Revista Capital

Candidatos presidenciales se comprometen con el crecimiento y anuncian su plan de acción

  1. Considerando una escala de 1 a 10, ¿qué importancia le da al crecimiento del país?
  2. ¿Cree que el país perdió el rumbo del crecimiento?
  3. ¿Nos debemos acostumbrar a la nueva normalidad o ve espacio para recuperar un mayor ritmo?
  4. ¿Ya definieron si el tema del crecimiento será parte de su agenda programática?
  5. ¿Qué medidas considera clave para impulsar la actividad del país?

 

Ricardo Lagos: "Necesitamos una economía más intensiva en conocimiento"

  1. Diez
  2. El país volvió a tropezar con la misma piedra de sobre-especialización en recursos naturales, especialmente mineros. Necesitamos diversificar la economía y hacerla más intensiva en conocimiento. En esta materia, arrastramos un déficit histórico en inversión en innovación y participación en las cadenas globales de valor. Es en esta dirección que debemos reemprender el crecimiento.
    En esta coyuntura ha caído peligrosamente el ahorro y la inversión, lo que nos obliga a recuperar un clima pro-inversión. La viabilidad de lograrlo queda de manifiesto durante el gobierno de la presidenta Bachelet, que impulsó una exitosa agenda de energía, resultando una matriz energética más limpia y de menor costo, fundamental para promover el crecimiento económico futuro.
  3. Mayor crecimiento requiere mayor inversión y Chile tiene todas las condiciones para elevar su tasa de inversión. Solo la plena utilización del Fondo de Infraestructura, post aprobación parlamentaria, permitiría recuperar las tasas de inversión que tuvimos hace algunos años. Adicionalmente, el Estado debe hacer un esfuerzo por promover la realización de grandes proyectos de inversión, que mueven la aguja del crecimiento. Y, simultáneamente, fortalecer la calidad de los empleos en las Mipymes. Un crecimiento más intensivo en empleos de mayor calidad es en sí mismo redistributivo, aumenta la capacidad de consumo y estimula aún más el crecimiento. Esto es, más crecimiento redistributivo para obtener más crecimiento.
  4. Recuperar el crecimiento será prioritario; pero también lo será reorientarlo hacia uno más intensivo en conocimiento y valor agregado, que contribuya a enfrentar el desafío del calentamiento global. Proponemos un nuevo estilo de crecimiento que permita avanzar simultáneamente en progreso material, ambiental y cohesión social. El crecimiento, para persistir en el tiempo, debe basarse en incrementos en la productividad que beneficie a toda la población y proteja el medioambiente.
  5. Buscaremos crear o fortalecer instituciones que aseguren un clima favorable para la inversión y un estilo de gobernanza que estimule la colaboración y articulación de intereses de los diversos actores que deben concurrir a lograr un crecimiento sostenido. Esto requiere de nuevas relaciones para enfrentar la complejidad de la era del conocimiento y la información, de la globalización y del calentamiento global. Más y mejores relaciones entre Estado y sector privado, entre empresarios y trabajadores –debiendo buscar acá un mayor equilibrio en el poder de negociación entre ambas partes, situación especialmente importante en la gran empresa–, entre empresas y centros de investigación y de las empresas con su entorno social.
    Por otra parte, se requiere una multiplicidad de políticas públicas. Por ejemplo, necesitamos promover la competencia en los mercados para terminar con los abusos y la colusión que perjudican gravemente a miles de hogares chilenos. Necesitamos racionalizar y agilizar los trámites públicos para estimular la realización de los grandes proyectos de inversión de manera coherente con el interés de los ciudadanos que viven o trabajan en su entorno. Se requieren también políticas para que las pequeñas y medianas empresas puedan acceder al crédito y, con ello, crezcan y aumenten su productividad, mejorando así la calidad de los empleos que generan. Todo ello debe ocurrir en un marco de disciplina fiscal y mejora continua en la calidad del gasto público.

 

Sebastián Piñera: "Vamos a tener que reorientar las reformas"

