Poder

Los negocios de los hijos de Pizarro y SQM

A raíz de que la formalización de Sebastián Pizarro Cristi, hijo del senador DC Jorge Pizarro, quien quedó con arraigo nacional y firma mensual, revisa este reportaje publicado el 4 de agosto pasado en Capital, donde se explican las razones que lo llevaron a ser imputado por la Fiscalía.

Por: María José Gutiérrez
Ilustración: Ignacio Schiefelbein

pizarros

Cuando Sebastián, Jorge y Benjamín Pizarro Cristi, hijos del senador y ex presidente de la DC, Jorge Pizarro Soto, inscribieron en el Diario Oficial la sociedad Ventus Consulting el 22 de enero de 2010, ni en pesadillas imaginaron que seis años después esa empresa los llevaría a enfrentarse penalmente al Servicio de Impuestos Internos (SII) y al Ministerio Público.

Es probable que, mirando hacia atrás, los hermanos hubiesen preferido ese viernes haber seguido cada uno en lo suyo: Sebastián (periodista) trabajando en TVN; Jorge (cientista político) como asesor del ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, y Benjamín (sociólogo) como director comercial de la Asociación de Rugby de Santiago.

Pero ese día de 2010 optaron por constituir un emprendimiento paralelo –donde Benjamín nunca trabajó–, que no tuvo oficina y que sólo facturó a dos clientes: 1.250.000 pesos a Usalink, ligada a Mauricio Banchieri, el empresario que instaló Puro Chile en Nueva York, y 46 millones de pesos a SQM, en 11 facturas entre abril de 2011 y agosto de 2012, que fueron rectificadas por la minera a comienzos de 2015 por no tener respaldo, respondiendo al llamado voluntario que hizo el SII en ese entonces.

La tesis que sostienen los Pizarro Cristi es que los servicios sí se prestaron, pero que el respaldo no está porque se trató de “asesorías verbales”. Sin embargo, a ojos del Ministerio Público, podría tratarse de dineros que habrían servido para pagar campañas políticas.

A las 9 de la mañana del miércoles 31 de agosto, Sebastián Pizarro Cristi, el mayor de tres hermanos y representante legal de Ventus Consulting, será formalizado por el fiscal Pablo Gómez en el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago por delitos tributarios. Junto a él se le comunicarán los cargos a León Araya, hijo del diputado DC, a quien se le imputan cargos por facilitar boletas de honorarios falsas por 124 millones de pesos entre 2009 y 2014, y Marcelo Rozas, militante DC y ex embajador en República Checa, investigado por la emisión de 112 boletas entre 2009 y 2013 por 398 millones de pesos. La lista la completan otras 19 personas, la mayoría ligadas a la UDI.

El encuentro hará que Rozas y Pizarro se vean las caras una vez más.

Los niños

En su círculo cercano cuentan que Sebastián ha estado bajoneado, que le molesta que se refieran a ellos como “los niños” Pizarro y que este último año y medio ha sido doloroso y complicado. En todo este tiempo, reconocen, ha sido clave el apoyo de su mujer, Catalina Pacheco –hija del ministro de Energía–, así como también de la empresa donde trabaja: es especialista en planificación y posicionamiento de BHP Billiton desde noviembre de 2011.

En 2010, los hermanos Pizarro Cristi ofrecieron sus servicios a GDF Suez, Carnes Ñuble y la Asociación de Pisqueros. Pero nadie los contrató. Hasta que Marcelo Rozas les tendió un puente y los puso en contacto con Patricio Contesse.

Pero es Jorge, el segundo de los tres hermanos, quien lo ha pasado peor, tanto en el ámbito familiar como en el profesional, donde dejó su cargo de vicepresidente ejecutivo del Comité de Inversiones Extranjeras (Cinvex) al que había llegado recién asumida Michelle Bachelet. Hoy está dedicado a prestar asesorías, principalmente económicas, de manera independiente.

La cercanía de los Pizarro Cristi con Bachelet es conocida. No sólo por parte del senador DC. Jorge hijo, antes de asumir en el Cinvex, vivió tres años en Nueva York donde trabajó como gerente general en Puro Chile, mientras que Paula Pacheco (de quien hace unos meses se separó) cursaba un máster en administración pública en la Universidad de Columbia. Allí coincidieron con Bachelet, que en ese entonces lideraba ONU Mujeres y con quien en ocasiones el matrimonio salía a comer.

Durante el primer gobierno de Bachelet, Jorge había sido asesor del ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, y Paula, jefa de gabinete de la ministra del Trabajo, Claudia Serrano. Por eso, apenas pisaron nuevamente suelo chileno, a mediados de 2013, la pareja se puso a trabajar a full en la campaña presidencial de Bachelet, donde fue clave la cercanía de Jorge con Rodrigo Peñailillo.

