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Las prohibiciones de Josefa

Próxima a cumplir dos años de gestión, la alcaldesa de Providencia ha enfrentado semanas intensas. A las protestas de los locatarios por la restricción horaria para vender alcohol, se sumaron virales para hablar de la “Nueva Prohibidencia” y cuestionamientos a su administración. Josefa Errázuriz defiende su decisión, pero admite estar dispuesta “a hacer una nueva ordenanza, que determine otros horarios”.

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Por Jorge Poblete
Fotos: Verónica Ortiz

Josefa-Errázuriz

Fue un respiro en medio de semanas intensas. Eran las 12:30 del martes 21 de octubre cuando, en el salón principal del Palacio Falabella, la alcaldesa Josefa Errázuriz Guilisasti anunció que el concejo Municipal había aprobado, en forma unánime, la limitación de altura a edificios en siete barrios de Providencia. Las decenas de vecinos que repletaban el auditorio del primer piso aplaudieron y extendieron pancartas. La alcaldesa sonrió satisfecha. Era un logro en medio de las protestas de locatarios por la ordenanza municipal que, a partir del 13 de octubre, obligó a bares y pubs de la comuna a cerrar a las dos de la madrugada, restricción que se amplió a las botillerías, que también deben hacerlo más temprano. Estas críticas se extendieron a vecinos y llegaron a las redes sociales: “Bienvenido a la Nueva Prohibidencia”, se lee en un video donde se burlan de la nueva ordenanza.

Y es que, al acercarse a sus dos años como alcaldesa, Errázuriz –quien postuló como independiente y luego apoyó la campaña de Michelle Bachelet– dejó de ser el rostro que terminó con los 16 años de sucesivos triunfos electorales de Cristián Labbé y que cumplió compromisos emblemáticos de su programa comunal, como cambiar el nombre de Av. 11 de Septiembre por Nueva Providencia.

En su entorno plantean que, si bien mantiene su convicción de poner a la persona como eje de su gestión, en una comuna que califican como el “nuevo centro de Santiago” –con 130 mil habitantes y 1,8 millones que circulan a diario por sus 14,4 kilómetros cuadrados–, la alcaldesa enfrenta el desgaste esperable de quien se aproxima a la mitad de su mandato.

En su entorno le critican que, en ocasiones, la alcaldesa no es receptiva a las críticas, lo que le ha generado tensiones innecesarias.

Errázuriz –quien cuenta con el economista Ernesto Livacic como asesor financiero, y con Marcelo Trivelli, director de Factor Estratégico, como asesor comunicacional– hoy lidia tanto con fuego enemigo como amigo: diferencias con quienes la apoyaron en la campaña, además de un Concejo Municipal donde no siempre es mayoría (por ejemplo, el concejal Rodrigo García Márquez, ex PPD, ha votado ocasionalmente en contra de sus propuestas). También enfrenta críticas por el manejo de temas como delincuencia, la recolección de basura y el comercio callejero. Junto con esto, convive con funcionarios próximos a la administración anterior, que no le perdonan haber dicho que, al asumir, se encontró con que “todo lo que es gestión es de utilería”.

Fue justamente para la celebración del cumpleaños 66 del ex alcalde Cristián Labbé, el pasado 14 de octubre, que un pequeño grupo de funcionarios municipales llegó hasta la casa del ex edil para celebrar a su ex jefe, ocasión en la que parte de la conversación giró en torno a las decisiones adoptadas por la actual alcaldesa. Fue ese mismo grupo el que el pasado martes 20 por la mañana, intercambió llamados y mensajes por WhatsApp, comentando la noticia: el procesamiento por asociación ilícita del coronel (R), en el marco del caso Tejas Verdes.

Errázuriz dice que estas reuniones “no me preocupan en lo absoluto. Ahora, obviamente todo funcionario municipal tiene vida privada y si ellos van fuera del horario de oficina a comer con A, B o C, o a los cumpleaños, no es mi tema, el señor Labbé no es un tema en Providencia”.

“Yo estoy realmente abocada a construir una comuna y una ciudad distintas”, recalca la alcaldesa, quien reitera su intención de conducir la comuna por un segundo período: “Estoy dispuesta a ir a la reelección y para eso tengo que avalarme haciendo una buena gestión”.

