Poder

¡Estamos al aire!

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No sólo de grandes corporaciones televisivas está compuesta la señal del cable. Pese a que por lo bajo en la televisión pagada cohabitan más de 50 estaciones de distintos lugares del mundo, al escarbar encontramos al menos cinco señales emitidas y desarrolladas en Chile. Aquí hablan de sus esfuerzos, sufrimientos y éxitos de programación. Por Cristián Rivas Neira.

En medio de la amplia gama de canales que ofrece la televisión por cable existe un pequeño número de estaciones chilenas que dan la batalla a las preferencias que ostentan las grandes corporaciones internacionales como HBO, Cinecanal o Cinemax. No se trata de canales reconocidos de la televisión pública, como Chilevisión, Canal 13, Mega o TVN –cuyas señales también están disponibles en el cable– sino de estaciones mucho más pequeñas, que pese a la dura competencia han logrado mantenerse vigentes por varios años.

“¡Estamos al aire!”, resulta para muchos de ellos casi un grito de supervivencia, porque han pasado por períodos difíciles y guardan en su historia recuerdos de esfuerzo y trabajo casi artesanal. Lo más duro, sin duda, es enfrentarse al esquivo trozo de torta que les toca en la repartición de la publicidad en Chile, porque la experiencia demuestra que la mayor oferta de contenidos no viene acompañada por un aumento en la inversión de los avisadores.

De acuerdo a las cifras 2006 de la Asociación Chilena de Agencias de Publicidad Achap- las de 2007 recien serían divulgadas a fines de mayo- la inversión publicitaria en Chile ascendió ese año a 443 mil millones de pesos. De ese monto, casi la mitad se lo llevó la televisión abierta, un 30% los diarios, y un 16% la radio y vía pública.Del resto, el 3,1% lo recibieron las revistas
y apenas el 1,7% lo aglutinaron los canales de la televisión por cable. Es en este grupo, es decir, en el que implicó una inversión de 7.403 millones de pesos, donde compiten estos “otros” canales.

¿De quiénes estamos hablando? La parrilla programática del cable tiene al menos cinco o seis canales chilenos de tamaño menor. Entre los primeros que saltan a la memoria de cualquier teleaficionado están Zona Latina, Etc... TV y Vía X, que aparecen como los mejor posicionados en los ranking de audiencia. A ellos se suman otras estaciones, como ARTV, y ahora último también el ETV (Espiritual Televisión), reconocido como el canal evangélico, que inició sus transmisiones a partir de este año. Son empresas pequeñas, que funcionan en casas antiguas, con estudios de televisión reducidos y que transmiten su señal a través de fibra óptica, aunque también hay los que han migrado a la transmisión satelital, más moderna, pero también más cara. Sus parrillas programáticas se concentran en captar nichos de audiencia, como los jóvenes, el mundo infantil, los adictos a la músicas, los amantes de la cultura y el arte y los fieles evangélicos.


¿Y qué rol ocupan en esta competencia? La empresa Time Ibope elabora mensualmente un catastro de medición de audiencias de televisión por cable. Las cifras de abril indican que dos de estos canales chilenos están entre los 20 que tienen mayor audiencia entre las 10 y las 24 horas. Se trata de Zona Latina, que está en el lugar 14, y Etc... TV, que ocupa la posición 18.

Sobre un universo de 1.834.316 hogares, la medición arroja que el primero tuvo un rating promedio de 0,17 puntos, unos 3.118 hogares promedio conectados a su programación; mientras que el canal infantil registró una audiencia de 0,14 puntos, equivalente a 2.568 hogares. A la cabeza de este registro están canales internacionales, como Discovery Kids o Disney Channel, con una llegada a poco más de 12 mil hogares en promedio.


El pastor evangélico Lino Hormachea y junto a su esposa Marcela Arancibia a cargo están del canal ETV (Espiritual Televisión).

Eduardo Tironi es el presidente ejecutivo de ARTV y en la propiedad de la firma participan sus hermanos.

El pionero en dificultades


El más antiguo de estos canales es ARTV. Este año están cumpliendo 16 años al aire. Y no digamos que han sido fáciles. Lo primero que dice Eduardo Tironi, sentado detrás de un viejo escritorio, es que en Chile la cultura no vende. Así, a secas. Pese a su férreo esfuerzo por masificar en el país su gusto por la música clásica, la ópera o los programas de pensamiento, esto no ha sido suficiente para enganchar a un público masivo y, con ello, las perspectivas de financiamiento por la vía publicitaria cada vez se hacen más lejanas.