Como se sabe, la eventual formalización de los hermanos también tuvo coletazos en la DC. Tras asumir Jorge Pizarro como presidente del partido en abril del año pasado, el diputado Fuad Chahin declinó ser segundo en la mesa por la responsabilidad que pudiera tener el primero en la emisión de las facturas presumiblemente falsas a SQM. Un año después, el timonel se vio empujado a dar un paso al costado –para priorizar a su familia, dijo– y ceder la presidencia del partido a Carolina Goic.

Tavelli

La relación de los hermanos Pizarro con el militante democratacristiano Marcelo Rozas, miembro del ala “guatona” del partido –junto a Gutenberg Martínez y Mariano Fernández, entre otros– y ex embajador en República Checa, es de larga data.

Es por esto que cuando nació el proyecto de Ventus, los hermanos echaron mano a sus contactos para ofrecer sus servicios. Antes contrataron al diseñador Francisco González para que les hiciera un logo y página web, y pimponearon ideas de lo que sería la empresa con algunos amigos que podrían sumarse al proyecto, entre ellos, Juan Felipe López y Francisco Villalón.

La idea de tener un emprendimiento con amigos atrajo a López y Villalón, quienes a comienzos de este año fueron citados a declarar en calidad de testigos. Ante el fiscal Pablo Gómez, cada uno abrió su computador y dio cuenta de aquellos mails donde se hablaba del proyecto, en contra de la tesis de que se trataría de una empresa de papel. Sin embargo, dijeron no estar al tanto de SQM, ni menos del pago de las 11 facturas, cuentan en su entorno.

A las 9 de la mañana del miércoles 31 de agosto, Sebastián Pizarro Cristi, el mayor de tres hermanos y representante legal de Ventus Consulting, será formalizado por el fiscal Pablo Gómez.

En 2010, los hermanos Pizarro Cristi ofrecieron sus servicios a GDF Suez, Carnes Ñuble y la Asociación de Pisqueros. Pero nadie los contrató. Hasta que Marcelo Rozas les tendió un puente y los puso en contacto con Patricio Contesse, gerente general de SQM.
Rozas era asesor histórico de Julio Ponce. “Reporteaba” con sus amigos de gobierno lo que estaba pasando y le comunicaba a Ponce y Contesse cómo debía relacionarse la empresa con la política, dónde y a quién poner ojo y le daba el input necesario para saber con qué dirigente estaba sentándose a hablar, a pesar de que según indican algunas fuentes, por él no habrían pasado decisiones en torno a quién entregarle plata o no, ya que esas definiciones recaían en el entonces gerente general.

Cercanos comentan que hace rato que a Rozas le rondaba la idea de cómo tomarle el pulso a la Nueva Mayoría y a un eventual nuevo gobierno de Bachelet. Era un tema del que Julio Ponce quería estar al tanto. En ese contexto es que Ventus apareció como la opción ideal.

Los Pizarro Cristi podrían prestar sus consultorías a SQM de la misma forma que siempre lo hizo Rozas en SQM: de forma verbal. No parecía una fórmula ajena para Rozas, por lo que los hijos del senador DC accedieron a trabajar así. El plus de los hijos del político a ojos del histórico asesor de SQM era que estos jóvenes, tanto por situación de vida como de amistad política, eran muy cercanos a Bachelet.

Contesse recibió una sola vez a los hermanos, ocasión en la que le presentaron la empresa. Y nunca más tuvieron contacto con él, ni con Patricio de Solminihac (actual gerente general de la compañía), ni menos aún con Ponce Lerou. Ni siquiera cuando firmaron el contrato cuya fecha de vencimiento era diciembre de 2013.

Desde entonces, Jorge y Sebastián –juntos o separados– se reunieron con Rozas al menos una vez al mes, a veces cada dos semanas, según la coyuntura, para prestarle “asesorías verbales”. Casi siempre en el Tavelli del Drugstore de Providencia, pero también en la casa del ex embajador. Según ha asegurado Sebastián en su declaración ante la unidad de delitos tributarios, los temas eran variados, como por ejemplo la evolución del mercado del yodo y la crisis política en Ucrania. Sin embargo, el quién es quién en temas políticos también habría sido tema entre ambas partes. Después de todo, Ventus se definía como una consultora en asuntos económicos y de riesgo político.

En total, hubo al menos 15 reuniones. Pero cada vez se hacía más difícil juntarse, porque Jorge vivía en Nueva York y Sebastián se había trasladado por trabajo a Antofagasta en abril de 2012. Por lo que a mediados de ese año, Ventus Consulting decidió poner fin al contrato con SQM, previo pago de 46 millones de pesos: 25 millones en 2011 y 21 millones en 2012.

