Opinión

Confusión republicana

En un poderoso régimen presidencial donde la Presidenta es jefa de Estado y jefa de Gobierno, estas confusiones entre la persona y la Presidencia nos obligan a recordar la naturaleza y responsabilidad de lo público.

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Profesor Titular Escuela de Gobierno, UAI

Durante este gobierno hemos sido testigos de algunas señales que cuestionan y empañan nuestra tradición republicana. Partamos por dos simples temas de forma. Por de pronto, no fue muy republicano que la jefa de Gobierno anunciara un cambio de gabinete en un programa de televisión. Tampoco lo fue el reciente anuncio sobre la demanda de Chile contra Bolivia ante La Haya en un programa radial. Aunque ambos casos parecen ser simples formalidades sin mayor importancia, quizá son reflejo de algo más profundo. De hecho, han surgido dos ejemplos que evidencian una confusión republicana.

Después del impeachment que suspendió de su cargo a Dilma Rousseff en Brasil, la Cancillería de Chile emitió una declaración pública indicando que el país seguiría con atención la situación de “la administración de la amiga Presidenta”. En algunos círculos diplomáticos esta declaración naturalmente generó cierta inquietud, ya que no corresponde que un Estado le declare su amistad a una persona. Nuestra presidenta Bachelet puede ser amiga de Dilma Rousseff, pero eso no implica que el Estado de Chile pueda declararle su amistad a nombre de todos los chilenos. Aquí pareciera confundirse la amistad personal de la presidenta, con su rol como jefa de Estado.

Y recientemente, la presidenta presentó una querella criminal por injurias y calumnias contra revista Qué Pasa y cuatro periodistas que enfrentan tres años de cárcel y una multa de 150 UTM. Según nos informaron importantes personeros de gobierno, la presidenta haría esta demanda como la “ciudadana Bachelet”. Este curioso desdoblamiento entre la persona y la presidenta sólo refleja la insensatez de esta querella, más aún cuando la anuncia el vocero de gobierno, el domicilio de la ciudadana está en La Moneda, sus testigos son funcionarios de su exclusiva confianza y la misma ciudadana se refiere a este asunto personal desde el púlpito presidencial en una visita oficial a Francia. Al margen del evidente error político, lo que sólo nos lleva a pensar que la presidenta se rodea de una corte de frívolos aduladores, hay razones de fondo para cuestionar esta querella. Es evidente que no se puede separar el carácter de ciudadana de Bachelet con la representación de la más alta investidura pública.

Aunque el abogado Juan Pablo Hermosilla, en declaraciones más apasionadas que reflexivas, defendió el derecho de la “ciudadana Bachelet” y descartó el abuso de poder, no hay que ser un sofisticado pensador republicano o liberal para darse cuenta de que es un irresponsable e individualista uso de poder. En esta demanda se conjugan el abuso el poder y el hecho de que la motivación que promueve la querella es el interés propio de la ciudadana. Tampoco se puede ignorar lo que esta querella significa, como precedente, para la libertad expresión. No es sólo anecdótico que, al día siguiente de la demanda, The Economist, recordándonos la importancia de la libertad de expresión como un cimiento fundamental de la democracia, nos muestra en su portada a un rostro humano con un candado en la boca.

La más alta magistratura representa una serie de atributos y responsabilidades que, desde los clásicos romanos, se encarna en el concepto de la dignidad republicana. En un poderoso régimen presidencial donde la presidenta es jefa de Estado y jefa de Gobierno, estas confusiones entre la persona y la presidencia nos obligan a recordar la naturaleza y responsabilidad de lo público. Ocupar un cargo público exige anteponerlo ante los intereses personales. Y ocupar el más alto cargo público como representante de la ciudadanía exige pensar en el país por sobre todas las motivaciones personales, por muy legítimas, humanas y comprensibles que éstas sean. Para cualquier republicano, ésta sería la diferencia entre un estadista y un simple gobernante. •••

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