En este marco, a semanas de la implementación de la restricción de horarios de consumo de alcohol en la comuna, Errázuriz se abre a la posibilidad de modificar la medida, si es que los comerciantes y residentes lo solicitan. Recalca que es una buena ordenanza, pero plantea: “No soy dueña de la verdad, ni el Concejo Municipal tampoco” (ver entrevista).

 

Asesoría económica

Pero aunque dice que no es de las que creen tener la última palabra, en su entorno le critican que, en ocasiones, la alcaldesa no es receptiva a las críticas, lo que le ha generado tensiones innecesarias. Uno de los flancos que la alcaldesa se ha abierto, son los cuestionamientos a sus asesores.

Uno de ellos es el ex superintendente de Bancos del gobierno de Eduardo Frei y ex presidente del directorio de la Universidad Central, Ernesto Livacic. Fue en el Concejo Municipal del 27 de mayo pasado cuando la concejal RN Pilar Cruz cuestionó las asesorías prestadas al municipio por este economista. Según consta en el acta del concejo, Cruz representó en la instancia que éste trabajara “en forma simultánea en la municipalidad y en la Corporación de Desarrollo Social, además de recibir horas extra en el municipio”.

Cercanos a la alcaldesa plantean que, más allá del cuestionamiento de la concejal Cruz, entre el oficialismo también llamó la atención este nombramiento, debido a los vínculos de Livacic con la Universidad Central, en minutos en que las casas de estudio privadas están en tela de juicio.

Errázuriz explica que se trató de “una función muy particular. Dos o tres meses, en que le pedimos hacer una investigación”, explica y agrega que “Ernesto tiene que ver con los temas de gestión financiera, como asesor del gabinete. Su cuestionamiento fue hecho en un momento porque, obviamente apareció en los medios todo el tema de la Universidad Central, que yo conocía perfectamente, pero aquí no está viendo temas de educación ni mucho menos”.

Otra de las críticas a su equipo de trabajo vino de uno de los concejales que la apoyó en la campaña. Se trata de Jaime Parada, quien en agosto envió un email a la edil –el que fue copiado al resto de su equipo– donde acusa al asesor de Errázuriz, Alejandro Canales, de generar un “clima de hostilidad” en el municipio. En el sitio web de la alcaldía éste figura como miembro de la dirección de gabinete.

Respecto de sus apoyos, la alcaldesa dice que “yo nunca partí de la base de que tenía un concejo ganado” y asegura que con este grupo han avanzado en “centrarnos en una gestión de ciudad”, más allá de las tendencias políticas.

 

Las joyas robadas

Errázuriz tiene claro que de una buena gestión en la segunda mitad de su período dependerá de si logrará la reelección, dicen sus cercanos. Estas fuentes resaltan que uno de los focos estará en cumplir promesas pendientes, como la construcción de una segunda comisaría y dejar atrás problemas notorios en el municipio, como las fallas en la recolección de basura y el comercio ambulante, que muchos califican como en descontrol, además de la congestión.

Éstos son, precisamente, varios de los puntos que enfatizan los opositores a Errázuriz. El concejal y ex presidente de la Sofofa, Pedro Lizana, votó en contra de la restricción al horario de venta de alcohol (que califica de expropiación de un porcentaje del negocio) y en favor del cambio al plan regulador. Esto, pese a que sostiene que “esta modificación al plan regulador, a mi juicio, fue precipitada, porque se debería haber coordinado con las cuatro o cinco comunas que rodean el centro”.

Junto con mencionar lentitud en la ejecución presupuestaria, Lizana resalta la necesidad de más protección policial y la falta de cámaras de vigilancia (en el municipio precisan que cuentan con 45, más tres que entrarán en operación) para combatir la delincuencia.

La delincuencia es un tema con el que Errázuriz tuvo este año un encuentro directo. La mañana del 16 de agosto, la alcaldesa –quien había salido ese día– sufrió el robo de joyas, platería y un computador, desde su casa. Dice que el episodio no cambió su manera de enfrentar este tema y que éste pasa más por la percepción de inseguridad asociada al crecimiento de la comuna, que a la cantidad de ilícitos perpetrados.

