Poder

Rodrigo Valdés: “Tenemos un tema de arrebatos populistas que hay que contener”

Al hombre que maneja las finanzas del país no le gustan las medias tintas. Reconoce que las reformas tienen efectos de corto plazo y asegura que no se siente solo, sino respaldado por la presidenta Bachelet. Además, piensa que la clase política, los empresarios y las elites están “al debe”.

-

Por: Carla Sánchez y Roberto Sapag.
Fotos: Verónica Ortíz.

Quizás la expectativa de armar maletas pronto, de embarcarse junto a su familia rumbo a Buzios (ojalá a un lugar sin señal de teléfono ni Internet, como le pide su señora), es lo que le permite al ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, mantener ese aire zen con que responde incluso las provocaciones más brutales.

Es cierto que el hombre tiene sus arrebatos, como ha quedado registrado cuando ha debido exorcizar las invocaciones populistas de algunos parlamentarios en duras negociaciones de plata. Pero la verdad es que, en general, el estoicismo y la contención son la norma en la performance del conductor de las finanzas públicas. Esa característica le ha permitido soportar –con rostro impávido– embestidas que incluso pueden resultar escalofriantes, como por ejemplo, la de la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, quien, tras insultarlo a garabato limpio, lo acusó de ser un “entregado al empresariado” en la discusión del reajuste al sector público.

Se ha puesto de moda decir que Valdés está solo; que el mundo político le quiere hacer la cama o, a lo menos, perturbarle el sueño. Él se toma la situación con calma y, en último término, la asume con santa paciencia. Dice que así son los gajes de su oficio, que lo sospechó desde un principio y que mientras cuente con la confianza de la profe, él seguirá firme en lo que sostiene es su posición en la cancha: “La de un seis, es decir, la de un volante de contención”.

-¿Se siente solo, ministro?

-No, me siento acompañado por muchos. En Hacienda cuento con un equipo de primer nivel integrado por economistas y abogados; tenemos un comité económico de ministros que se junta y discute –con una visión muy constructiva– y nos apoyamos mucho, y también un comité político…

-Pero en el ambiente político hay gente que dice que usted es un factor de tensión dentro de la Nueva Mayoría…

-No me acuerdo de algún ministro de Hacienda que no haya tenido ese rol, es parte de la pega. El ministro de Hacienda es el que pone los límites, el que contiene, el que dice hasta dónde se puede ir y, por lo tanto, es parte del job description.

-Es como la soledad del poder…

-De nuevo, no. Hay mucha gente que entiende la importancia de esto. Cuando llegué a esta pega y tuve mis primeros entuertos, Pepe Auth me dijo: “Ésa es la pega… tenemos al ministro de Hacienda de vuelta”.

-¿Hay riesgo de que ese mundo político quiera hacerle una encerrona o una “ley del hielo”?

-No, a juzgar por cómo nos ha ido con los últimos proyectos económicos: acabamos de aprobar la capitalización de Codelco, sacamos la ley de productividad súper rápido y si bien la comisión del mercado financiero no fue fácil (porque era compleja), al final hicimos cambios muy radicales y se aprobaron. Para nuestra agenda económica, siento más bien apoyo del Congreso que lo contrario.

Ahora, de que nos peleamos porque ellos quieren un reajuste más alto, eso es parte del rol de los respectivos actores. En la medida que yo esté respaldado por la presidenta y por el comité político, no veo ningún riesgo en estas pequeñas trifulcas de lunes, que más bien son prensa para dos o tres diputados...

Si eres suscriptor, continúa leyendo esta nota en el papel digital.
Si aún no lo eres, suscríbete AQUÍ.

Comparte este artículo:
  • Cargando
  • Carlos Medina

    MIRA RODRIGO VALDÉZ, yo siempre me he preguntado que hacías en un gobierno de izquierdas disfrazadas de coalición democrática donde conviven marxistas de todas las layas: marxistas leninistas de esos que obedecían a la URSS, es decir el imperialismo ruso; marxistas castristas como tu jefa Michelle que adoran a los dictadores si son marxistas; marxistas cristianos DC, de esos que usan la Biblia con San Lucas para autoconvencerse que Jesús era un revolucionario socialista, aunque poco toman en cuenta que el cuento de San Lucas, de que los ricos nunca se irían al cielo, (según el santo había dicho Jesus), aunque él mismo jamás lo conoció personalmente así que ese es un cuento de camino; y finalmente os marxistas liberales como tú mismo que aceptan cargos por el cargo, no por convencimiento ni ideológico ni político. Quizá me he pasado acusándote de marxista, porque ya sabemos, cuando ganó las elecciones la Dra. Bachellet todos los arribistas juraron con la mano derecha sobre el Das Kapital. Yo opino que tu acusación a los demás de estar sufriendo ARREBATOS DE POPULISMO es muy injusta porque intentas probar que quienes critican a un gobierno “del pueblo y para el pueblo” que no asume ese lema en la realidad, están equivocados. Creo que quien está equivocado eres tú. Los populistas claman que el poder emane de las bases de los partidos y del pueblo, y no del contubernio de las mismas camarillas de compadres que pretenden apernarse en el poder. ¿Miento si digo que ejemplos los hay con la Dra. Bachellet maniobrando para reelegirse? ¿Miento si acuso a Ricardito Lagos de ningunear a los demás dirigentes del PS para TAMBIEN tratar de reelegirse? ¿Es que no hay otros cerebros en el PS? Las familias socialistas que mangonean el PS, nota que usan el mismo término que las mafias italianas, NO QUIEREN NI VER NUEVOS ROSTROS. No quieren soltar los huesos del Estado pagados por los contrubuyentes que roen con deleite. ¿Cómo va a avanzar Chile si todavía TODO SE CUECE EN SANTIAGO? Si no hay una sóla voz en el Gobierno que pida DIALOGO con las organizaciones Mapuches a fin de que se ponga fin a la violencia? ¿Es que no se enteran del enorme tejado que está a punto de caerles encima? Y encima, en circulos de gobierno se les da tribuna a los halcones militaristas que pretenden MILITARIZAR las provincias mapuches, creyendo con éso van a detener el levantamiento nacional Mapuche. Premonizo que esa militarización crearía precisamente las condiciones para que ese levantamiento fuera una realidad, además dejando a Chile como un país troglodita carente de capacidad de diálogo INTERRACIAL. En ese gobierno RACISTA que has colaborado Rodrigo Valdéz, de ser yo tú SENTIRÍA VERGUENZA.

    Prof. Carlos Medina de Rebolledo
    Suecia, Escritor