Máximo Pacheco: "El antídoto es la verdad" - Revista Capital

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Máximo Pacheco: “El antídoto es la verdad”

El titular de Energía no le hace el quite al debate que por estos días tiene al país en crisis. Reconoce que la regulación por el financiamiento a la política se está haciendo tardíamente, califica de imprudente la actuación de Andrónico Luksic en el caso Caval y, aunque confiesa que la participación de sus yernos en el caso SQM es una situación incómoda, dice que frente a las sospechas “es fundamental llegar a la verdad”.

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Por Jorge Poblete
Fotos: Verónica Ortíz

Maximo-Pacheco

Como todos los días laborales de este otoño 2015, el lunes 27 de abril, el ministro Máximo Pacheco se levantó cuando todavía era de noche. No es que haya madrugado especialmente ese día, sólo se trata de la consecuencia más notoria de la medida adoptada por el ministro de Energía, que puso fin a años de ajustes de reloj a horarios de invierno o verano. “Es un tema que llevaba ya 10 años en el cajón. La motivación que había para tener dos horarios era, supuestamente, el ahorro de energía, y se demostró que no era así. Ahora hay más luz para disfrutar la jornada postlaboral”, dice.

Ese día, Pacheco se levantó a oscuras para tomar un vuelo a Concepción. Parte de su rutina para participar de actividades ministeriales en regiones. Entre reuniones con autoridades y comunidades, el ministro hizo un alto para conversar de un tema que lo preocupa en distintos niveles: el financiamiento de la política y la crisis de confianza que impera en el país.

Se trata de un asunto que lo alcanza tanto por su vida política –que comenzó en el Mapu cuando estudiaba Ingeniería Comercial en la Universidad de Chile– como por su veta empresarial: entre 2004 y 2013 fue primero presidente de International Paper en Brasil y luego cabeza de la compañía en Europa, Medio Oriente, África y Rusia. Su patrimonio, administrado bajo el principio del fideicomiso ciego, alcanza los 20 millones de dólares.

Pero los escándalos políticos empresariales que se investigan actualmente no sólo lo han tocado en este ámbito, sino que también en uno más personal: sus dos yernos –e hijos, a la vez, del presidente de la DC, Jorge Pizarro– constituyeron la sociedad Ventus Consulting, denunciada por el Servicio de Impuestos Internos (SII) por entregar facturas a SQM sin respaldo.

Sin embargo, esto no lo detiene para pedir que se investiguen todos los casos y criticar la tardanza en cambiar la normativa de financiamiento a la política.

-Una de las ideas más consensuadas del trabajo de la comisión Engel fue terminar con el financiamiento de la política por parte de las empresas. ¿Es usted partidario de esta medida?
-Diez años atrás no teníamos una legislación que regulara cómo las empresas participaban del financiamiento de la política. Finalmente, en 2003 sale una legislación, y creo que hoy hay bastante consenso de que esa regulación ya tocó fondo y está superada por los acontecimientos. En lo personal, pienso que es muy atendible la opinión de que las contribuciones se hagan con platas personales y no con las de las empresas, que son gente diversa, no solamente los controladores, son todos los accionistas. Por lo tanto, es muy atendible que no se usen las platas de los accionistas minoritarios para representar esos intereses.

-Cuando usted dice que esta normativa tocó fondo, ¿está diciendo que se trata de un buen sistema que se pervirtió o fue una equivocación desde el principio?
-Cuando en 2003 se hace un primer intento por regular esto, creo que fue un primer paso. Pero al igual que los seres humanos, que al dar los primeros pasos tambalean y caen, ese primer paso debió haber dado pie a otros nuevos y lo que estamos observando hoy es que la opinión pública, con todas sus letras, nos está diciendo que la legislación que teníamos no era suficiente y que había que, rápidamente, seguir desarrollándola y perfeccionándola. Y eso es lo que hoy estamos tratando de hacer, de manera algo tardía.

-¿Algo tardía?
-Sí, claro, porque es algo que le hace un profundo daño a nuestro país. Yo he estado en el extranjero, estuve en Berlín, en Nueva York, y obviamente hay preocupación, porque los titulares extranjeros comienzan a mostrar noticias con las cuales Chile no está asociado. En una comida en Nueva York con varios inversionistas –seminario organizado por Bloomberg–, con CEOs de varias empresas, la pregunta más difícil que se me hizo fue: podría explicar por qué los chilenos están en tan mala onda, porque se percibe el ambiente de desconfianza.