Nuevo plan regulador: “Creo que los precios pueden subir un poco, no me atrevo a dar una cifra, porque el tema no lo hemos estudiado tan a cabalidad”.

“La victimización por hogar ha bajado en un año en Providencia (de 31,4% a 25,4%, afirma apoyándose en cifras de la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad), pero hay una sensación de vulnerabilidad de la que me tengo que hacer cargo. Sobre todo con un millón 800 mil personas como población flotante”, dice.

Sobre la comisaría, recalca que “tenemos el compromiso cierto del general director (Gustavo González Jure), de construir una segunda unidad policial en Providencia, y estamos buscando intensamente un terreno para que eso sea una realidad”.

Donde sí hace un reconocimiento es cuando se refiere al creciente comercio ambulante: “No tenemos una política establecida en este momento, pero estamos de cabeza trabajando en una comisión interna, viendo qué vamos a hacer”.

La recolección de basura es otro flanco que genera conflicto en la comuna. Si bien al inicio de su mandato el problema se vivió con mayor fuerza, debido al cambio de turnos de los camiones que no fueron avisados en forma oportuna a los vecinos, la alcaldesa dice que en el contrato anterior a su gestión existía una subestimación de la cantidad de desechos que se generan en la comuna. Frente a esto, explica que hubo un cambio de licitación, que comenzará a operar en enero próximo, el que considera recolección diaria. A lo que se suma la modificación de un contrato vigente para contratar 29 nuevos aseadores municipales, que complementen la labor de las máquinas.

 

El piso 13

El cientista político Cristóbal Bellolio compitió en las primarias contra Josefa Errázuriz, perdió y luego la apoyó en su campaña a la alcaldía. Hoy se considera parte de la “familia” que la llevó al sillón de edil, pero se permite criticar aspectos de su gestión. “El hecho de que discrepe de algunas medidas en particular no me hace patear el tablero y mandarme a cambiar”, dice.

Sobre la restricción horaria, dice que tuvo reparos con un punto: “La alcaldesa dio varios argumentos: la participación de los vecinos en los cabildos abiertos, la capacidad de la comuna de integrarse con los horarios de otras, argumentos de participación urbanística, que me parecieron bastante sensatos, pero hubo uno que me pareció que estaba de más, y que es el de que los que se acuestan temprano son mejores: ése es un argumento paternalista”.

Su reparo más reciente, sin embargo, no está relacionado con esa medida, sino con la que se aprobó la semana pasada: limitar la altura de los edificios en siete barrios. Específicamente con uno de sus posibles efectos: el alza de precios que podría ahuyentar a parejas jóvenes que buscan adquirir su primera vivienda, con una normativa que acota entre 3 y 7 pisos las alturas máximas en siete barrios, entre estos Las Lilas y parte de Diego de Almagro.

“Las dos veces que he vivido en Providencia, ha sido en departamentos de pisos superiores a los permitidos, de acuerdo a la ordenanza actual (la última vez fue en un piso 13) y las posibilidades que tengo de pagar por una casona, es imposible”, dice.
Para Josefa Errázuriz, este cambio al plan regulador es uno de los logros más importantes de su gestión y rechaza las críticas.

“Yo no creo que se vayan a alejar las parejas jóvenes”, asegura, y argumenta que la restricción de altura está acotada a siete barrios y que, por otra parte, se puede discutir aumentar el coeficiente de constructibilidad de los terrenos.

“Creo que los precios pueden subir un poco, no me atrevo a dar una cifra, porque el tema no lo hemos estudiado tan a cabalidad, pero también fuimos suficientemente responsables como para mirar los ingresos municipales. Yo no puedo decir voy a congelar una comuna porque es preciosa”, enfatiza.

Todas decisiones que, a su juicio, a largo plazo apoyarán sus pretensiones de seguir a la cabeza de la alcaldía por cuatro años más, tras cumplir su período en 2016.•••

Josefa Errázuriz: "Estamos dispuestos a hacer una nueva ordenanza, que determine otros horarios"

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