Tironi está a cargo de la dirección ejecutiva del canal en nombre de sus otros seis hermanos que también participan en la propiedad de la compañía, bajo el alero de la sociedad Filmocentro Televisión. En la estación se desempeñan unas 14 personas, número en proceso de disminución a raíz de los problemas económicos que enfrenta.

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Aunque sin entregar números, reconoce que el último tiempo ha estado duro, ya que apenas han logrado obtener los recursos mínimos para seguir al aire, los que provienen principalmente del pago que les realizan los cableoperadores en base a su audiencia. Pero de que han echado mano a todo para subsistir, lo han hecho. Han participado en la entrega de fondos públicos del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes; han buscado otras opciones de hacer programas en conjunto con otras instituciones, como el ministerio de Educación; han logrado alianzas estratégicas, como una firmada con la Universidad Vicente Pérez Rosales para el programa Cine Mágico; e incluso idearon un sistema de donaciones para que aquellos que estén interesados en que el canal se mantenga, aporten dinero mensualmente. Pero ni así les ha llegado un poco de tranquilidad.

La señal de ARTV hoy puede ser vista en la V Región, Santiago, Rancagua y Valparaíso. También llega a Punta Arenas a través de la señal de cable local (TV Red), con un sistema que implica enviar discos grabados desde Santiago con la rogramación semanal. Además de transmitir a través de VTR, están negociando su llegada a Telefónica y acaban de cerrar un contrato con GTD Manquehue.


Exito en el mundo infantil

ETC… TV, perteneciente al grupo Telefims, ligado al empresario Hernán Schmidt, es el único canal chileno del cable orientado al mundo infantil y tiene a su haber varios hitos. El más recordado es su apuesta por las animaciones japonesas. Schmidt recuerda que Etc... TV fue el primer canal en el mundo, fuera de Japón, que exhibió la serie Pokémon, de amplia recordación a nivel nacional y éxito masivo a través de canales de televisión abierta.

El gerente general del canal, Rodrigo Figueroa, sostiene que las animaciones japonesas explican el 85% de la programación que hoy transmiten en forma envasada, y donde el repertorio de éxitos reconocidos tiene nombres como Dragon Ball, Caballeros del Zodiaco y Sailor Moon, en una lista que fácilmente podría superar las 70 series. Explotar este mercado fue algo que aprendieron en el camino de los 11 años de vida del canal, porque también tuvieron algunos porrazos. Como cuando intentaron transmitir dibujos animados sólo hasta determinada hora para luego iniciar un bloque de series y películas durante la noche, mezclando erróneamente el público objetivo. Por eso, ahora su dedicación exclusiva son los niños, a quienes también apuntan con el otro 15% de la programación que está compuesta de programas propios, que desarrollan en un studio ubicado en las faldas del cerro San Cristóbal.

Ambos ejecutivos reconocen que hoy son éxito de taquilla en el mercado y reciben parte importante del avisaje publicitario, además del pago por abonado que les hacen los cableoperadores. Claro que también el negocio está mezclado con otros dos que la matriz, Telefilms, realiza a través de otras empresas. Por un lado, está Market Link, una productora encargada de realizar programas para terceros, donde destacan producciones como Veredicto, transmitido por Mega. La otra punta del triángulo la complementa la distribuidora de películas, que opera bajo el nombre de Telefilms, que distribuye películas y animaciones para la televisión.


Jorge Orrego es gerente general de Televisión Interactiva, dueña de los
canales Zona Latina y Vía X.

Hernán Schmidt es gerente general de
Telefilms, empresa que controla el canal
Etc... TV. A su lado el gerente general de
la estación, Rodrigo Figueroa.

Lo juvenil y la música

Vía X y Zona Latina apuntan al segmento juvenil, principalmente a través de programas cuyos ejes centrales son la música y el espectáculo. Ambos son controlados por la sociedad Televisión Interactiva, de propiedad del empresario Luis Venegas. El gerente general de la compañía, Jorge Orrego, recuerda que surgieron en la época del boom del cable, en 1993. “En esos tiempos, nuestra operación requería de mucho esfuerzo, ya que la tecnología era muy distinta a la actual, no existían Internet ni fibra óptica y el soporte físico de la programación eran cintas análogas que viajaban en vehículos hacia las instalaciones de los cableoperadores”, recuerda.

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Esa situación hoy parece lejana, porque los equipos tecnológicos de estos canales les permiten desarrollar múltiples contenidos, como productos para móviles, banda ancha, televisión por cable y la televisión abierta. Para ello disponen de estudios, salas técnicas, de transmisión, plataforma satelital con equipos completamente digitales y hoy están incorporando tecnología de HD (alta definición).