-¿Cuáles son, a su juicio, los alcances de esa desconfianza?
-No es una crisis institucional, tampoco es una crisis de la base productiva, tampoco es una crisis terminal ni irremontable. Es básicamente una crisis de la forma en que la ciudadanía percibe está siendo representada. Es una crisis de confianza y representatividad. Entonces, la gente quiere estar segura de que cuando vota por un partido o persona, está votando por esa persona y no por intereses que puedan estar detrás de ella y que no son transparentes o sincerados. Es la vieja discusión de la crisis de representatividad y que tiene que ver con esta relación entre el dinero y la política.

-Las críticas también han alcanzado al empresariado.
-Sí, hay un tema que viene golpeando a la elite empresarial y es justamente por la forma en que se conducen también los negocios. Porque, para mí, el mal uso de información privilegiada, por ejemplo, cuando una persona como Juan Bilbao es director de una compañía y en función de esa condición usa información que obtiene en ese directorio para comprar después acciones de la empresa, es algo que está penado en todos los sistemas desarrollados del mundo, en empresas reguladas. Y ese mal uso de información privilegiada le hace mucho daño a la imagen empresarial.

 

Con nombre y apellido

“No siempre supe condenar con fuerza y a tiempo modos imprudentes de hacer negocios”, dijo la presidenta Michelle Bachelet al recibir los resultados del trabajo de la comisión Engel. Se trataron de palabras esperadas por el ministro Pacheco y que, desde su punto de vista, contribuirán a ir avanzando hacia encontrar salidas a la crisis de confianza.

-Las palabras de la presidenta tras recibir el informe Engel fueron su mea culpa más explícito hasta ese momento por el caso Caval. Usted es amigo cercano de Andrónico Luksic, ¿cuál cree que es su responsabilidad en este caso?
-Creo que es un caso donde la gran mayoría del país piensa que fue una imprudencia.

-¿Usted también lo cree?
-Pienso que el conjunto de esto fue una imprudencia.

-Tras ese encuentro se conocieron las citas de Luksic con Natalia Compagnon. El empresario dijo que nunca buscó “establecer una relación impropia con la autoridad”, pero que, a la vez, “parte importante de la actividad empresarial” consiste en mantener reuniones con personas de diferentes ámbitos. ¿Dónde, a su juicio, está el límite entre lo propio y lo impropio?
-Ya di mi opinión muy clara sobre las conductas de los actores en este caso: fue una imprudencia.

-Otro de los empresarios mencionado estos días es Jorge Rosenblut, quien confirmó que se reunió en una oportunidad con Patricio Contesse, para “promover un apoyo económico a lo que sería una eventual candidatura presidencial de la Nueva Mayoría”. ¿Cómo evalúa la actuación de Rosenblut a la luz de la información que ha surgido más tarde?
-En relación a los casos de los que hemos hablado, tengo una opinión muy clara: el antídoto es enfrentarlos con la verdad y que sean la justicia y los organismos correspondientes los que investiguen. Pero a mí no me corresponde opinar sobre esa pregunta, por tratarse de una persona que tiene un cargo directivo en una de las empresas de mi sector.

-Usted también ha sido mencionado como financista de la campaña de Ricardo Lagos y del primer gobierno de Bachelet. ¿Cuál fue su rol en esas campañas?
-Creo es importante despejar el mito urbano que existe respecto de mi rol, porque yo ya en la época de la dictadura, cuando se llama a plebiscito, comencé vinculado con el grupo de empresarios con el No. Y después de ser un entusiasta partidario de la transición a la democracia, en la campaña del presidente Ricardo Lagos, que iba a ser el primer presidente socialista después de Salvador Allende, me pareció muy importante también poder generar todas las iniciativas necesarias para construir comunicación y diálogo entre el mundo empresarial y el candidato Ricardo Lagos. Y ese rol también se vio fortalecido durante el gobierno del presidente Lagos, porque efectivamente había mucha desconfianza y fantasmas alrededor de él. El rol fue ése y solamente ése.

-¿Y ese rol pasaba sólo por tender puentes de confianza o incluyó pedir apoyo económico para la campaña?
-Jamás lo segundo. Siempre fue mucho más generar vínculos, generar comunicación, un diálogo, era una cuestión fundamental para poder administrar, justamente, lo que era el proyecto de recuperar la democracia y después tener un gobierno como el que dirigió el presidente Lagos.

-¿Y ese rol también lo cumplió en la primera candidatura de la presidenta Bachelet?
-Yo me fui de Chile en 2003. Viví fuera del país entre 2003 y 2013, 10 años fuera: seis años en Sao Paulo y después cuatro años en Bruselas… Por lo tanto, también forma parte del mito.

-¿Tampoco en la segunda campaña de Bachelet?
-No, volví a Chile 60 días antes de la elección en que fue electa la presidenta Bachelet.