Cuentas en desorden

Apenas explotó el caso el 2 de abril de 2015, luego de que el SII presentara una denuncia en contra de los representantes de SQM “y todos quienes resulten responsables como autores, cómplices o encubridores de los presuntos delitos denunciados”, Ventus Consulting S.A. contrató a los penalistas José Miguel Barahona y Cristóbal Bonacic para la defensa de Sebastián, Jorge y Benjamín Pizarro Cristi. Los abogados les aconsejaron que mientras no hubiese querella nominativa en contra de Ventus o sus socios, colaboraran con la entrega de antecedentes, pero hicieran uso de su derecho a guardar silencio ante el Ministerio Público. Y eso fue lo que hicieron Sebastián y Jorge cuando fueron citados a declarar por el fiscal Sabas Chahuán.

En mayo de 2015, el SII incluyó en la causa antecedentes investigados por el Ministerio Público por presuntos delitos tributarios, tras detectar una inconsistencia en la declaración de impuestos de Ventus en 2012 y 2103. Invocando el artículo 162 del Código Tributario, estimó que podría configurarse un delito por la eventual presentación de declaraciones maliciosamente incompletas o falsas, ya que de acuerdo a un oficio del Ministerio Público, que se encuentra en el expediente del caso SQM, Ventus Consulting S.A. habría declarado nueve millones de pesos en el año 2013 (ejercicio comercial 2012), y habría recibido 21 millones de pesos.

Contesse recibió una sola vez a los hermanos, ocasión en la que le presentaron la empresa. Y nunca más tuvieron contacto con él, ni con Patricio de Solminihac (actual gerente general de la compañía), ni menos aún Ponce Lerou.

Con estos nuevos antecedentes, el 6 de mayo pasado, el SII presentó una querella en contra de los tres hermanos Pizarro Cristi por declaraciones de impuestos maliciosamente falsas y la facilitación de documentos tributarios falsos, dando pie a una inminente solicitud de formalización por parte del Ministerio Público.
Públicamente los hermanos, a través de una carta a nombre de Ventus Consulting, han señalado que la acción judicial se debe a “presiones políticas y mediáticas luego de meses de enjuiciamiento público, de atropello a la presunción de inocencia, y de falsas imputaciones a sus socios. Lo anterior queda de manifiesto en el hecho de haberse presentado querella, no sólo por la presunta emisión de facturas ideológicamente falsas, cuestión que rechazamos categóricamente, sino que también por las supuestas inconsistencias en las declaraciones de impuestos de la consultora, materia que fue explicada y corregida oportunamente por Ventus; y aceptada por el mismo Servicio que hoy se querella, cobrando todos y cada uno de los impuestos correspondientes”.

Dicha rectificación implicó el pago de 3,5 millones de pesos entre impuestos y multas. Y según cuentan cercanos a los involucrados, el desorden contable se debió a que los hermanos estaban dedicados a otros trabajos y que no se preocuparon bien de la parte tributaria de la empresa.

En su reciente declaración ante el Ministerio Público en mayo pasado, Jorge –el único que ha sido citado a declarar desde que se presentó la querella nominativa– dio cuenta de la cercanía con Rozas y explicó en qué consistían los servicios de Ventus. Sin embargo, cuentan fuentes cercanas a la investigación, el que realizó los servicios de forma más directa fue Sebastián, quien en esos años vivía en Chile. Y es él, en su calidad de representante legal de la firma, quien deberá presentarse el 31 de agosto ante el fiscal Gómez a escuchar los cargos que se le imputan. En la misma sala junto a su amigo, Marcelo Rozas. •••

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La otra querella

Un año antes de la presentación de la querella por parte del SII en contra de los hermanos Pizarro, la fundación Ciudadano Inteligente interpuso una querella en el Octavo Juzgado de Garantía en contra del senador Jorge Pizarro por delito de cohecho, argumentando que Pizarro Soto, a través de la firma de sus hijos, habría obtenido dinero para financiar su campaña senatorial en 2013.

La querella fue acogida a trámite, sin embargo, el fiscal Pablo Gómez no ha seguido esa línea investigativa, ya que a juicio de Mauricio Daza, el abogado que encabeza la causa, no tendría “la voluntad ni la competencia para realizar la investigación”. Su estrategia, agrega, ha sido tratar de formalizar a un gran número de personas, ofreciendo juicios abreviados de baja entidad de manera de presentarse ante la opinión pública como un fiscal capaz. “Lo que se omite es que con esto no se esclarece la totalidad de los hechos, dejando al margen a quienes han requerido de estos dineros para financiar sus campañas políticas”, advierte.

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