  1. De ser de nuevo presidente, Sebastián Piñera -quien en marzo definirá si es o no candidato- aseguró en entrevista con revista Capital que su primera tarea será recuperar el crecimiento económico del país.
  2. Lo anterior guarda relación por lo demás con su crítico diagnóstico -expuesto en distintas ocasiones en el último año- sobre las reformas que impulsó la actual administración en el plano tributario, laboral y educacional.
    "Más allá de las buenas intenciones del actual gobierno, éste está conduciendo a Chile por un camino equivocado", planteó a fines de noviembre en Enade. Y, en esa ocasión, agregó que los errores que se han cometido son múltiples y de distinta naturaleza", recordando -a modo de ejemplo- el diagnóstico equivocado que simboliza la cultura de la retroexcavadora y de que el Estado debe ser el protagonista.
    De igual forma, sostuvo que muchas de las reformas fueron "mal pensadas y diseñadas", puntualizando que el proyecto tributario significó "un grave freno a la capacidad de crecer e invertir; la reforma educacional es un grave retroceso en materia de libertad y calidad; la laboral un obstáculo a la capacidad de crear más y mejores empleos, mientras que la constitucional no sabemos hacia dónde nos puede conducir".
    Desde su óptica, en Chile "se está viviendo en demasía una cultura de derechos sin responsabilidades" y "el fenómeno preocupante es la fuerza de los grupos de presión en la conducción y fijación de prioridades de las políticas públicas".
  3. En Enade Piñera resaltó que para aprovechar el "gran potencial" que cree tiene el país se "necesita corregir el rumbo y recuperar la senda del progreso y desarrollo".
    El ex mandatario ha dicho que sueña con un país desarrollado, lo que no significa alcanzar un ingreso per cápita de US$ 25 mil o US$ 30 mil sino un desarrollo integral: una democracia sana, instituciones sólidas, capacidad de garantizarles a todos una vida con seguridad y tranquilidad, buena educación y salud y oportunidades para desarrollar talentos.
    Bajo la mirada del jefe de Estado, el gran cambio que está experimentando Chile es que pasó de ser un país con mucha gente en la pobreza a uno de clase media, que tiene conciencia de lo que ha logrado con su trabajo y quiere seguir progresando. Pero, al mismo tiempo, se siente frágil en los ámbitos del empleo, salud y educación.
  4. El ex presidente aún no ha definido si volverá a competir por el sillón de La Moneda, pero su discurso da cuenta de un compromiso con el devenir del país y su interés por superar lo que ha llamado el "tropiezo" del país. "Espero que el tropiezo que estamos experimentando hoy día sea sólo eso, y que Chile recupere el rumbo y la senda del progreso y del desarrollo. Vamos a tener que reorientar las reformas. Para que la reforma tributaria, más allá de la recaudación que Chile necesita, sea una reforma que fomente el ahorro, la inversión, la innovación, el emprendimiento, la productividad".
  5. Para aprovechar el potencial del país, sostuvo Piñera en Enade, se "necesita corregir el rumbo y recuperar la senda del progreso y desarrollo". Por ello, propuso incentivar tres grandes valores para volver a avanzar: libertad, progreso y justicia. Todo un marco que permita a Chile superar la pobreza, generar más oportunidades, más empleo y mejores salarios. En suma, un mejoramiento en los índices de desarrollo humano.

 

Alejandro Guillier: "El Estado debe entregar señales de avanzar hacia una nueva matriz productiva"

  1. Es 10. Si no hay crecimiento económico, los países no se desarrollan. Pero no basta con el crecimiento, sino con la capacidad de crecer con sustentabilidad social y ambiental. De lo contrario, eso termina -lo que es muy propio de los países primario exportadores- en estructuras de concentración del ingreso brutales. Hay países con un alto PIB, pero mala distribución, como el caso de Chile, que es de las naciones con peor distribución, entonces no genera mercado interno y reproduce las estructuras jerárquicas y desiguales, no siendo capaces de cambiarlas si no hay una buena distribución de la riqueza.
  2. Chile agotó la etapa primario exportadora, que entregó mucho y debemos estar agradecidos, pero el país 'se farreó' la oportunidad de avanzar a la cadena de valor. Un ejemplo es la industria de la madera, donde se usa poco la madera en la construcción de viviendas, por ejemplo, en consideración con países desarrollados. De la minería ni hablar. No ha existido una política de Estado. Chile debe asumir que se agotó lo que podía ofrecer la economía rentista primario exportadora y debe avanzar hacia la cadena de valor. Además, incursionar en áreas nuevas, como las energías renovables no convencionales, pero con industria. No hay que importar maquinaria y equipos, sino que generarla en Chile, lo que además crea empleo de calidad, sobre todo en la educación técnico-profesional.
  3. Vamos a tener un salto, pero para dar ese salto tenemos que enfrentar el tema de la educación. Chile ha puesto demasiado énfasis en la educación mercantil, entonces las universidades ofrecen carreras técnicas, las alargan dos o tres años, sin valor agregado, encareciendo la educación, con un estudiante que termina endeudado y donde la mayoría no finaliza sus estudios. Además, son formaciones que no son ni universitarios ni técnicos-profesionales. Las reformas educacionales deben incluir una racionalización del sistema de educación superior, permitiendo fortalecer la enseñanza técnica y profesional, lo que además genera industria.
  4. Sí, pero un desarrollo con cadena de valor y sustentabilidad social y ambiental. Como país tenemos grandes oportunidades, no sólo en los sectores tradicionales, sino que en energía, biotecnología y las incubadoras de proyectos en universidades, donde los jóvenes están innovando en telecomunicaciones, por ejemplo. En Chile podríamos avanzar en un nuevo sistema eléctrico, basado en ERNC, que además puede impulsar la industria. Otra cosa es fortalecer la negociación colectiva, ya que tener sindicatos fuertes ayudan a redistribuir la riqueza.
  5. Lo primero es que el Estado entregue señales de avanzar hacia una nueva matriz productiva, más sustentable. Eso requiere de una política de Estado, porque el sector privado no se va a animar si no ve al Estado 'jugado' en la diversificación de la economía. Pero es difícil que el empresariado chileno realice el salto por voluntad propia. El empresariado chileno es históricamente conservador; le gusta el sector primario y la exportación de materia prima. No es muy dado a la industria. Entonces, se requieren políticas públicas que generen condiciones y certezas al sector privado, para que ellos identifiquen las áreas de negocios. El Estado proporciona la infraestructura y los estímulos. Creo en las exenciones tributarias, condicionadas y por períodos acotados de tiempo. Por ejemplo, lograr que los colegios, la administración pública y las empresas, con exenciones, funcionen con ERNC.

Revise también las respuestas de Manuel José Ossandón, José Miguel Insulza, José Antonio Kast, Francisco Chahuán, Jorge Tarud y Alberto Espina en Diario Financiero.