-¿Ha conversado en alguna oportunidad con Julio Ponce o Patricio Contesse?
-Jamás he conversado con ellos de ninguno de estos temas.

 

Clima de sospechas

-En un desayuno con la prensa nacional, la presidenta Bachelet dijo estar preocupada del “clima de sospechas” que existe en el país. El ministro Peñailillo pidió, a su vez, tener cuidado con la honra de las personas. ¿Le parece que la desconfianza ciudadana puede estar dando paso al descrédito infundado?
-Creo que lo que la opinión pública reclama es que los dineros que se dan para financiar la política se transparenten y ésa es la exigencia. Ése es el reclamo. Porque al transparentarse se logra sincerar la representación política. Eso es lo que a mí me parece que está detrás de ese reclamo de la sociedad.

-¿Pero comparte que hay un clima de sospechas?
-Me parece fundamental que se llegue a la verdad y que, para eso, la justicia y los organismos correspondientes tienen que hacer las respectivas investigaciones.

-Sus dos yernos están entre los denunciados por el SII en el caso SQM. ¿Es complejo aplicar esa vara cuando, por ejemplo, éstos son citados a declarar como imputados? ¿Lo ha afectado a nivel personal?
-No puedo negar algo que es obvio: que desde el punto personal y familiar es una situación incómoda y, por lo mismo, en este caso en particular se aplica lo mismo que he dicho en los casos Penta, Soquimich, Caval y Bilbao: aquí hay que poner como elemento central la verdad y que sea la justicia y los órganos correspondientes los que la investiguen.

-Dada esta máxima, ¿qué opina de la decisión de Fuad Chahín de no asumir la vicepresidencia de la DC en medio de los cuestionamientos a Jorge Pizarro por su permanencia en el cargo?
-Me quedo con las declaraciones que ha hecho el presidente demócrata cristiano, cuando ha dicho que entendía las razones que había dado, pero que no las compartía.

-Usted defiende que se investigue la verdad, pero estas indagaciones se dan con los instrumentos legales de los que se dispone: las denuncias del SII y las pesquisas de la fiscalía. ¿Cómo evalúa el desempeño de ambas entidades en estos casos?
-Yo no quiero contribuir a ampliar el coro de opiniones que hay, sino que traer una cierta actitud de dejar que las instituciones hagan su trabajo y que nosotros, como gobierno, estemos comprometidos con lo que hemos dicho: salir de esta crisis con una democracia más fuerte, con un país mejor y con mejores prácticas tanto en el mundo privado como en el político.

 

Disciplina partidista

Máximo Pacheco no sólo ha estado ocupado con las actividades de su cartera y las salidas a la crisis de financiamiento de la política. El domingo 26 de abril fue por la mañana a sufragar en las elecciones internas de su colectividad: el Partido Socialista: “Fui temprano, a las 10 de la mañana. Me encontré con Camilo Escalona, que había ido a votar a las nueve y media y con varios compañeros de partido”.

Sobre el momento que vive el PS, destaca el entusiasmo por el proceso electoral de un partido político. “Eso es una demostración y una señal de vitalidad. De interés por participar, de interés por expresar opinión y votar. El hecho de que haya habido un número muy superior de votantes al que todo el mundo esperaba, es una muy buena señal de vida partidaria y de democracia interna”, dice.

-Justamente el PS es uno de los partidos que ha levantado uno de los debates en los que está envuelto el oficialismo: la hipótesis de la pugna entre Concertación y Nueva Mayoría, o entre vieja y nueva guardia. ¿Concuerda con esa separación?
-No podría compartirla porque, en primer lugar, no sé a cuál pertenezco. Tengo 62 años, no soy de la generación joven, he estado vinculado a la Concertación desde los días de la recuperación democrática y, por lo tanto, me doy cuenta perfectamente de que hay una continuidad en todo esto, y de que lo que hoy se está haciendo es por los logros alcanzados en los períodos anteriores.
Además, la Nueva Mayoría es una gran propuesta estratégica para ampliar los campos de acuerdos necesarios para avanzar en las reformas que el país necesita. Por lo tanto, me siento muy interpretado de que la Concertación haya dado un paso a la Nueva Mayoría.

-En el oficialismo no todos comparten su visión de continuidad. ¿Le parece que la enunciación de esta separación puede ahondar la crisis de confianza en la política o que, por el contrario, es preferible que quienes no se sientan a gusto sinceren sus posturas?
-A mí lo que más me importa es cómo yo ayudo a contribuir a crear un clima de entendimiento y de buena gestión de gobierno.