Un aspecto que ha hecho reconocidos a estos canales es que han puesto rostros televisivos en el mercado. Blanca Lewin, Alvaro Escobar y Francisca Merino están entre los primeros equipos con que surgieron ambos canales. “El proceso de aprendizaje ha sido muy complejo pero no menos fascinante, abriendo camino en la forma de hacer televisión, lo que nos ha enseñado a comprender el comportamiento y las tendencias de la audiencia nacional”, asegura Orrego.

Sobre lo relativo a resultados, como el resto de las estaciones, Vía X y Zona Latina obtienen la mayor parte de sus ingresos del pago por abonado que hace la distribuidora de cable, lo que se complementa con la venta de publicidad y otros negocios relacionados, como la producción de programas. En este sentido, Orrego reflexiona en torno a que la televisión pagada y la abierta son industrias totalmente distintas. “La propuesta de nuestros canales consiste en una alternativa a la televisión abierta y un complemento a la oferta general de la televisión pagada. En ésta, los canales satisfacen nichos específicos de audiencia, lo que representa alternativas diferenciadoras frente a la oferta de la televisión abierta”, explica.

La compañía tiene en la actualidad contrato de distribución con 3 de los 5 cableoperadores que componen la oferta de televisión pagada en Chile, los cuales representan el 75% del total de abonados. Además están en conversaciones para transmitir en el resto.

La oferta más reciente

Aunque fue una idea explorada por distintas expresiones de la iglesia evangélica, ETV parece haber logrado el mayor éxito en las propuestas. Se trata de un canal que nació en octubre de 1996 en Viña del Mar y que transmitía su señal a través del cable local. A partir de enero de este año, tras una negociación con VTR, lograron llegar a la Región Metropolitana y la idea que exploran ahora es alcanzar varias otras latitudes. Su público objetivo son los más de 3 millones de personas que declaran pertenecer a alguna de las ramas de la iglesia evangélica.

Su directora ejecutiva, Marcela Arancibia, dice que han logrado captar la atención de distintas iglesias: pentecostales, metodistas, presbiterianas y anglicanas, entre otras. Y con la llegada a otras ciudades también están captando la atención de los grandes avisadores. Hoy negocian contratos con tiendas del retail, lo que les hace pensar que la iniciativa seguirá prosperando.

La historia de este canal es muy particular. Arancibia había trabajado algunos años antes en la creación de un canal de la salud en la V Región, pero tras una enfermedad decidió inclinarse por usar sus conocimientos en la creación de esta estación, para lo cual su esposo, el pastor evangélico Lino Hormachea, junto a varios colegas, reunió el capital necesario. Todos están hoy en la propiedad del canal. Partieron con apenas 1.000 dólares, recuerda Arancibia, y hoy sus activos ya superan los 100 millones de pesos.

En el canal trabajan unas 20 personas y su programación está formada por espacios propios y otros de la televisión internacional, siempre en el ámbito religioso. Arancibia dice que el canal se sustenta como cualquier otro; claro que la venta publicitaria en este caso no sólo viene de las empresas, sino también de las distintas iglesias evangélicas, que compran espacios para transmitir su culto. “El hecho de que nosotros hayamos logrado sostener el canal durante 12 años no ha sido un proceso fácil. Hay que primero llamar la atención de los que tienen los recursos. Hasta hace poco esos ingresos llegaban a través de empresas pequeñitas. Pero actualmente están interesados algunas marcas de mayor importancia”, concluye.

Las regiones no se quedan atras

Aunque a varios años de distancia de Santiago, en algunas regiones también ha florecido una industria de televisión por cable con señales locales.

Atraer publicidad como para sustentar una operación de este tipo es difícil, pero existen casos de relativo éxito, como el de Sextavisión en Rancagua, que es bastante emblemático porque surgió en 1991 y uno de sus dueños, Carlos Droguett, dice que es el primer canal de cable de la televisión chilena. Hoy tienen tres estudios y una parrilla programática que está muy arraigada en la zona, con espacios como Cobre, Música y Usted, que imita el exitoso Sábado Gigante desde hace más de 12 temporadas. Su desafío es continuar invirtiendo en tecnología y están pensando en comenzar a transmitir su señal vía Internet. De hecho, ya realizan pruebas y pretenden poner en marcha la idea antes de fin de año.

Otro caso novedoso es el de Vértice Televisión, que opera en las ciudades de Puerto Montt, Puerto Varas y Llanquihue. Su dueño, el periodista Juan Osvaldo Mora, cuenta que surgieron hace poco más de un año tras un proceso de concurso diseñado por VTR para la creación de canales locales. Con un equipo joven, de alrededor de 20 personas, hoy desarrollan distintos tipos de programas misceláneos, deportivos, informativos e incluso crearon un matinal.
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