Desafío Levantemos Chile llegó hasta el comedor presidencial de La Moneda para coordinar con la mandataria –y otras organizaciones privadas– la entrega de ayuda a la zona afectada.

“Déjenos reconstruir Santa Olga”, le dijo Birrell a la presidenta. Era la primera vez en su vida que se reunía con ella. El plan es levantar 446 casas definitivas, el cuartel de bomberos, el policlínico y tener en marzo el colegio y el jardín infantil en pie. Para ello requieren cerca de seis mil millones de pesos. Además, están trabajando en otras localidades afectadas por el fuego, como Pumanque, Las Corrientes, Empedrado, Paredones y Valparaíso.

“Queremos ir lo más rápido posible para que la gente vuelva a la normalidad. La presidenta estuvo completamente de acuerdo y se comprometió a ayudarnos”, confiesa desde el techo de la sede de la fundación, una construcción similar a una casa de emergencia, emplazada en la calle Camino El Alba, Las Condes. La levantaron el 2010 luego de que la municipalidad de esa zona le entregara ese terreno en comodato a Felipe Cubillos, el fundador del Desafío, quien murió el 2 de septiembre de 2011, cuando el avión en el que viajaba hacia el archipiélago Juan Fernández, donde la fundación estaba trabajando, cayó al mar.

No solo emergencias

“El año pasado no tuvimos ninguna catástrofe y eso nos permitió estudiar, ordenarnos, establecer alianzas nuevas, entre otras cosas”, explica Nicolás Birrell, quien enfatiza que la organización no sólo trabaja cuando hay emergencias, sino que lo hace todo el año en áreas como educación, salud, cultura, deportes y emprendimiento. Levantar al Desafío tiene un costo operacional de 660 millones de pesos anuales, financiamiento que obtienen de sus dos auspiciadores permanentes: Easy y Banco de Chile.

“Lo que hacemos es dar soluciones privadas a problemáticas públicas y tendemos un puente entre las grandes multinacionales, las empresas, las personas de alto patrimonio, y las personas que requieren la ayuda”, indica. Para ello, reconoce, “hay que trabajar duro”. “En Chile falta un afán de cooperación y colaboración, y nosotros estamos trabajando arduamente para instalar ese cambio cultural que requiere el país”.

-¿Falta más generosidad?

-Sí. En Chile falta un mayor compromiso social. Estamos avanzando, pero lo que queremos lograr es un cambio cultural en el que las compañías, los empresarios, los estudiantes, los gremios, las cámaras de comercio se sensibilicen socialmente y sean ellos mismos los que actúen coordinados con los gremios para darles soluciones a problemáticas públicas.

Las emergencias son los períodos en que más recursos encuentras. Lo complicado es la no emergencia. Ahí tienes que levantar fondos. Armamos proyectos específicos en salud, cultura y deportes para presentarlos a las empresas, con el plan de negocios y la gestión. Les mostramos lo que vamos a hacer...

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