-¿Qué le pareció el llamado, frente a la crisis de confianza, de considerar un eventual adelantamiento de las elecciones parlamentarias?
-Lo que escuché fue lo que dijo Jorge Correa, el destacado abogado y ex miembro del Tribunal Constitucional, que comentó que entre los mecanismos que los países tenían estaba éste.

-Escalona también hizo mención a esta posibilidad…
-Eso fue tal vez una interpretación que se hizo al fragor de la batalla electoral. No le asigno ninguna importancia.

-Dentro de la discusión del oficialismo, otro tema recurrente es un eventual cambio de gabinete. Si se lo pidiera la presidenta, ¿está dispuesto a asumir un cargo más político en el Gobierno?
-Yo tengo un cargo que está lleno de desafíos y es tremendamente exigente. Y estoy sumamente feliz, porque creo que hemos creado acá un ambiente de diálogo, de participación, que está mostrando que la energía en Chile, por primera vez, se está tocando como el tema estratégico que es y, además, con mucha participación y buenos resultados.

-¿Pero aceptaría un ministerio político?
-Siempre me he sentido un ministro que tiene muchas habilidades y competencias políticas para ejercer este cargo, porque al principio pensé que éste era un ministerio sectorial, después me pareció que podía ser un ministerio social, porque es como el ministerio de la “cuenta de la luz”, pero, a medida que avanza mi gestión, me doy cuenta, cada vez más, de que éste es un ministerio donde hay que tener una enorme cantidad de interlocución con distintos actores y, por lo tanto, requiere mucha habilidad política. Todas mis habilidades y competencias políticas las estoy desarrollando plenamente.

-¿Aceptaría en vista de esas habilidades políticas que menciona?
-No puedo opinar de eso. Soy ministro de Energía. •••

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“Tenemos un gran potencial hidroeléctrico”

-¿Se mantiene la meta de la agenda de energía de reducir el costo marginal de la energía en un 30% al año 2017?
-Totalmente, y hemos tenido un buen año en este objetivo. Sabemos que tenemos la electricidad más cara de América Latina. Las cuentas de la luz en Chile han subido los últimos cinco años un 30% y sabemos que esto tiene un tremendo impacto en los hogares y la actividad productiva. Esto le hace mucho daño al país. El primer año logramos reducir un 15%, de manera que aquí ha habido un gran logro.

-¿Es viable frenar estas alzas en el corto plazo?
-Dijimos que para bajar las cuentas de la luz había que construir más centrales y torres de transmisión, traer más competencias de mercado y mejor uso de energía. Si hacemos esas cuatro cosas vamos a conseguir que las cuentas no sigan subiendo (…) Cuando llegamos al gobierno hace un año, en Chile había 28 centrales eléctricas en construcción, con 1.949 mega watts. Hoy, un año después, hay 45 centrales eléctricas en construcción, con maquinaria, movimiento de tierra, realmente en construcción, con 3.527 mega watts. Hemos pasado también de un país donde en 2013 hubo cuatro licitaciones eléctricas, todas declaradas desiertas, a uno donde en la licitación eléctrica que abrimos en diciembre de 2014, se presentaron 17 ofertas.

-¿Qué tan relevante para la agenda energética es el estudio de cuencas dado a conocer estos días?
-La primera gran noticia de este estudio fue que tenemos un gran potencial hidroeléctrico: hay 11.335 mega watts entre el Maipo y el Yelcho, más otros 5.000 en Aysén. Lo segundo es que este potencial está bastante concentrado en siete cuencas y lo tercero es que, por primera vez, hemos puesto cuáles son los elementos de valor para las comunidades.

-¿Qué rol están jugando las comunidades en este plan?
-Lo principal que tenemos que hacer como país es construir una relación de energía con legitimidad y para eso estamos mejorando la calidad de nuestro diálogo con las comunidades, tanto en el sector público como en el sector privado. Tenemos que cerrar la brecha de información que existe sobre los proyectos entre el titular del proyecto y las comunidades. Es fundamental que la energía se asocie al desarrollo local. Los proyectos de energía no se pueden realizar solamente porque son un buen proyecto para la empresa, tienen que realizarse porque también son buenos para el desarrollo local.

-En el caso del estudio de cuencas, ¿el motivo para separar el potencial energético de Aysén respecto del potencial entre el Maipo y el Yelcho fue evitar conflictos con comunidades que, con ayuda externa, representaron una dura oposición para la cartera en el caso de Hidroaysén?
-No solamente por eso. También porque en Aysén están los dos ríos más caudalosos de Chile, y los más regulares también. E igualmente porque sabemos que hay allí una realidad social, física, que hemos querido tratar a través de una discusión de política energética para Aysén, desde la región y con la región. Entonces, esos estudios se están haciendo y ese trabajo y discusión se están realizando y hemos ido avanzando.

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